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Una parada en las Ramblas de Barcelona / EP

Los paradistas de la Rambla llevan a la justicia el fin de las concesiones

Las licencias, que tienen una duración de 50 años, han desatado un conflicto entre el Ayuntamiento de Barcelona, que las da por expiradas, y los pajareros, que las consideran vigentes

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Los paradistas de la Rambla, antiguos pajareros que han reconvertido sus paradas en otros negocios, han anunciado que presentarán un recurso contencioso-adminitrativo contra la decisión del Ayuntamiento de Barcelona de no renovarles la concesión. El paradista con mayor número de paradas, Xavier Cuenca, que posee cinco de las once antiguas pajarerías, explicará los detalles del recurso en una rueda de prensa que ha convocado para el próximo martes, después de que no hayan prosperado los recursos administrativos presentados contra la decisión del gobierno municipal.

Una vez agotados todos los trámites del procedimiento administrativo común, el paradista mayoritario ha anunciado que se ve "obligado a iniciar la vía jurisdiccional contencioso-administrativa para que se deje sin efecto la resolución de 14 de junio de 2021 correspondiente al expediente administrativo incoado por el Ayuntamiento de Barcelona con la finalidad de declarar la extinción de las concesiones que ostentan los antiguos pajareros de la Rambla", que, según el consistorio, están caducadas.

¿Caducadas o vigentes?

El paradista mayoritario de la Rambla defiende que las concesiones para ejercer su actividad siguen vigentes y reclama una solución para evitar su desahucio, que podría producirse en las próximas semanas. En marzo de este año, a raíz de la aprobación de la reforma integral de la Rambla, el Ayuntamiento de Barcelona inició un expediente administrativo para declarar caducadas las concesiones de los actuales once puestos de venta de los antiguos pajareros, vigentes durante 50 años.

También obliga a los comerciantes a devolver las concesiones al Institut Municipal de Mercats de Barcelona, órgano municipal del que dependen, y cerrarlos. Los comerciantes discrepan y consideran que las licencias no están caducadas, porque se renovaron coincidiendo con dos modificaciones administrativas que aplicó el Ayuntamiento de Barcelona en los años 1998 y 2009, cuando se cambió la finalidad de las concesiones y se prohibió la venta de animales.

Una decisión "unilateral"

Cuenca denuncia que se trata de una decisión "unilateral" del consistorio que pone en peligro los cerca de 100 puestos de trabajo que suponen las once paradas. Los paradistas piden que se les garantice la permanencia y la actividad comercial hasta 2028, año en que se prevé iniciar las obras de reforma del tramo norte de la Rambla, donde están ubicados estos quioscos.

Actualmente, los quioscos de las antiguas pajarerías, cuya existencia data de 1855, están dedicados a la venta de productos diversos como helados, turrones, peluches, regalos y recuerdos de Barcelona, artesanía, tickets turísticos y de eventos culturales, y en ellos trabajan 98 personas, más de la mitad de las cuales ha estado en ERTE durante la pandemia. Fuentes municipales han explicado que ya se ha notificado la retirada de las paradas y que la voluntad del Gobierno municipal es poder retirar las instalaciones durante este año 2021.