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El pasado jueves 1 de octubre, los Mossos d'Esquadra detuvieron en Gavà (Barcelona) a dos hombres de 58 y 42 años y a una mujer de 46 por su presunta implicación en varios robos con fuerza en domicilios de personas de "elevada proyección pública", entre ellas futbolistas del FC Barcelona.

Solo 24 horas después de su detención, el viernes 2 de octubre, los dos hombres ingresaron en prisión provisional por su presunta pertenencia al grupo criminal que se escondería tras este tipo de asaltos.

Sin embargo, según puede avanzar Crónica Global, uno de ellos, identificado como D. B. V., ha quedado en libertad apenas seis días después de su encarcelamiento.

Joan García durante el Barça-Levante EFE

Comparecencias obligatorias

Así consta en un auto judicial con fecha del pasado 8 de octubre en el que el magistrado del Tribunal de Instancia de Gavà acuerda dejar sin efecto la prisión provisional del investigado al considerar que "no concurren los requisitos legales necesarios" para mantenerlo entre rejas.

La resolución establece que D. B. V. deberá comparecer ante el juzgado siempre que sea requerido.

No obstante, su puesta en libertad no implica el archivo de las actuaciones ni supone que haya quedado desvinculado de la investigación.

La defensa cuestiona los indicios

La decisión judicial se conoce después de que el abogado Ricardo Vidal-Colomer, que ejerce la defensa del investigado, presentara un recurso de apelación contra el ingreso en prisión provisional de su cliente.

En el escrito consultado por este medio, el letrado cuestiona los indicios que vinculan a su cliente con cuatro episodios delictivos y sostiene que "no existen elementos suficientemente sólidos" para atribuirle una participación concreta en los robos enumerados.

Un vehículo de los Mossos d’Esquadra David Zorrakino / Europa Press

En particular, la defensa pone en duda las identificaciones realizadas durante la investigación, así como el valor incriminatorio de los movimientos de determinados vehículos, que los investigadores relacionan con los supuestos autores de los asaltos.

El abogado, además, sostiene que la coincidencia de su cliente con otros investigados en determinadas fechas o lugares no permite concluir, por sí sola, que participara en los hechos ni que formara parte de una organización criminal.

Las fotografías de una vivienda

Otro de los puntos controvertidos gira en torno a unas fotografías tomadas el 8 de junio en las inmediaciones de una de las viviendas que fue asaltada.

Según recoge el recurso, una denunciante identificó al otro investigado, Arsim Blaku —un delincuente albanokosovar con un extenso historial delictivo en España— como la persona que habría realizado las fotografías y situó a D. B. V. acompañándolo.

Imagen de archivo de un dispositivo de los Mossos d'Esquadra Mossos d'Esquadra

No obstante, Vidal-Colomer cuestiona que la presencia de su cliente junto a Blaku pueda interpretarse automáticamente como una participación en los preparativos de un asalto.

La defensa insiste en que no se ha acreditado que D. B. V. tomara las imágenes ni que existiera un acuerdo previo para cometer un delito.

Tres hijos a su cargo

Además de cuestionar las pruebas, el recurso pone el foco en las circunstancias personales y familiares del investigado para rechazar que exista un riesgo real de fuga.

D. B. V. tiene tres hijos convivientes, dos de ellos menores de once años, cuya madre se encuentra cumpliendo una pena de prisión. El tercero, de dieciocho años, perdió a su madre. Asimismo, convive con su padre, que padece una enfermedad oncológica avanzada.

El letrado sostiene que estas responsabilidades familiares constituyen un arraigo suficiente para descartar que su cliente pretenda abandonar España y eludir la acción de la justicia.

Imagen de archivo de la facha de la Ciudad de la Justicia de Barcelona EUROPA PRESS

El recurso también destaca que la Fiscalía no solicitó su ingreso en prisión provisional, sino una medida cautelar menos restrictiva para garantizar su comparecencia ante el juzgado.

Los robos a futbolistas del Barça

Las detenciones de D. B. V. y Arsim Blaku se enmarcan en un operativo policial liderado por la Unidad Central de Robos de los Mossos d'Esquadra.

Tal y como adelantó La Vanguardia, entre los hechos investigados destaca el robo en el domicilio del portero del FC Barcelona, Joan García, ocurrido el pasado 10 de enero, cuando el futbolista se encontraba en Arabia Saudí disputando la Supercopa de España.

Según la información publicada por el citado diario, dos individuos accedieron a la vivienda del guardameta, situada en el Baix Llobregat, aprovechando su ausencia.

Imagen de archivo del portero Joan García REDES

Las cámaras de seguridad del inmueble captaron imágenes de los presuntos asaltantes, que posteriormente fueron analizadas por los investigadores.

Los Mossos también relacionan a los sospechosos con las presuntas vigilancias realizadas sobre la vivienda de Jules Koundé, defensa del conjunto azulgrana, aunque en este caso el robo no llegó a consumarse.

Un viejo conocido de la policía

Los investigadores sitúan al frente de la presunta organización a Arsim Blaku, un delincuente albanokosovar cuyo nombre ya apareció vinculado al asalto a la vivienda de la familia Tous, en diciembre de 2006 en Sant Fruitós de Bages (Barcelona).

Blaku fue acusado de participar en el robo, aunque el procedimiento acabó prescribiendo y nunca llegó a ser juzgado por aquellos hechos.

La investigación actual también alcanza episodios registrados en municipios como Peralada, Agullana y Sant Pere de Ribes, donde los Mossos investigan otras posibles actuaciones de los integrantes de la presunta banda.