Indignación por la agonía de un toro embolado en Tarragona

Amposta, municipio que gobierna ERC, cerró la fiesta mayor prendiendo un astado, que trató de zafarse y huir desperadamente

Indignación en las redes sociales por la agonía de un toro embolado celebrado en Amposta (Tarragona). El municipio, que gobierna Adam Tomàs (ERC), concluyó su fiesta mayor prendiendo la cabeza de un astado, que trató de liberarse del fuego, buscando desesperadamente la salida. Las imágenes, difundidas por al Coordinadora por la Abolición de los Correbous, ha provocado un torrente de críticas.

La grabación corresponde al último morlaco embolado de las fiestas locales, que los mozos prepararon y soltaron en la plaza del pueblo. El animal, de la ganadería Vicente Benavent de Quatretonda, fue montado a las 22:30 horas en la plaza de Bous de la localidad. Las imágenes captadas por un aficionado muestran a la bestia buscando zafarse del fuego e incluso buscando una salida, antes de tratar de embestir al público. "Espectáculo decrépito donde sólo se pudo apreciar violencia, humillación y el terror al fuego de las víctimas que, presas del pánico, buscan desesperadamente la salida", ha condenado la Coordinadora animalista.

Capital de los 'correbous'

Cabe recordar que Amposta es una de las capitales de los correbous en Cataluña. El municipio de mayoría independentista, de hecho, aprovechó la fiesta mayor para celebrar el XVI Concurso Nacional de Emboladores, con morlacos de la ganadería Pedro Fumadó (Deltebre). Participaron en la misma las colles Camp de Túria (Comunidad Valenciana); Ricla y Épila (Aragón); Colmenar de Oreja (Comunidad de Madrid) y Emboladors d'Amposta y De Taurinas Maneras (Amposta), esta última una banda íntegramente femenina.

Meses antes, en enero, hasta 19 grupos locales de este municipio formaron la Federación de Peñas y Aficionados Taurinos de Amposta, una entidad social que aglutina a 2.000 personas. Pretenden defender el festejo "para vencer los argumentos faltos de fundamentos que utilizan los grupos antitaurinos para acabar con los toros en nuestra localidad".

Alcalde de ERC favorable a la fiesta

Precisamente, esta coordinadora ha aprovechado la festividad del municipio para lanzar los llamados Voluntarios Taurinos. Se trata de una figura adosada a cada peña taurina que lleva un brazalete identificativo. Vela, según la Federación, por la "calidad" de los bous y para evitar que participen menores de 14 años o personas que han consumido bebidas alcohólicas o sustancias psicotrópicas, con arreglo a la ley autonómica de 2010.

Quizá por la fuerte influencia vecinal, el alcalde de la localidad, el secesionista Adam Tomàs (ERC), es una de las figuras de los republicanos más favorables a la fiesta. Han bloqueado Tomàs y otros cargos políticos de la zona la prohibición de los bous al carrer, que se celebran en 32 pueblos y ciudades del lugar. Por contra, ese veto sí se ha aplicado en Cataluña a la fiesta taurina, cuya última corrida se celebró en la plaza Monumental de Barcelona en 2011.