Una persona detenida por los Mossos d'Esquadra durante los disturbios de Blocus el pasadosábado 24 de octubre

Una persona detenida por los Mossos d'Esquadra durante los disturbios de Blocus el pasadosábado 24 de octubre Lorena Sopêna / Europa Press

Vida

Blocus, el fenómeno sin rostro: sin líderes ni ideología y con el algoritmo bajo sospecha de los Mossos

La policía catalana rastrea el origen de las convocatorias y mantiene diez canales de Telegram vigilados tras cerrar otros cuatro con ayuda del CITCO

En paralelo, ya hay varios detenidos presuntamente relacionados con la creación de los grupos por los que se incitó a cometer actos vandálicos

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Ni una ideología definida, ni una organización extremista detrás, ni unos líderes identificados.

Los Mossos d'Esquadra siguen tratando de descifrar qué es exactamente Blocus, el fenómeno que el pasado sábado, 24 de octubre, consiguió movilizar a los casi 600 jóvenes que protagonizaron una oleada de disturbios, incendios y saqueos en el centro de Barcelona.

La Comisaría General de Información (CGI) ha asumido la investigación para determinar quién impulsó las convocatorias, cómo consiguieron propagarse por las redes sociales y si detrás de los llamamientos existe algún tipo de estructura organizada.

Grupos violentos vandalizan y saquean comercios en el centro de Barcelona durante una protesta ilegal el pasado sábado, 24 de octubre

Grupos violentos vandalizan y saquean comercios en el centro de Barcelona durante una protesta ilegal el pasado sábado, 24 de octubre Lorena Sopêna / Europa Press

Un fenómeno difícil de encajar

No obstante, la policía catalana no solo trata de identificar a los posibles promotores, sino que también pretende reconstruir el origen del fenómeno y analizar cómo los algoritmos pudieron amplificar los contenidos relacionados con Blocus durante las horas previas a los incidentes.

Por ahora, las conclusiones policiales apuntan a un fenómeno difícil de encajar en las categorías habituales de análisis.

No obstante, los investigadores sí han identificado determinados patrones que podrían apuntar a algún grado de coordinación.

Precisamente, una de las principales incógnitas es determinar si detrás de los llamamientos existe una estructura organizada o si se trata de un fenómeno viral que consiguió movilizar a centenares de jóvenes por puro "FOMO", acrónimo de fear of missing out, o miedo a perderse algo.

Varios jóvenes en el interior de un tienda de informática vandalizada durante los incidentes del pasado sábado, 24 de octubre, en Barcelona

Varios jóvenes en el interior de un tienda de informática vandalizada durante los incidentes del pasado sábado, 24 de octubre, en Barcelona EFE

El algoritmo, bajo la lupa

Una de las principales líneas de investigación se centra precisamente en la amplificación de las convocatorias en redes sociales.

Los Mossos han detectado que, durante los días anteriores al 24 de octubre, comenzaron a aparecer perfiles en TikTok, Instagram y Telegram que difundían carteles y mensajes relacionados con Blocus.

Inicialmente, su repercusión era limitada, sin una actividad que permitiera anticipar la magnitud de los disturbios.

Una captura de pantalla del grupo de Telegram 'BLOCUS-BCN

Una captura de pantalla del grupo de Telegram 'BLOCUS-BCN" Crónica Global

Sin embargo, poco antes de los disturbios se produjo un incremento significativo de la difusión de estos contenidos, una circunstancia que ahora intentan esclarecer.

Los investigadores quieren determinar si esta amplificación respondió al funcionamiento habitual de los algoritmos, al comportamiento espontáneo de los usuarios o a algún tipo de promoción coordinada.

El efecto espejo y el 'FOMO'

En paralelo, la policía catalana estudia de dónde procede el fenómeno y cómo llegó a Cataluña.

Los investigadores sitúan su origen en Francia, donde Blocus surgió vinculado a movilizaciones estudiantiles, algunas de las cuales derivaron en episodios de violencia y saqueos.

Los Mossos consideran que lo que ha llegado a Barcelona es, principalmente, un efecto espejo de esa vertiente más violenta.

Los vídeos de jóvenes encapuchados que protagonizan altercados o exhiben productos sustraídos podrían haber favorecido la imitación de estas conductas.

Jóvenes destrozan el mobiliario urbano en el centro de Barcelona el pasado sábado, 24 de octubre

Jóvenes destrozan el mobiliario urbano en el centro de Barcelona el pasado sábado, 24 de octubre EFE/ Alberto Estevez

En este contexto aparece otro concepto que la policía considera relevante: el FOMO, el miedo a perderse algo.

