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Vista panorámica de Barcelona / PEXELS

Turismo idiomático: España concentra el 50% del mercado mundial

Nuestro país cada vez atrae más turistas por razones culturales, especialmente para perfeccionar el idioma

13.11.2019 11:39 h.
6 min

España ha logrado afianzar su posición dentro del mercado del turismo idiomático, acaparando más del 50% de la recaudación de esta industria en todo el mundo. Elegido por sus paisajes, su cultura y su gastronomía, el país atrae cada año a miles de estudiantes internacionales que buscan adquirir o mejorar los conocimientos de español.

Motivos para aprender un idioma

Existen miles de razones para aprender un idioma extranjero: están las razones románticas de quienes se sienten atraídos por una cultura y se sumergen en ella a través de su lengua, las aventureras de quienes necesitan hablar un idioma para viajar a destinos exóticos y las pragmáticas de aquellos que buscan una herramienta para posicionarse en el mundo laboral o académico. Sea cual fuere el motivo, son cada vez más quienes se enfrentan al desafío de aprender una nueva lengua y el idioma español, el segundo más hablado en el mundo, genera un creciente interés entre los estudiantes internacionales.

El mundo de la enseñanza de idiomas ha cambiado mucho en los últimos años y la idea de estudiar memorizando conjugaciones verbales y vocabulario del diccionario se ha vuelto anticuada. Lo ideal es viajar al país donde se habla ese idioma para aprenderlo de forma rápida, práctica y entretenida. Estudiar en una ciudad extranjera implica vivir una experiencia de inmersión completa en su lengua y su cultura que suma adeptos año tras año. Cada país posee sus centros de enseñanza y, en el caso de España, se destacan los cursos de español Barcelona, al igual que en Madrid, Valencia, Málaga y Salamanca, ciudades que acaparan la mayoría de escuelas del país.

Una industria en crecimiento con foco en España

El turismo es un negocio millonario en España y es considerado clave para el desarrollo económico del país. Dentro de este mercado, el turismo idiomático se ha establecido como una pequeña porción con un enorme potencial. España se ubica indiscutidamente a la cabeza del resto de los países hispanohablantes. Según un estudio publicado por la revista Study Travel Magazine, España concentra más del 50% de la recaudación de esta industria, seguido por países como México, Argentina y Costa Rica. En 2018, el conjunto del mercado de enseñanza de español en el extranjero fue valorado en 674.270.752 dólares a nivel mundial, un negocio que con pujanza también en Iberoamérica.

El posicionamiento líder de España en este mercado se debe a diversos factores: además de la tradición de sus instituciones y el atractivo turístico de sus ciudades más visitadas, la ubicación estratégica atrae a estudiantes europeos que buscan realizar cursos de español tanto de corta como de larga duración. En España, la mayor cantidad de estudiantes de español en 2018 fueron europeos, destacando la presencia de alemanes (18,7%), italianos (14%) y daneses (9,1%). Esta división es bastante uniforme en las estadísticas de los institutos a lo largo del país, por lo que las cifras de una escuela de español en Barcelona, en Madrid o en Málaga arrojan resultados muy similares.

Primera opción ubicación y seguridad

Su ubicación central permite también que España se convierta en la puerta de entrada de estudiantes que buscan una primera experiencia en Europa, provenientes de Estados Unidos, China o Brasil. Un curso de español en Barcelona, por ejemplo, es una de las opciones más elegidas para pasar los primeros meses en una ciudad internacional, absorbiendo la cultura y la lengua de un país, antes de continuar un viaje más prolongado por el continente. Al estar ubicadas en ciudades seguras y con una gran variedad de atractivos culturales e históricos, las escuelas de español en España concentran factores clave a la hora de decidir la ciudad de destino para un curso de idioma.

En un mundo globalizado en el que los avances tecnológicos tienden a acortar las distancias geográficas y culturales, el alcance de las industrias que combinan el aprendizaje con el turismo es aún impredecible. Es interesante realizar un seguimiento detallado del desarrollo de sus instituciones (tomando ejemplos aislados, como una escuela de español en Barcelona, otra en Madrid y otra en Valencia, como ciudades centrales de la industria) para tener un panorama claro del futuro de este mercado.

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