Una foto de archivo de la cafetería Bracafé de la calle Casp de Barcelona

Una foto de archivo de la cafetería Bracafé de la calle Casp de Barcelona

Vida

El mítico Bracafé de la calle Casp cierra sus puertas

El local, muy popular entre los barceloneses, cierra por la reforma del edificio, propiedad de Catalana Occidente, tras 87 años de historia

16 mayo, 2018 16:15

Se cierran las puertas de un mítico y famoso establecimiento del centro de Barcelona. Uno más para la larga lista que acumula la remodelación de la ciudad. El Bracafé de la calle Casp número 2, que abrió sus puertas el 29 de abril de 1931, cierra para siempre tras 86 años aromatizando la Ciudad Condal. 

La reforma no se ha dado por otros motivos más frecuentes como subidas de alquiler u ofertas irrechazables de grandes compañías, sino por la remodelación del edificio que pertenece a la aseguradora Catalana Occidente. El pasado 7 de mayo los propietarios recibieron un burofax en el que se les informaba que deberán cerrar el local el próximo 31 de agosto. 

Nuevo proyecto

Lo más sorprendente es que el peculiar local, de dos plantas y con un café famoso en toda la ciudad, no se convertirá en otro bar o restaurante. Una vez finalizadas las obras, el local se convertirá en la entrada del párking al edificio. La remodelación del edificio salvará tan solo la fachada, de estilo neogótico y diseñada por el arquitecto Enric Sagnier en 1891, que ya en los años 80 fue remodelada por los estudios Martorell-Bohigas- Mackay y Espinet-Ubach y recibió un premio FAD.

El edificio corporativo de la aseguradora se convertirá en sede de oficinas de alto nivel en régimen de alquiler, que ocupará la mayor parte de los bajos, y el piso principal será para alguna gran multinacional, tal y como ocurre en otros edificios de Paseo de Gracia. 

Otros locales afectados

Asimismo, Bracafé abandonará la calle Casp junto a otros locales afectados. La Farggi, la casa de zapatos Camper se trasladarán a la Ronda Sant Pere y cafés Navarra, el Café de la Radio, más la heladería Dino, deberán abandonar los locales. 

El dueño del local, Xavier de Erausquin, ya ha anunciado oficialmente el cierre del negocio con un gran cartel para todos sus clientes. Además, ha explicado que dede 2012 pasaron a renovarles el contrato anualmente y desde 2016 mensualmente. El resto de locales franquiciados en la ciudad, un total de 35 y uno en propiedad, continuarán con el negocio y esperan poder reubicar a los ocho empleados del establecimiento original.