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El tribunal que juzga la violación grupal de Sant Boi en el TSJC / AUDIENCIA DE BARCELONA

Un acusado de la violación múltiple de Sant Boi: “Con una chica gitana estas cosas no pasan"

Los tres investigados señalan a la joven como la instigadora de las relaciones sexuales, según ellos consentidas, que mantuvieron la noche de los hechos

6 min

Los acusados de la violación múltiple de una mujer en Sant Boi de Llobregat en 2018 niegan que la hubieran metido a la fuerza en el interior de un maletero y que la hubieran obligado a mantener relaciones sexuales con ellos.

Los tres investigados, para los que la fiscalía solicita entre 43 y 46 años de prisión, han culpado a la joven de las relaciones, según ellos, consentidas que mantuvieron la noche de los hechos. “Esa chica estaba perfectamente y sabía lo que estaba haciendo en todo momento”, han referido.

Los acompañó voluntariamente

Todos ellos coinciden en que conocieron a la denunciante en una discoteca de Sant Boi y que, cuando cerró la sala, se fueron a desayunar al McDonalds. Los tres han declarado que la joven los acompañó voluntariamente y que incluso intentó invitarlos a las hamburguesas, aunque no pudo porque no tenía dinero suficiente. Mientras estaban en el establecimiento, la chica salió a la calle pero no hizo ningún amago de irse. Los jóvenes aseguran que parecía estar a gusto con ellos y que, cuando terminaron de desayunar, se sentó en la parte trasera del coche para continuar con la noche de fiesta en otro emplazamiento.

Según su relato, las provocaciones por parte de la denunciante comenzaron poco después de conocerse. Uno de ellos asegura que ya dentro de la discoteca comenzó a insinuarse a uno de ellos. “Le puso la pierna encima mientras estaba en la barra”, ha asegurado ante el tribunal. Otro ha recordado que fue en el coche, de camino al descampado, cuando la chica comenzó a realizar comentarios subidos de tono. “Empezó ella con los toqueteos. Iba detrás, hablando de sus pechos, cuando saltó desde el asiento trasero para morder mi hamburguesa”.

La polémica de los pechos

Cuando llegaron al descampado, los amigos sacaron una botella de alcohol y siguieron bebiendo. Según la declaración de los acusados, la joven le pidió a uno de ellos que le desabrochara el sujetador. “Se ve que le molestaba y me pidió que se lo quitara”, ha relatado ante el juez. Después de eso, todos han incidido en que la mujer les pidió que le hicieran fotos semidesnuda. “Le gustaba tocárselos”, ha dicho uno en referencia a sus pechos, “nos pedía fotos en las que se le vieran”. “Decía que le habían costado 5.000 euros y que no veríamos otros iguales”, ha continuado otro, extremo que la joven negó durante su declaración.

Los acusados han incidido en que fue la chica quien les pidió que se trasladaran a una zona más apartada. Allí, se tiró alcohol sobre los pechos. Después, siempre según el relato de ellos, mantuvieron relaciones sexuales consentidas “rotativas”. “Cuando una persona quiere no hay nada malo”, ha explicado uno, “la iniciativa fue suya en todo momento, completamente”.

No se dio por aludido

No obstante, el juez ha advertido un detalle, cuanto menos, curioso. Uno de los acusados ha admitido que, en un momento dado de la noche, la joven le comunicó muy afectada “que habían abusado sexualmente de ella”. No obstante, el joven ha dicho que entendió que “había sido antes” y no se dio por aludido.  

Sobre el hecho de que hubiera consumido alcohol, todos han coincidido en que aunque todos habían bebido estaban bien y que la presunta víctima era consciente de lo que hacía. Sin embargo, los peritos ponen en duda esta afirmación. “La concentración de alcohol en sangre que presentaba es compatible con no ser plenamente consciente de lo que se hace o tener la consciencia alterada”, ha explicado una de las peritos que realizó las pruebas de toxicología. Además del alcohol, la joven había consumido cocaína, cannabis y antidepresivos. “¿Puede que esta persona fuera consciente en espacio y tiempo? No hay respuesta científica, pero esto es compatible con un estado de aturdimiento, miedo o alteración de la conciencia…”, ha concluido.

Encontraron esperma

Lo que sí ha quedado demostrado es que de las muestras tomadas en diversas partes del cuerpo de la víctima se extrajo perfil genético de los acusados, en concreto, esperma, lo que evidencia que hubo relaciones sexuales, consentidas o no. Quizás por este motivo, los acusados no niegan haber mantenido relaciones íntimas con la denunciante.

Con una chica gitana estas cosas no pasan, con las payas sí”, le ha espetado al juez uno de los acusados. “Ya me decía mi madre: ‘no te vayas con payas que estas te denuncian y te buscan la ruina, las gitanas muy pocas’”.