Parte del cable de cobre recuperado por los Mossos d'Esquadra

Parte del cable de cobre recuperado por los Mossos d'Esquadra Mossos d'Esquadra

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Cae la banda que asaltaba parques eólicos en busca de cobre: causaron medio millón de euros en daños

Los Mossos d'Esquadra han detenido a cuatro personas en Cataluña, tres de las cuales se encuentran en prisión provisional

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Los Mossos d'Esquadra han desarticulado un grupo criminal dedicado al robo de cableado y componentes de cobre en parques eólicos de Cataluña, la Comunidad Valenciana y Aragón, del que han detenido a cuatro personas de entre 32 y 41 años relacionados con hasta doce sustracciones de estos materiales.

Tras pasar a disposición del Juzgado de Instrucción número dos de Reus, tres de los detenidos han entrado a prisión provisional comunicada y sin fianza, mientras el cuarto ha quedado en libertad con comparecencias periódicas obligatorias, mientras la causa sigue abierta por un delito de robo con fuerza, ha informado este viernes el Tribunal Superior de Justícia de Catalunya.

Los arrestos se llevaron a cabo el pasado 14 de octubre cerca de Martorell, cuando los agentes de la Divisió d'Investigació Criminal (DIC) a cargo de este caso detuvieron a tres hombres que conducían un vehículo cargado con casi media tonelada de cobre para venderlo en un establecimiento de gestión de residuos.

Simultáneamente, los investigadores realizaron una inspección en el citado punto limpio de Sant Vicenç dels Horts, cuyo titular constaba como investigado por su relación con la trama, pues se dedicaba presuntamente a facilitar la salida del material robado al mercado legal. Según ha explicado la policía catalana, esta persona --detenida tras atribuírsele un delito de receptación-- se habría encargado de comprar el cobre, sin el registro pertinente, para revenderlo.

Gran movilidad

La investigación de los Mossos d'Esquadra, que ha contado con la colaboración de la Guardia Civil, ha permitido relacionar a los detenidos con hasta doce robos y con la posterior comercialización del material. Cinco saqueos fueron cometidos en Vandellòs --donde se robaron 1.050 metros de cable de cobre valorados en unos 100.000 euros--, otros tres en Castellón --donde hurto de 780 metros de cable de cinco aerogeneradores ocasionó daños y costes de reposición por unos 45.000 euros--, dos más en Vallbona de les Monges, otro en Ribera d'Ebre y uno en Zaragoza.

Las primeras gestiones de la DIC se llevaron a cabo a raíz de varias sustracciones de cobre detectadas desde mediados de julio en diferentes instalaciones eólicas catalanas.

Pronto se pudo identificar a un grupo criminal "altamente especializado", que actuaba de forma coordinada y que actuaba de forma coordinada y con una elevada movilidad geográfica: "Sus integrantes se desplazaban centenares de kilómetros para actuar sobre infraestructuras energéticas situadas en diferentes comunidades autónomas, hecho que dificultaba su detección y seguimiento policial", subrayan los Mossos en un comunicado.

'Modus operandi'

El grupo seleccionaba aerogeneradores situados en zonas aisladas, las cuales tenía controladas a partir de vigilancias previas; una vez en el lugar de los hechos, forzaban los accesos y sustraían cableado de alta tensión y otros elementos con alto contenido de cobre.

Los investigadores han descrito "una clara planificación previa, conocimientos técnicos específicos sobre el funcionamiento de las instalaciones y una estructura organizada" para el robo, el transporte mediante furgonetas de alquiler, el almacenamiento y la posterior venta del material sustraído, con desplazamientos recurrentes a un mismo establecimiento de recuperación de metales después de perpetrar los robos.

"Actuaban con tanta rapidez y preparación que incluso se han acreditado varios robos en un mismo parque eólico con pocos días de diferencia", detalla la policía catalana, con el ejemplo de una instalación eólica en Vandellòs, que fue víctima de cinco sustracciones en menos de un mes, o de otra en la comarca del Urgell (Lleida), que sufrió dos robos entre el 4 y el 10 de octubre.

Recepción

La investigación también ha permitido ubicar la existencia de un punto de recepción habitual del material sustraído, al que los integrantes del grupo se desplazaron hasta ocho veces después de perpetrar los robos.

De hecho, días antes de la detención, agentes policiales pararon a tres de los investigados en la AP-7, cuando volvían del establecimiento de gestión de residuos de Sant Vicenç dels Horts, con cantidades importantes de dinero en efectivo, "compatibles con una venta reciente de material".

El registro en la empresa de recuperación de metales hizo aflorar algunas irregularidades en la documentación de varias operaciones de compra y venta de por parte del titular del establecimiento, así como indicios que apuntaban a una ocultación del origen real del cobre comercializado, motivo por el cual quedó detenido como presunto autor de un delito de receptación.

Detención

Las otras tres personas fueron detenidas cuando circulaban por una vía rápida, próxima a Martorell, después de haberse desplazado entre varios parques eólicos objeto de investigación. En el registro del vehículo se descubrieron herramientas y material utilizado presuntamente para la ejecución de los robos y se intervinieron casi 500 kilos de cobre preparados para su comercialización.

Al jefe de la banda le constaban antecedentes por hechos delictivos previos, señala la policía de la Generalitat.

Los cuatro arrestados pasaron a disposición judicial el pasado 16 de octubre, mientras que la investigación continúa abierta y no se descartan más detenciones.

Perjuicio económico

La afectación económica de estos robos "supera ampliamente el valor del material sustraído", pues las empresas explotadoras han tenido que asumir los gastos derivados de la reposición de los elementos robados, además de la reparación de los daños ocasionados, la contratación de servicios de vigilancia extraordinarios y la implantación de nuevas medidas de seguridad.

A todo ello, hay que añadir las pérdidas derivadas de la interrupción de la producción energética.

En una de las instalaciones afectadas, detallan los Mossos d'Esquadra, la valoración económica provisional de los perjuicios asciende además de 240.000 euros. De este importe, unos 90.000 euros corresponden a los trabajos de reparación y reposición de los elementos afectados, mientras que cerca de 150.000 euros derivan del lucro cesante provocado por la imposibilidad de producir energía durante el periodo de recuperación de la infraestructura.

La policía catalana ha calculado que, como mínimo, el perjuicio económico acumulado provocado por el grupo desarticulado sería de más de medio millón de euros.

Pla Via

El robo de cableado que frecuentemente interrumpe la circulación ferroviaria en algunos tramos de la red catalana obligó a los Mossos d'Esquadra a poner en marcha el Pla Via, que entró en vigor este mismo julio. Durante el año 2026, se han llevado a cabo hasta veinte inspecciones en centros de gestión de residuos en Barcelona, cinco de ellas ya dentro del marco de este dispositivo.

"Estas entradas se hacen a ubicaciones dónde, gracias a la inteligencia policial en el marco del plan, se han detectado ventas de cobre por parte de personas con antecedentes por sustracción", informa el cuerpo policial.

Las últimas inspecciones se han realizdo este mismo lunes, 19 de octubre, en Sant Andreu, donde se detectó una infracción laboral por no tener registro horarios de los trabajadores, y se localizaron más de 55 kilos de cobre sospechosos de haber sido robados de la red de ADIF. A raíz del hallazgo, el Àrea Regional de Transport Urbà (ARTU) ha abierto una investigación para identificar al vendedor.

En tres meses y medio de despliegue del Pla Via, ya se ha detenido a 38 personas, de las cuales dos han entrado a prisión provisional y pesa sobre otras tres una orden judicial de alejamiento de la infraestructura ferroviaria.