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Cartas de póker / PEXELS

¿Qué estilo básico de jugador de póker te representa?

Analizamos cómo pueden comportarse los participantes en una partida de póker, con sus diferentes pros y contras

5 min

Está claro que no existe una única manera de jugar al póker ni una sola forma para buscar ser invencible, o casi. Muchas veces, un mismo jugador puede cambiar de estrategia partida a partida e ir mutando hacia un tipo completamente opuesto o con matices.

Podrían agruparse los cuatro tipos más frecuentes o básicos que suelen usar los jugadores: loose pasivo- loose agresivo, tight pasivo o agresivo. Más allá de las diferencias entre cada uno, es importante saber reconocer el estilo de cada rival para encontrar sus puntos débiles y explotarlos en beneficio propio. Conocer el estilo ajeno te ayudará a neutralizar estrategias o saber identificar un escenario hostil que te puede dejar con las manos y los bolsillos vacíos.

Loose Agresivo: el arte de dominar el juego

La agresividad define con perfección a esta tipología. Lógicamente, necesita del azar para sobreponerse desde el primer momento y dominar la mesa. Reraises y bluffs en exceso son las claves de este tipo de jugador de póker. Suelen tener controlada la tendencia perdedora de su juego, especialmente en torneos de tipo Holdem sin límites. Acumulan fichas con velocidad y a partir de ello exhiben su dominio.

Sin dudas que los de esta clase encuentran una debilidad en mesas cash donde las ciegas no suben y alcanza con una buena mano para dejarlos expuestos y preocupados. No obstante, se vuelven difíciles de contrarrestar cuando tienen buenas manos y el azar les guiña el ojo. Una buena racha los transforma en ganadores del pozo, aunque los sorprendente de este estilo es que cuando pierden mucho dinero en una ronda lo hacen en manos de otro loose agresivo. Si te caracterizas por ser amante de la acción y el protagonismo, sin dudas que eres del tipo loose agresivo.

Loose Pasivo: enemigos de las probabilidades

Este tipo busca participar en la mayor cantidad de manos posibles, aún cuando no tiene absolutamente ninguna carta a su favor. Persevera y triunfarás es una buena frase para este estilo de juego que prácticamente desprecia las probabilidades.

Se trata de participantes que juegan por gusto y suelen perder de manera frecuente. Sin dudas, una presa fácil que todo Loose agresivo explota hasta el cansancio, al igual que uno del tipo tigh agresivo que terminará ganando a largo plazo. Una manera de evitar este juego es jugar menos manos o apostar por una estrategia más cercana al Nit. Lo ideal es jugar aquellas manos en donde sientas que tenés muchas oportunidades de ganar. Y si te hacen raise, es mejor retirarse, salvo que se tenga una mano jugosa.

¿Qué es un Nit en Póker?

Se trata de aquellos que apelan a jugar pocas manos, pero seguras. No suelen ser buenos jugadores, pero cuando un nit apuesta, mejor alejarse porque probablemente tenga una mano insuperable.

Por otra parte, es muy fácil darse cuenta de un Nit en la mesa. Se retiran casi siempre y sólo juegan manos con altas probabilides de victoria. Así que, ten cuidado con las famosas “liendres” porque cuando tienen cartas a favor suelen ir hasta las últimas consecuencias.

Tight Pasivo: las rocas de la mesa

Jugadores que realizan pocas manos y muy pasivos. Apuestan cuando tienen grandes probabilidades de ganar o cuando consideran que tienen la mejor mano. Los de este tipo se reconocen de inmediato porque sólo juegan en condiciones muy favorables y se retiran frecuentemente con pérdidas mínimas.

Acumuladores constantes, los tight pasivo generan ingresos constantes, pero lentos. Ganan de vez en cuando y no es fácil hacerlos perder dinero. ¿Lo positivo? Es improbable que pierdas con ellos. El mejor escenario se da cuando tienes a tu izquierda a un tight pasivo por que le vas a robar las ciegas todo el tiempo. Eso sí, cuando haga call, mejor evitar seguir apostando.

Tight Agresivo: el más temido

De juego selectivo, pero poderoso estos jugadores son los más difíciles de derrotar. De hecho, es el estilo más usado por los profesionales que contemplan las probabilidades, realizan re-raises como mecanismo de protección y eligen los momentos perfectos para un slowplay.

Si detectas a uno en la mesa, lo mejor es irse para otro lado porque son contrincantes complejos y difíciles de vencer. De hecho, lo ideal es formarse para adquirir este estilo de juego.

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