Los investigadores analizan si este fenómeno, especialmente asociado al uso de las redes sociales, pudo empujar a numerosos adolescentes a acudir al centro de Barcelona para participar en los disturbios.

Cuatro canales cerrados

La investigación también se ha trasladado a los canales utilizados para difundir las convocatorias e intercambiar mensajes.

Por ahora, se ha conseguido el cierre de cuatro canales vinculados a Blocus gracias a la colaboración del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO), con el que trabajan para retirar contenidos que inciten a la violencia o a la comisión de delitos.

Uno de los canales clausurados llegó a reunir cerca de 3.000 participantes, con miles de interacciones entre sus usuarios.

Información del grupo de Telegram 'Blocus-BCN 31OCT'

Información del grupo de Telegram 'Blocus-BCN 31OCT' Crónica Global

No obstante, la policía catalana mantiene bajo vigilancia una decena de canales que continúan activos.

La decisión de no solicitar su cierre inmediato responde a una estrategia de investigación: conservar determinadas vías de información para seguir la evolución del fenómeno, detectar nuevas convocatorias e identificar a posibles instigadores.

Más de cien carteles creados con IA

Otro de los elementos que está siendo analizado es la propaganda utilizada para difundir las convocatorias.

Los Mossos han detectado más de un centenar de carteles relacionados con Blocus, elaborados mediante herramientas de inteligencia artificial; una circunstancia que puede facilitar el rastreo de los autores.

Una de los carteles que se difundió a través de las redes sociales

Una de los carteles que se difundió a través de las redes sociales Cedida

Además, los investigadores han identificado contradicciones significativas en los símbolos y expresiones empleados: desde esteladas acompañadas de mensajes en castellano hasta símbolos anarquistas, coronas vinculadas a determinadas bandas juveniles y expresiones propias de Latinoamérica.

Unas incongruencias que están siendo estudiadas para intentar establecer si los carteles proceden de un mismo entorno, si fueron creados por diferentes personas sin coordinación entre ellas o si existe alguna intencionalidad.

La posible injerencia extranjera

La posibilidad de que existan injerencias extranjeras o actores externos interesados en amplificar los disturbios es otra de las hipótesis que se han planteado en torno a Blocus.

Sin embargo, los Mossos d'Esquadra insisten en que, por ahora, no disponen de elementos que permitan acreditar una intervención extranjera en las convocatorias que desembocaron en los incidentes del pasado sábado.

Vandalismo en plaza Cataluña en una protesta 'al estilo Francia'

La policía catalana lleva aproximadamente dos años trabajando en el análisis de las amenazas híbridas; no obstante, la investigación de posibles injerencias promovidas por otros Estados excede sus competencias.

Por este motivo, cualquier indicio de esta naturaleza deberá ser analizado por los organismos estatales competentes.

Los investigadores tampoco descartan que la difusión de Blocus haya respondido exclusivamente a dinámicas propias de las redes sociales, sin que exista una intervención organizada detrás.

La mayoría de los detenidos, sin antecedentes

La investigación también se centra en determinar quiénes participaron en los disturbios y qué relación existía entre ellos.

Según los datos facilitados por los Mossos, de los 133 detenidos, únicamente 29 tenían antecedentes policiales: 18 adultos y 11 menores de edad. Solo dos acumulaban antecedentes por desórdenes públicos.

En este sentido, desde la Comisaría General de Información se están elaborando perfiles individualizados de los detenidos y de las aproximadamente 600 personas identificadas durante el dispositivo.

Los agentes analizan sus municipios de procedencia, posibles relaciones personales y conexiones entre participantes para determinar si existió algún grado de coordinación previa.

Goteo de detenciones

En paralelo, la policía catalana también ha actuado contra quienes presuntamente promovieron actos delictivos desde las redes sociales.

En este sentido, ha informado de tres detenciones de administradores de canales vinculados a Blocus, practicadas en Lleida, Sant Sadurní d'Anoia y Barcelona.

Saqueos del movimiento Blocus en Barcelona el pasado sábado 24 de octubre

Saqueos del movimiento Blocus en Barcelona el pasado sábado 24 de octubre

El objetivo de todas estas diligencias es esclarecer si los jóvenes acudieron a Barcelona siguiendo instrucciones concretas o si, por el contrario, se desplazaron atraídos por la convocatoria y la posibilidad de participar en los incidentes.

Por ahora, la principal incógnita sigue sin resolverse: quién está detrás de Blocus y cómo un fenómeno sin líderes identificados ni una reivindicación concreta consiguió movilizar a centenares de jóvenes y desencadenar una de las jornadas de disturbios más graves de los últimos tiempos en Barcelona.