El paseo de Gràcia ha vuelto a convertirse este 12 de octubre en escenario de una celebración de la Hispanidad con distintas sensibilidades bajo una misma bandera.
La manifestación Catalunya con Ceuta. Una misma España, convocada por Unidos por Ceuta, Espanya i Catalans, Catalunya Suma, S'ha Acabat e Impulso Ciudadano, ha congregado a un público poco multitudinario, pero con una presencia visible de enseñas españolas y muchísimas banderas de la ciudad autónoma. Entre los asistentes, sin embargo, el mensaje ha ido mucho más allá del motivo inicial de la marcha.
La manifestación ha servido también de altavoz para grupos de extrema derecha, críticas al Gobierno y proclamas contra la inmigración musulmana. Al final del recorrido, el tono ha cambiado con la presencia de colectivos hispanoamericanos, que han aportado trajes tradicionales y bailes regionales a una jornada de perfiles muy distintos.
Ceuta, en el centro
Las banderas de Ceuta han destacado entre las enseñas que han acompañado la marcha, convocada para expresar apoyo a la ciudad autónoma, que sigue sin recuperar la normalidad tras la invasión sufrida semanas atrás. A su alrededor, las banderas españolas han dominado una concentración en la que se han mezclado asistentes de distinto perfil ideológico.
La convocatoria no ha sido multitudinaria, pero sí ha permitido visualizar la confluencia de grupos que comparten la reivindicación nacional española, aunque no necesariamente el mismo discurso ni los mismos objetivos políticos.
Núcleo Nacional, ante la Pedrera en el 12-O
Las consignas ultras
Entre los participantes se han dejado ver también miembros del grupúsculo ultra Núcleo Nacional, muchos de ellos tapados con pasamontañas, que han coreado consignas contra el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. También se han escuchado lemas como “España cristiana y no musulmana” y “Vivienda, trabajo y remigración”, "Pedro Sánchez es un traidor", además de algún “Arriba España”.
Estas proclamas han desplazado parte del foco desde el apoyo a Ceuta hacia un discurso identitario y contrario a la inmigración. La presencia de estos grupos ha evidenciado la diversidad de mensajes que han encontrado espacio en una misma jornada.
Los simpatizantes de Vox, en la manifestación en apoyo a Ceuta
PP y entorno de Vox
La marcha también ha contado con representantes del Partido Popular y simpatizantes y miembros de Vox. El partido de Santiago Abascal, sin embargo, ha celebrado una concentración por separado, de modo que su presencia en el entorno de la jornada no se ha traducido en una convocatoria conjunta. Se ha unido a la marcha Carlos Carrizosa, quien fue líder de Cs en el Parlament.
La coincidencia de banderas y asistentes no ha borrado las diferencias entre los distintos actores. Bajo el paraguas del 12-O han convivido la reivindicación institucional de apoyo a Ceuta, las consignas de grupos ultras y la movilización de simpatizantes de partidos políticos.
Del patriotismo al folclore
El tramo final ha ofrecido una estampa distinta. Colectivos de inmigrantes hispanoamericanos han participado con trajes tradicionales y bailes regionales, incorporando una dimensión festiva a una jornada marcada hasta entonces por las banderas y las proclamas políticas.
La imagen ha resumido los contrastes del 12-O barcelonés: una convocatoria que reivindica la unidad nacional y el apoyo a Ceuta, pero en la que han convivido discursos excluyentes con expresiones culturales procedentes de países de Hispanoamérica.
Folclore de Hispanoamérica para cerrar la manifestación de la Hispanidad en Barcelona
