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El entorno del anterior arzobispo de Barcelona, Lluís Martínez Sistach, actuó contra las voces más críticas con su gestión en internet.

El Arzobispado de Barcelona logra el 'derecho al olvido' de Google

El entorno de la cúpula de la Archidiócesis trata de acallar las voces críticas con su gestión escondiendo sus fracasos en los tribunales

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Al Arzobispado de Barcelona no le gusta que se aireen sus 'trapos sucios' y está dispuesto a adoptar todas las medidas legales a su alcance para acallar a las voces más críticas con su gestión. Así lo demuestran las actuaciones que en los últimos tiempos ha emprendido la institución episcopal de forma directa e indirecta o su entorno más cercano.

La más reciente de estas acciones ha sido la de lograr que Google elimine de su motor de búsqueda --apelando al denominado 'derecho al olvido'-- algunas palabras clave asociadas a una noticia de Crónica Global fechada en abril de 2014. En esa pieza se informaba de la absolución de los responsables de la web 'Germinans Germinabit' de diversos delitos en un proceso judicial auspiciado por el entorno del Arzobispado.

Una web molesta para el Arzobispado

El caso se remonta al año 2010, cuando el canónigo y director espiritual del Seminario Conciliar de Barcelona, Josep Anton Arenas Samper --asistido jurídicamente por el letrado Ramon Batlle Tomàs--, interpuso una querella criminal contra 'Germinans Germinabit' por los presuntos delitos de injurias, falsedad en documento mercantil y asociación ilícita.

'Germinans Germinabit' --una web anónima elaborada por católicos seglares conservadores contrarios al nacionalismo catalán-- llevaba desde 2008 criticando ferozmente la gestión llevada a cabo por el entonces cardenal y arzobispo de Barcelona, Lluís Martínez Sistach, por la alta jerarquía de la Archidiócesis y por los responsables de algunas de sus parroquias.

Descubrir y acallar a los críticos

Poco después, Arenas Sampera --uno de los pesos pesados del Arzobispado-- retiró la querella pero, simultáneamente, el diácono Josep Maria Matamala Orta --también con la asistencia jurídica de Batlle-- interpuso una querella similar contra 'Germinans Germinabit'. En esta ocasión, los delitos que le atribuían a la web eran los de falsedad en documento mercantil y usurpación del estado civil, ya que el nombre ficticio con el que los gestores de la web registraron el dominio coincidía parcialmente con el de este diácono.

Todo apuntaba a que la intención de la querella era doble: descubrir a los autores de la web --que filtraba todo tipo de rumores-- y conseguir silenciarla definitivamente. Y para eso se utilizó a un 'hombre de paja', como Matamala, un simple sacerdote.

El primer objetivo se logró, puesto que los nombres de algunos de los editores de la página se hicieron públicos durante el proceso. El segundo propósito, en cambio, fracasó, ya que la web sigue lanzando ácidas críticas a lo que, a su juicio, consideran actuaciones impropias de la Iglesia Católica en Barcelona, en concreto, y en Cataluña, en general.

Vertiginoso ascenso del asesor jurídico

En abril de 2014 el Juzgado de lo Penal número 4 de Barcelona absolvió a los responsables de la página web de los delitos que les atribuían en la querella. Una información que Crónica Global recogió en una noticia titulada 'Germinans Germinabit gana la batalla judicial al Arzobispado de Barcelona' y que ahora el Arzobispado de forma directa e indirecta o su entorno tratan de silenciar.

Mientras tanto, el principal asesor jurídico del proceso contra 'Germinans Germinabit', el citado Ramon Batlle Tomàs, ha ido progresando en la jerarquía eclesial barcelonesa. Desde que en 2010 fuera ordenado sacerdote por Martínez Sistach, Batlle no ha dejado de acumular cargos: primero como subdelegado de Economía del Arzobispado; después como rector de la parroquia de Sant Ramon de Penyafort --situada en Rambla de Catalunya, es uno de los destinos más codiciados por el clero local--, y finalmente como juez diocesano del Tribunal Eclesiástico de Barcelona.