La investigación por el tiroteo que dejó a dos agentes de la Guardia Civil heridos, uno de ellos de gravedad, la noche del pasado jueves 1 de octubre en Terrassa (Barcelona) suma dos nuevas detenciones.
Los Mossos d'Esquadra y la Guardia Civil han localizado y arrestado a uno de los principales sospechosos en Valls (Tarragona), mientras que la Policía Municipal de Terrassa ha detenido a otro hombre sobre el que también pesaba una requisitoria por estos mismos hechos
Con estos dos nuevos arrestos, practicados este miércoles, 7 de octubre, por la tarde, ascienden a cinco los detenidos por el violento enfrentamiento armado que tuvo lugar en el barrio de Can Parellada y que adelantó Crónica Global.
Uno se escondía en Valls
Uno de los principales investigados por el tiroteo se encontraba escondido en el municipio tarraconense de Valls, donde finalmente fue localizado y detenido este miércoles por la tarde, según confirman fuentes próximas a la policía catalana.
Su arresto se produjo en el marco de un operativo conjunto entre efectivos del Grupo Especial de Intervención (GEI) y el Área Regional de Recursos Operativos (ARRO) de los Mossos d'Esquadra y efectivos de la Guardia Civil, que trabajaban para localizar a los implicados que habían conseguido escapar tras el enfrentamiento armado.
Imagen de archivo de un vehículo de la Guardia Civil
Otro detenido en Terrassa
Paralelamente, tal y como ha avanzado Metrópoli Abierta, la Policía Municipal de Terrassa arrestó este mismo miércoles por la tarde a otro hombre relacionado con los hechos.
En este caso, la detención se produjo de forma fortuita, cuando agentes de la policía local identificaron al sospechoso durante un control rutinario.
Al comprobar sus datos, los policías descubrieron que sobre él pesaba una requisitoria policial vinculada con el tiroteo del pasado 1 de octubre.
Imagen de archivo de la Policía Municipal de Terrassa
No obstante, según ha podido saber Crónica Global, este segundo arrestado no figuraría entre los principales investigados.
Tres detenidos, ya en prisión
Las nuevas detenciones llegan después de que la autoridad judicial acordara el ingreso en prisión provisional de los otros tres sospechosos, arrestados durante la madrugada del viernes 2 de octubre en un fugaz operativo protagonizado por el Grupo Especial de Intervención (GEI) de los Mossos d’Esquadra.
Los tres investigados, vinculados a un clan delincuencial asentado en el barrio de Can Parellada, están acusados de presuntos delitos de tentativa de homicidio, lesiones y atentado contra agentes de la autoridad, según informó este martes el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC).
Viejos conocidos de la policía
Los arrestados son viejos conocidos de los Mossos d'Esquadra y, como ya explicó este medio, pertenecen a un entorno familiar con antecedentes relacionados con distintas actividades delictivas, entre ellas el narcotráfico.
Mientras tanto, la investigación continúa abierta para determinar el papel que desempeñaron los cinco detenidos en el violento episodio y esclarecer las circunstancias en las que se produjo el ataque contra los dos agentes.
Una persecución que terminó a tiros
Los hechos se remontan a la noche del jueves 1 de octubre, cuando dos guardias civiles de paisano, que circulaban en un vehículo sin distintivos policiales, detectaron movimientos sospechosos en el área de servicio Porta de Barcelona, situada en la AP-7, a la altura de Castellbisbal.
Los agentes realizaban labores de vigilancia relacionadas con la actividad de los denominados teloneros, delincuentes especializados en sustraer mercancías de camiones estacionados en áreas de servicio y descanso de las autopistas.
Tiroteo en Terrassa
Al intentar identificar a los ocupantes de un vehículo sospechoso, estos emprendieron la huida, lo que desencadenó un seguimiento que terminó en el barrio de Can Parellada, en Terrassa.
Fue allí, en la calle Europa, donde la situación derivó en un violento enfrentamiento. Los sospechosos abrieron fuego contra los guardias civiles, que se habían identificado como agentes de la autoridad.
Un agente en estado grave
Uno de los policías recibió cuatro impactos de bala en distintas partes del cuerpo, entre ellas el abdomen, una pierna y un brazo, mientras que su compañero también resultó herido por arma de fuego.
La agresión no terminó con los disparos. Las imágenes grabadas por un vecino muestran cómo uno de los agentes, ya herido y tendido en el suelo, fue golpeado mientras los agresores le exigían que acreditara su condición de policía.
'Frame' del tiroteo de Terrassa
Ambos guardias civiles sobrevivieron al ataque, aunque uno de ellos tuvo que ser operado de urgencia en estado grave.
Un operativo del GEI
La gravedad del enfrentamiento provocó un importante despliegue policial en Can Parellada. Los Mossos d’Esquadra localizaron a tres de los presuntos implicados refugiados en un local próximo al lugar de los hechos.
Ante la posibilidad de que los sospechosos continuaran armados, se activó al Grupo Especial de Intervención (GEI), la unidad de élite de la policía catalana, que irrumpió en el inmueble y practicó las tres primeras detenciones.
Operativo de los Mossos d'Esquadra
El dispositivo contó también con la participación de efectivos de la Brigada Móvil (BRIMO), el Área Regional de Recursos Operativos (ARRO) y unidades de seguridad ciudadana.
Durante la jornada siguiente, los investigadores practicaron registros en dos viviendas y un local del barrio, en presencia de los arrestados, con el objetivo de recabar pruebas y reconstruir la secuencia de los hechos.