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¿Por qué un campamento de verano es la mejor opción para tu hijo?

Un campamento de verano, además de una solución para los padres, es favorable para la educación de los hijos

6 min

Los meses de verano, con las vacaciones en el colegio, suelen ser complicados para aquellos padres que no tienen con quién dejar a sus hijos. Un campamento de verano es una muy buena opción para ellos porque encuentran así una solución a un gran problema. Pero cada vez son más los padres que, aun teniendo con quién dejar a sus hijos, ya sea con los abuelos o bien un canguro, deciden mandar a sus hijos a campamentos de verano.  Aunque también los hay que son muy reticentes, especialmente con aquellos campamentos que implican que los niños vayan a pasar la noche fuera del hogar. Son temores lógicos, especialmente si los hijos son pequeños o es la primera vez que no duermen en casa.

Razones por las que un niño debería ir a un campamento de verano

De manera un poco rápida las razones las podríamos resumir en dos: aprendizaje y diversión. La gran variedad de actividades que se realizan en un campamento hacen que los niños se diviertan, consiguen que disfruten, algo imprescindible para ellos. La convivencia y el contacto con la naturaleza y otros niños, el juego, el deporte, los talleres, todos sirven como complemento a su formación. Ciertos estudios especializados han demostrado que los campamentos de verano fomentan en gran medida la educación no formal, desarrollando así las habilidades sociales, la autonomía del niño/a y su capacidad de relacionarse y abrirse a los demás.

Cada verano muchos padres se hacen la pregunta de si enviar o no a sus hijos a los campamentos. Desde aquí nos gustaría ayudar a resolver esas dudas a favor de enviarlos fuera. Un campamento obliga en cierta manera al niño o niña a desenvolverse en un ambiente diferente del que está acostumbrado, y a hacer nuevas amistades fuera de su entorno habitual. Tienen que recurrir a sus habilidades de comunicación e integración en un grupo, entablar nuevas conversaciones con nuevos compañeros y a perder el miedo a participar en juegos diferentes a los del patio del colegio.

El hecho de tener que compartir habitación, juegos, comidas, y otro tipo de actividades implica colaborar con los demás y fomenta el respeto mutuo. Tu hijo aprenderá qué comportamientos inadecuados tiene que controlar y cuales debe potenciar, o incluso desarrollar, para poder llegar a conseguir una convivencia agradable y satisfactoria.

Además, al estar separado de los padres incrementan su autonomía, y ganan en seguridad y confianza. Una estancia en un campamento supone además la aceptación y cumplimiento de normas sociales de convivencia, hábitos saludables de higiene y alimentación, de orden y limpieza en las habitaciones. Constituyen unas experiencias que les van a ser muy útiles cuando regresen a su vida cotidiana. Estar unos días alejados padres e hijos es muy favorable para la relación: Los niños aprenderán a dar más valor a lo que tienen y los padres descansarán y renovarán sus energías.

Campamentos de idiomas

Los campamentos de verano en inglés son un lugar excepcional para los más pequeños de la casa o para aquellos más jóvenes. Lo cursos de inglés en el extranjero son una buena manera de que se inicien en el mundo de los idiomas al tiempo que se lo pasan bien, hacen nuevos amigos y adquieren nuevas habilidades. Es la manera más natural para un niño de aprender un idioma pues de esta forma están continuamente comunicándose en inglés ya que las actividades que realizan son también en ese idioma. Terminan por acostumbrarse a vivir en ese ambiente donde todo fluye de manera natural e intuitiva, consiguiendo aprender el idioma de una manera divertida.

¿Cómo elijo el campamento adecuado para mi hijo?

Para lograr todos estos objetivos y que los padres están tranquilos es importante saber elegir el campamento adecuado. Hay que pedir información y hacer todas las preguntas que se consideren oportunas, conocer las instalaciones y a los monitores que van a cuidar de algo tan preciado como vuestros hijos/as. De esta manera, tanto niños como padres, disfrutarán de la experiencia del campamento de verano. Antes de sacar conclusiones sobre si un campamento es bueno o no, aconsejo acudir a reuniones informativas sobre el campamento para conocer los contenidos de las actividades, conocer el lugar de primera mano, las medidas de seguridad, la asistencia médica, la higiene o las excursiones que van a realizar, así como los detalles sobre la alimentación. Para que se queden más tranquilos, es recomendable que los padres visiten las instalaciones y conozcan a las personas que cuidarán de su hijo.

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