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Estevia: el azúcar prohibido

La sustancia que da dulzor a esta planta se puede comercializar en toda Europa, pero no la hoja

Imagen de estevia en planta y refinada / CG
02.02.2017 00:00 h.
5 min

Las plantas no son patentables; los componentes químicos, sí. La hoja de la estevia (un edulcorante natural) no se puede comercializar en Europa; la substancia que le da dulzor, sí. Algunos ven una relación directa entre ambas afirmaciones. Fue en 2011 cuando la Unión Europea autorizó el uso del aditivo E 960, la esencia de la estevia.

Es por esta razón que en los supermercados hay envases con artículos que contienen estevia, usada como sacarina. El resto, está prohibido. La estevia es una planta 300 veces más dulce que el azúcar, también llamada hierba dulce y hoja de miel.

Lo único seguro acerca de la estevia es que tiene un efecto farmacológico: baja el azúcar. Sus defensores aseguran que puede convertirse en la solución contra la diabetes, la hipertensión y el colesterol. En el otro bando están los que dicen que las bajadas de azúcar pueden llegar a ser demasiado acusadas.

estevia diabetes

De momento, según explica el catedrático emérito de nutrición y bromatología de la Universitat de Barcelona (UB), Abel Mariné, existen datos preclínicos que muestran su poder farmacológico, pero no son suficientes para probar si es beneficioso o perjudicial.

Nuevo alimento

El reglamento comunitario que se aplica sobre la estevia es el de “nuevos alimentos”, ya que no se ha confirmado su consumo significativo antes de 1997, cuando se impulsó esta norma. En Paraguay, de donde proviene originalmente, se ha ingerido siempre. En Alemania, sin embargo, sí se ha podido probar ese supuesto, por lo que el Gobierno pidió una autorización que le fue concedida. Allí, sí se puede comercializar la hoja de estevia.

En España, tal y como indica el Ministerio de Sanidad, no se ha demostrado el consumo significativo. Aun así, es de los mayores productores de Europa, ya que la planta necesita un clima cálido para crecer. Esta diferencia entre países provoca que, por ejemplo, Alemania compre hojas a España para procesarlas y después venderle el componente de estevia.

La planta circula

Pero las hojas se continúan vendiendo aquí. Uno de sus máximos defensores es Josep Pàmies, que se juega el negocio para mantener su cultivo y distribución de la planta. Hace dos semanas, su empresa, Pàmies Hortícoles, recibió la segunda petición de la Agencia de Salud Pública de Cataluña para que cesara su actividad comercial.

pamies horticoles estevia

“En 48 horas teníamos que entregar una lista de todos los clientes que habían comprado estevia; no lo hicimos y continuamos vendiendo, ya nos pasó lo mismo hace ocho años”, explica Pàmies. La posible sanción va desde el cierre de su negocio hasta una multa de 6.000 euros. El horticultor asegura que hace dos meses que las inspecciones han aumentado significativamente.

El negocio de las farmacéuticas

“Si te tomas una infusión de estevia, evidentemente no te hará daño”, asegura el nutricionista Mariné. El problema es que no se puede calcular la cantidad de componentes que contiene cada hoja, que es posible regular en forma de pastillas y en polvo. Pero los favorables a su libre comercialización apuntan que hay otros motivos que impiden levantar la prohibición.

“La planta no se puede patentar, pero los químicos sí”, recuerda Mariné. Es por esta razón que existen muchas presiones económicas alrededor de la estevia. “A las farmacéuticas no les interesa”, asegura Pàmies. Además, añade que sus “efectos beneficiosos” para los diabéticos, los hipertensos y los que tienen colesterol provocarían que ya no dependerían sólo de los medicamentos en circulación.

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