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Una panorámica de la Plaza Mayor de Madrid.

La 'aluminosis' del Madrid de los Austrias

Un estudio revela que el granito del centro histórico de la capital tiene "microfisuras" y advierte de que los métodos de limpieza son demasiado "agresivos"

20.07.2016 18:42 h.
3 min
El característico barrio del Madrid de los Austrias, en el centro de la capital española, se está deteriorando por culpa de las microfisuras que se producen en el granito, material con el que está construida la mayor parte del centro histórico de la ciudad.

Un estudio realizado por investigadores de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) concluye que las columnas de la Plaza Mayor y los zócalos del Palacio Real, entre otros, presentan un deterioro producido por "microfisuras de descompresión del granito”.

Elementos que lo deterioran

El autor principal del estudio, el investigador del Instituto de Geociencias David Martín Freire-Lista, ha advertido de que este hallazgo debería contribuir a replantear algunos “procedimientos de limpieza” que son agresivos para el granito: “Algunos métodos representan un ataque. La proyección de particulas abrasivas con agua es muy perjudicial porque elimina la superficie abujardada de las construcciones”, afirma.

El estudio, titulado Causes of scaling on bush-hammered heritage ashlars (Las causas de la descamación en el patrimonio abujardado) y publicado en la revista Environmental Earth Sciences, pone el foco de atención en la emblématica Plaza Mayor y el estado de conservación de las clásicas columnas que la rodean. Según la investigación, la parte inferior de los pilares, especialmente las caras semiexpuestas, muestra un mayor nivel de deterioro en forma de escamados y desplacados.

“El soportal norte es el más deteriorado debido a que es el que mayor uso ha tenido a lo largo de la historia. Antes se hacían conciertos orientados hacia esta parte”, explica Freire-Lista como ejemplo de que, además de la limpieza, hay otros elementos que contribuyen a la erosión.

Tomar medidas

Para llegar a dichas conclusiones sobre las columnas de la plaza, los investigadores realizaron observaciones microscópicas del granito, hicieron una exploración ultrasónica y analizaron la relación de las distintas fases de deterioro con el uso, la orientación, la labra y las microfisuras de descompresión.

“El artículo ha servido para demostrar que las fisuras de descompresión son muy importantes a la hora de detectar el deterioro de este tipo, que es un desplacado”, apostilla Freire-Lista.

A este respecto, los científicos instan a las autoridades a tener en cuenta la particularidad del granito y a tomar medidas que no contribuyan a ahondar en el deterioro, sino todo lo contrario y que sea “un valor patrimonial” a preservar.