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El servicio de urgencias de pediatría de un hospital, apto para acoger casos de bronquiolitis / EP

Desconcierto médico por un brote de bronquiolitis “insólito” en primavera

Los servicios de pediatría advierten de los riesgos para la presión hospitalaria, aunque ven con esperanza el fin de curso escolar para reducir los contagios

5 min

Primer brote de bronquiolitis primaveral en décadas. Ha sido detectado recientemente en los servicios de urgencias entre la población infantil y ha puesto en alerta a pediatras, infectólogos y virólogos, sorprendidos ante una proliferación de casos sin precedentes a estas alturas del año. Se trata de una enfermedad respiratoria que afecta a los niños, pero sobre todo de manera estacional, en los meses más fríos.

Sin embargo, este último invierno ha sido una excepción a causa del coronavirus: el impacto de la gripe ha sido mucho menor, cosa que también ha sucedido con el virus respiratorio sincitial (VRS), que es altamente contagioso y provoca enfermedades como la bronquiolitis. En cambio, su incidencia se ha disparado en las últimas semanas.

El primero en 30 años

Juanjo Garcia, jefe de Pediatría del Hospital Sant Joan de Déu, califica de “insólito” que este virus haya resurgido en mayo y junio. “No lo habíamos visto nunca en estas fechas desde hace más de 30 años como mínimo”, explica. Garcia señala que este “ha sido el primer año en que no ha habido un brote de bronquiolitis como es habitual” en invierno, un fenómeno que “se repitió en toda Europa”. 

“La preocupación es que sea un brote como pasa todos los años”, asevera, aunque “de momento da la sensación de que no es tan grande, pero es pronto para decirlo”. “El problema es que tengamos un brote tan grande que llene las urgencias, la primaria, las consultas, las camas de planta y colapse los cuidados intensivos, cosa que no es infrecuente”, alerta.

El impacto en urgencias

Araceli Caballero, médico adjunta del Servicio de Pediatría del Hospital del Mar, advierte de que “ahora estamos rondando el límite superior de considerar que es un brote epidémico”, con las consecuencias que ello implica a nivel de “la carga asistencial de urgencias y hospitalaria”, además de “los padres que no pueden ir al trabajo” para cuidar a sus hijos. “Es una carga muy importante”, apunta.

La doctora Caballero, especialista en neumonología infantil, considera que la incógnita es ahora saber si este será un episodio aislado o tendrá repercusión en el calendario estacional del virus en los próximos años. En cualquier caso, llama a las familias a que tomen precauciones para evitar una enfermedad que provoca cada año “muchos ingresos”. Estas incluyen la higiene de manos y “la importancia de no ir al cole si un niño tiene síntomas en forma de tos, mucosidad o fiebre”. 

Se empieza a estabilizar

Con todo, la situación actual del brote está “bastante estabilizada”, tranquiliza el doctor Valentí Pineda, infectólogo infantil del Hospital Parc Taulí. “Tenemos una red de vigilancia de bronquiolitis y estamos siguiendo el día a día”, añade. Cosa que ha permitido detectar que, tras la subida registrada en mayo, hay cierta desaceleración, aunque habrá que esperar dos o tres semanas para confirmarlo.

Además, los tres médicos consultados apuntan la esperanza que abre el fin de curso escolar, que reducirá las interacciones sociales entre niños y, previsiblemente, los contagios. Otro factor positivo es el buen tiempo, “aunque no es garantía”, y la permanencia de algunas restricciones contra el Covid, que el doctor Garcia pide mantener. “Yo recomendaría que no corran demasiado para eliminarlas, porque los niños con bronquiolitis lo pasan mal”, apunta.