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La constructora Calaf, de la familia Pujol, en unión temporal de empresas (UTE) con Serom, construirá el nuevo edificio para usos ambulatorios del Hospital Vall d’Hebron de Barcelona, el más grande de Cataluña, por 33,24 millones de euros.

El contrato aún debe materializarse en la plataforma de contratación y se puede recurrir.

Primera gran obra hospitalaria en marcha

Será la primera gran obra hospitalaria que arranca en Cataluña, mientras los proyectos del Clínic y del Hospital de Girona aguardan su turno. Esta también es el punto de partida de la gran transformación del complejo de Vall d’Hebron, con un plazo de ejecución de 29 meses.

Para lograr este contrato, Calaf ha atravesado un largo recorrido por el desierto. La constructora perdió el primer concurso, pero recurrió la adjudicación y los ganadores del primer pliego renunciaron a la obra tras alegar falta de viabilidad económica.

Fachada del Hospital General de Vall d'Hebron de Barcelona Cedida

El ganador primigenio era una UTE formada por Dragados, ACSA Obras e Infra y Dominion I&I Applied Engineering.

Para darle la vuelta a la tortilla, Calaf presentó en noviembre de 2025 un recurso contra la adjudicación de Infraestructures.cat a Dragados, que el Tribunal Català de Contractes del Sector Públic desestimó el 22 de abril de 2026.

Esa demora fue clave para recuperar el pliego. En julio del año pasado, Dragados alegó que las circunstancias surgidas durante la tramitación, a raíz del recurso y de la dilación que provocó, habían dejado la obra sin viabilidad económica.

El 6 de agosto, la sociedad pública contestó que no concurrían razones de interés público que justificaran no celebrar el contrato, por lo que la empresa presentó su renuncia.

El Hospital Vall d'Hebron de Barcelona, en el crepúsculo Europa Press

Para cubrir la vacante, el órgano de contratación ha aplicado la cláusula 13.1, según la cual el incumplimiento de las obligaciones previas a la formalización deja sin efecto la adjudicación y la traslada al siguiente licitador con mejor oferta, por orden de clasificación. Esa empresa es Calaf.

La gran reforma de Vall d’Hebron

La obra es la pieza central del plan de transformación de Vall d’Hebron. El edificio, diseñado por los arquitectos Diego Nakamatsu y Lluís Morán, se levantará al otro lado de la Ronda de Dalt, frente al Hospital General, en la Teixonera, sobre la losa municipal que cubre las cocheras de la L3 del metro.

En total, serán diez plantas, 250 consultas, un centenar de gabinetes y cien plazas de hospital de día y concentrará prácticamente todos los servicios ambulatorios, salvo los pediátricos, una actividad que mueve cada año un millón de visitas.

Vall d’Hebron es un campus de unos 220.000 metros cuadrados donde conviven el hospital, el VHIR, el VHIO, el Cemcat y la UAB, con unos 9.000 trabajadores. Su reforma, anunciada en 2017, requería una inversión de al menos 276 millones hasta 2028, pero el proyecto ha ido encareciéndose y retrasándose.

Calaf, fundada en 1964 en la localidad anoienca que le da nombre y hoy dirigida por Míriam Pujol, formó parte, junto a Serom y Agefred, de la UTE que construyó el edificio del VHIR, considerado la primera pieza del futuro Vall d’Hebron. Sus obras se extendieron de 2021 a 2024.

El otro gran proyecto hospitalario catalán, el nuevo Clínic, está más lejos: la Generalitat prevé iniciar las obras en 2030, con 1.700 millones de inversión, y ponerlo en marcha a finales de 2035 o inicios de 2036.