El aumento de robos en las áreas de descanso de la AP-7 llevó este jueves, 1 de octubre, por la noche a un agente y un teniente de la Guardia Civil a patrullar en el Área de Servicio Porta de Barcelona, en Castellbisbal.
En el marco de un discreto dispositivo de vigilancia, el binomio, que iba de paisano y circulaba en un vehículo no logotipado, detectó a dos individuos en actitud sospechosa.
"Les hicieron una encerrona"
Cuando los agentes trataron de identificarlos, los sospechosos intentaron atropellarlos y emprendieron la huida, dando inicio a una persecución en coche que terminó en el barrio de Can Parellada de Terrassa, concretamente en el entorno de la calle de Europa.
Allí, los delincuentes abandonaron el vehículo y continuaron la huida a pie. La situación se complicó cuando varias personas salieron de los bloques de viviendas de la zona y se abalanzaron contra los guardias civiles, desencadenando un violento enfrentamiento.
Según fuentes del entorno policial, "les hicieron una encerrona: se metieron en la boca del lobo, en el barrio donde vive el clan".
Durante el ataque, uno de los implicados abrió fuego en varias ocasiones con una escopeta, mientras otros continuaron agrediendo a uno de los agentes cuando ya se encontraba tendido en el suelo.
El agente y el teniente, heridos
El agente que se llevó la peor parte en el tiroteo es Roldán, un guardia civil de unos 40 años, casado y con hijos.
Lejos de ser un novato, es un experimentado efectivo que, antes de llegar a la USECIC (Unidad de Seguridad Ciudadana de la Comandancia) en Cataluña —donde lleva tres años destinado— formó parte del Grupo de Acción Rápida (GAR) en el País Vasco, participando activamente en la lucha antiterrorista.
Tiroteo en Terrassa
Roldán resultó herido de gravedad tras recibir cuatro disparos que le alcanzaron en el abdomen, la pierna y el brazo.
Junto a él participaba en el operativo un teniente de 25 años, que también fue alcanzado por una bala en el enfrentamiento. A diferencia de su veterano compañero, el joven oficial llevaba pocos meses en Cataluña, siendo este su primer destino tras salir de la escuela de oficiales.
Operado de urgencia
Roldán tuvo que ser evacuado en estado grave al Parc Taulí de Sabadell, donde fue operado de urgencia.
El teniente, por su parte, consiguió refugiarse en un bar y pedir ayuda antes de ser trasladado a la Mútua de Terrassa. Ambos se encuentran fuera de peligro, según fuentes oficiales.
Un video viral
La extrema violencia del ataque quedó registrada en un vídeo que no tardó en circular por las redes sociales.
Las imágenes muestran cómo, después de recibir los impactos de bala y quedar tendido sobre el asfalto, Roldán continúa siendo golpeado por sus agresores. Los investigadores han recuperado posteriormente una katana que habría sido utilizada durante el ataque.
En la misma grabación se escucha la voz de un hombre dando instrucciones y gritando a los agresores para que cesen los golpes. Este individuo ha sido identificado como el padre de algunos de los detenidos y, por el momento, continúa fugado.
Imagen de archivo de un vehículo de la Guardia Civil
Operación fugaz del GEI
Tras el ataque, agentes de la División de Investigación Criminal (DIC) asumieron la investigación del caso en colaboración con la Guardia Civil.
La respuesta policial fue prácticamente inmediata. Poco después de las once de la noche, los investigadores ya disponían de información que situaba a algunos de los sospechosos en los bloques de la calle de Europa.
Alrededor de la medianoche entró en escena el Grupo Especial de Intervención (GEI) de los Mossos. Los especialistas prepararon el asalto a un local situado en los bajos de los bloques, donde las informaciones policiales situaban al menos a uno de los presuntos autores del ataque.
Tres detenidos
Pocos minutos antes de la una de la madrugada, los operadores del GEI irrumpieron en el local y detuvieron a tres hombres.
Ante el aumento de la tensión en la zona, los Mossos desplegaron una línea de agentes de la Brigada Móvil (Brimo) para garantizar la salida de los vehículos del GEI con los arrestados.
Finalmente, los tres detenidos pudieron abandonar la zona sin que fuera necesario hacer uso de la fuerza, aunque la tensión se prolongó durante buena parte de la madrugada.
El GEI de Mossos d'Esquadra, en un operativo anterior
Viejos conocidos de los Mossos
Los tres detenidos por estos hechos tienen entre 25 y 45 años y pertenecen a un mismo clan familiar. Fuentes policiales los definen como delincuentes "muy conocidos de otras intervenciones de Mossos".
Según las fuentes consultadas, aunque esta vez los pillaron merodeando por el Área de Servicio Porta de Barcelona, no tienen antecedentes por delitos contra el patrimonio en este entorno. Sí que se les reconoce por su nivel de peligrosidad.
Varios de sus miembros cuentan con antecedentes vinculados al narcotráfico. Además, las pesquisas actuales apuntan a que los detenidos estarían estrechamente relacionados con un grave tiroteo ocurrido en Llagostera en 2025.
