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La Síndica de Greuges de Barcelona, Maria Assumpció Vilà / CG

Alud de quejas por la campaña de delación de pisos turísticos de Ada Colau

El Ayuntamiento de Barcelona suspende en movilidad, turismo y servicios sociales

4 min

La campaña de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, para que los barceloneses señalen con el dedo a los propietarios de pisos turísticos ilegales le ha pasado factura. La Síndica de Greuges de la capital catalana, Maria Assumpció Vilà, recibió 108 quejas en 2016 que desaprobaban la iniciativa municipal.

En rueda de prensa este lunes, Vilà ha hecho públicos los resultados anuales de las reclamaciones recibidas en 2016, en las que por primera vez se refieren a un ejercicio completo de mandato de Colau. Las quejas de los ciudadanos de Barcelona se centran, principalmente, en la movilidad, el turismo y los servicios sociales.

En materia de turismo, en 2015 se registraron 28 quejas y, en 2016, 123, incluidas las 108 contra la campaña de denuncia de los pisos turísticos ilegales. Se incluyen en la cifra de reclamaciones en el ámbito de la actividad económica, que pasan de 68 a 200, un 194,12% más.

Movilidad y medio ambiente

De las 1.609 quejas totales recibidas durante el año pasado, la movilidad es el ámbito en el que se han recibido más: 232. Las más habituales, por la disconformidad con la multa que se cobra por viajar sin billete, las condiciones de uso del transporte público o la atención recibida por el personal de TMB. También por las actuaciones de la grúa municipal, la circulación, el uso de la bicicleta y el estacionamiento de motos en la acera.

El medio ambiente vuelve a ser uno de los ámbitos por los que se reciben más quejas. En 2016 fueron 152 por motivos como la contaminación acústica, atmosférica o luminosa; la limpieza; la tenencia de animales; los perros potencialmente peligrosos y la falta de bozal de la mayoría de canes en el metro.

Suspenso en servicios sociales

Los servicios sociales recogen 150 reclamaciones. “Hay una sobrecarga importante” ha dicho Vilà, sobre todo en casos relacionados con gente mayor, la Ley de dependencia y la atención a menores de edad extranjeros sin referentes familiares.

La Síndica ha alertado de las deficiencias en la calidad de los servicios municipales. “La ciudadanía ha mostrado mucha preocupación por las cerca de mil personas que hay durmiendo en la calle que no solo sufren las inclemencias del tiempo, también les roban y les agreden”.

Vivir en Barcelona

El precio desorbitado de los alquileres en la ciudad condal registró 137 quejas. “Es imposible vivir en Barcelona, hay familias que se sienten expulsadas” sostiene Vilà, tras reconocer que las competencias no son municipales “pero hay medidas que sí pueden adoptar”.

Sobre la Guardia Urbana de Barcelona, la Síndica ha recogido 64 reclamaciones y propone que se amplíe la plantilla, ya que uno de los motivos principales de queja es la falta de respuesta y presencia de la policía local cuando se le requiere.

Otros ámbitos afectados por las reclamaciones son la hacienda municipal (97); urbanismo (95); procedimientos administrativos (66); educación, cultura y deporte (63); uso y mantenimiento del espacio público (48); atención, comunicación y participación (44); función pública (35); salud (35); ciudadanía e inmigración (32) y accesibilidad (20).