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Marta Bustos, la joven de Terrassa que sufrió graves quemaduras en la cara y los ojos en EEUU / ANNA GÓNGORA

Campaña solidaria para una joven catalana que se quemó la cara y los ojos en EEUU

Marta Bustos sufrió un accidente doméstico con sosa cáustica mientras fabricaba jabón y cosméticos y no tiene seguro médico para pagar las operaciones

3 min

Marta Bustos, una joven catalana de 24 años residente en EEUU que se ha quemado la cara y los ojos con sosa cáustica en un accidente doméstico, ha logrado recaudar más de 210.000 euros en apenas dos días gracias a la ayuda de 12.000 personas que han donado dinero a la campaña para que pueda seguir pagando las operaciones y el tratamiento médico al que debe someterse. 

La joven, natural de Terrassa, está ingresada en el hospital estadounidense Harborview Medical Center de Seattle, lejos de su familia, que todavía no ha podido viajar para visitarla desde España debido a las restricciones de movilidad por la pandemia de coronavirus.

Sin seguro médico

Marta se ha quemado las dos córneas y sigue necesitando un costoso tratamiento tras cuatro operaciones, a las que seguirán otras. La joven explicó su situación el pasado jueves en un vídeo que se ha hecho viral en las redes, a través del cual solicitó ayuda económica para poder pagar los gastos hospitalarios puesto que, aunque tiene permiso de residencia en EEUU, carece de seguro médico.

En menos de 24 horas y gracias a la solidaridad de los donantes, el crowdfunding lanzado en la plataforma GoFundMe por su madre ha superado los 200.000 euros, más del doble de lo que la joven tarrasense solicitaba.

"Tiene quemaduras muy severas en la cara y los ojos, y las córneas totalmente quemadas", ha explicado la madre de Marta, Anna Góngora que, en declaraciones al Diari de Terrassa, ha explicado que su hija no tiene "ningún acceso a cobertura médica" en el país donde reside.

Accidente mientras fabricaba jabón y cosméticos

La madre, que no ha podido viajar a Seattle por la situación de pandemia, confiesa que está muy nerviosa "por la incertidumbre de cómo quedará Marta, que lleva ya cuatro operaciones", tras sufrir el accidente mientras fabricaba jabón y cosméticos caseros con sosa cáustica "y bajó la guardia o se distrajo".

La joven ha expresado su deseo de "volver a vivir y coger las riendas, en el peor de los casos con una visión muy pobre" y "poder salir de todo esto, poder ver el mar y poder volver a leer un libro".