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Venta de esperma online.

No compre semen por internet

Los profesionales alertan a las parejas de la 'fecundación casera': infecciones y baja calidad del esperma

Redacción
2 min
No compre semen por internet. Ésta es la recomendación de los expertos ante los casos de 'fecundaciones caseras'. Algunas parejas con problemas de fertilidad recurren a bancos on line de semen, y gestionan ellos mismos la creación de vida. “Muchas páginas ofrecen pocas, o ninguna, garantía”, alerta a Crónica Global Montse Boada, presidenta de la Asociación para el Estudio de la Biología de la Reproducción (Asebir).

Sin citarlos, la profesional se refiere a portales como Cryos International, un banco con sede en Dinamarca que envía muestras a todo el mundo. El problema es que ésta y otras webs incumplen la legalidad española. “La Ley 14/2006 estipula que la donación debe ser anónima y hecha por un centro acreditado”, explica la profesional.

Preocupante

Además del difícil encaje legal, están los aspectos sanitarios. “Comprar semen e inseminarse en casa puede conducir a infecciones, o a adquirir esperma de baja calidad. La muestra debe congelarse y descongelarse de una determinada manera”, recuerda Boada.

En el plano negativo, también está la falta de información. “En el caso de los bancos, ¿cuántas fecundaciones ha realizado una determinada muestra? ¿Cumplen el anonimato?”, “se inquiere la doctora.

Reproducción asistida “de calidad”

La tendencia es una arista de lo que los profesionales de la reproducción asistida en España no desean. “Abogamos por una medicina de calidad, con tratamientos de fertilidad efectivos, y una legislación acorde”, abunda la especialista en Reproducción Humana Asistida.

Un 14% de las parejas españolas presentan problemas de reproducción. Además, las nuevas tendencias sociales crean demanda médica. “Cada vez más, las mujeres piden congelar óvulos jóvenes para fecundarse cuando son mayores, en línea con el retraso de la maternidad en España. Y el auge de las nuevas familias: parejas de hombres y mujeres, o mujeres solas, acuden a los tratamientos. Esto crea nuevas necesidades y exige una respuesta médica y legal”, concluye Boada.