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Los efectos del temporal que ha azotado a Cataluña este sábado pueden contarse en cifras de litros de agua caídos, llamadas a los Bombers y vuelos cancelados, pero están también las vidas truncadas para las que el impacto es inconmensurable.

Para empezar, por supuesto, las al menos dos vidas que se ha cobrado, una en Tordera y otra en Montornès del Vallès, a la espera de saber qué ha ocurrido con el joven desaparecido en Pineda de Mar.

En Montornès, como en muchos otros municipios catalanes, además de una vida, la lluvia, la más cuantiosa de los últimos 20 años, se ha llevado por delante algunas instalaciones. La más afectada ha sido el polideportivo municipal.

El temporal deja inundado el polideportivo de Montornès del Vallès Cedida

"En estado de 'shock'"

"El desastre es muy grande. Se ha caído el muro, se ha levantado el césped de los dos campos de fútbol, todo lo que es el complejo está destrozado", explica a este medio Francisco, que es quien lleva el bar del polideportivo.

Esto no significa solo dejar sin clases de kárate, gimnasio o partidos de fútbol a los miles de vecinos que asisten; él se queda su sustento. "Aún no quiero asimilarlo, estoy en estado de shock", lamenta.

Él y su mujer gestionan el bar después de haber ganado una licitación pública, y son pesimistas sobre lo rápido que pueda solucionarse el problema, no solo por el estado en el que se encuentra el polideportivo: lo que más temen es la burocracia.

En 2020 ya sufrieron una inundación. En ese caso, solo se anegó el campo de futbol, y según explica Francisco, fue un problema que ya tardó un mes en solucionarse. "Ahora la situación es ocho o diez veces peor, así que si se arregla en marzo ya será un milagro".

Zona catastrófica

No confía en que tengan ayudas, porque no las tuvieron cuando tuvieron que interrumpir su actividad para hacer estas reparaciones en 2020 ni tampoco cuando, poco después de retomarla, llegó la pandemia.

Le consta que el ayuntamiento se ha reunido este domingo y que volverá a hacerlo este lunes, y que van a pedir la declaración de zona catastrófica. Lo único que les pide es que cuenten con ellos.

Se conforma con poco: que le ayuden a cubrir los gastos que tiene como autónomo, la alarma, el seguro, la gestoría. Lo que más motivos le da para el optimismo es la proximidad de las elecciones municipales.

Es una esperanza que pueden compartir todos los afectados por los destrozos que ha dejado una lluvia, y que se ha ensañado especialmente con los municipios de la cuenca del Besòs y el Vallès Oriental.

El municipio que más precipitación ha recibido ha sido Granollers, que ha acumulado 247,9 litros por metro cuadrado.

Rieras desbordadas y tierras inundadas en el Vallès Bombers

Los vuelos

También hay historias menos dramáticas, pero que permiten hacerse una idea de cómo el temporal ha alterado la vida de miles de personas. En El Prat, entre el sábado y el domingo, ha habido 366 cancelaciones y 1.027 retrasos.

Joan, expiloto y gestor de la cuenta Trànsit Aeri de Catalunya en X, explica a Crónica Global que los daños en aeropuertos y las cancelaciones han sido los habituales en estas circunstancias o incluso mejores. "Estaba todo bastante preparado".

Aun así, detrás de todas estas cancelaciones, muchas de ellas de Vueling, hay también vidas afectadas. Entre ellas la de Daniel, de 67 años, que tenía que volver este sábado a Barcelona desde Alicante.

Según cuenta, le daban la opción de devolverle el dinero o recolocarlo en algún vuelo, pero estuvo más de 24 horas esperando una recolocación que no llegaba.

"La agencia de viajes me recomendó llamar. Lo hice, pero me dijeron que tenía 74 minutos de espera", explica. Finalmente, ha podido aterrizar a Barcelona la noche de este domingo.

El transporte terrestre

La movilidad terrestre, al cierre de esta edición, seguía registrando incidencias. Por ejemplo, las líneas del Metro de Barcelona L1, L9N, L9S y L10N tenían incidentes en algunos tramos. También hay siete líneas de autobús con afectaciones.

Los Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC) ya han restablecido "progresivamente" el servicio habitual de las líneas S1 y S2, cuyo servicio se había visto limitado más allá de lo previsto, que era hasta las dos de la tarde de este domingo.

Un vehículo anegado en los accesos a la ronda Litoral junto al Besòs Alejandro García

Las afectaciones persisten también en Rodalies, aunque en este caso sus usuarios ya están acostumbrados a convivir con todo tipo de alteración en sus rutinas. Este lunes el servicio continúa colapsado debido a las consecuencias del temporal en las líneas R1, R2, R2Nord, R3, R4, R7, R8, R11, R13 y R14.

El ocio

También hay sectores que ya están lamentando pérdidas. Como ha avanzado este medio, el ocio nocturno catalán pedirá exenciones fiscales y compensaciones por el cierre decretado por la Generalitat a raíz del temporal. Calculan unas pérdidas netas de cuatro millones de euros.

Es de esperar que la restauración haya sufrido también pérdidas importante, aunque el gremio no ha querido hacer declaraciones al respecto a este medio.

También el ocio diurno se ha visto afectado. El sábado se tuvieron que cancelar conciertos como el de Hombres G en el Palau Sant Jordi y el de Placebo en el Sant Jordi Club, además de la función de ópera de Aida en el Liceu, por citar solo algunos eventos para los que más expectación había.

Entre muchas otras actividades deportivas, también se vio afectado el partido del CE Sabadell-Andorra, que se ha terminado disputando la noche de este domingo.

Los colegios

Quienes también tienen que lamentar destrozos son los alumnos del Institut Mediterrània, de El Masnou; el CFA Vallès, de Granollers; las escuelas Bellavista-Joan Camps i Giró y Guerau de Liost, ambas de Les Franqueses del Vallès; el Institut Ramon Turró i Darder, de Malgrat de Mar; el Institut Professional de Turisme Eqüestre del Maresme, de Santa Susanna, y el CFA Jaume Tuset, de Ripollet.

Son, de momento, los siete centros que el Govern ha confirmado que no podrán abrir este lunes por los estragos que ha causado el temporal.

Aunque en este caso es previsible que los afectados reciban la noticia sin congoja, se trata de un nuevo golpe a unas infraestructuras cuyo estado hace tiempo que deja mucho que desear y a una educación que los niños catalanes necesitan, en este caso sí, como agua de mayo.