El Juzgado de Menores número 6 de Barcelona ha acordado suspender el juicio por el crimen del NitBus de Castelldefels, cuya celebración estaba prevista para este jueves, 17 de septiembre.
La vista queda aplazada hasta que se practiquen nuevas diligencias relacionadas con los restos biológicos localizados bajo las uñas de la víctima, Lohtaksh W.
La decisión confirma lo adelantado por Crónica Global, que informó de que la defensa del menor acusado había recibido in extremis un nuevo oficio de los Mossos d’Esquadra sobre este hallazgo y había solicitado formalmente la suspensión del juicio.
Imagen de archivo de la Ciudad de la Justicia
El material genético todavía no ha podido ser cotejado, por lo que deberá realizarse un frotis a D.C., el menor acusado, para comprobar si los restos encontrados bajo las uñas del fallecido le pertenecen.
A la espera de la prueba genética
La defensa, ejercida por Daniel Salvador de Vosseler Abogados, dio su plena conformidad a la práctica de la prueba y pidió que el procedimiento quedara suspendido hasta conocer sus resultados.
El juzgado ha atendido ahora esta petición al considerar necesario completar las diligencias antes de celebrar la vista oral. Será el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Cataluña (IMLCFC) el encargado de elaborar el correspondiente informe pericial genético.
Una vez emitido el dictamen e incorporado a las actuaciones, el Juzgado de Menores fijará una nueva fecha para el juicio.
La defensa mantiene la legítima defensa
Dani Salvador considera que el resultado podría resultar determinante para esclarecer cómo se produjo el enfrentamiento y ayudar a interpretar con mayor precisión las imágenes captadas por las cámaras de seguridad del autobús.
La estrategia de la defensa se ha centrado desde el inicio en sostener que D.C. actuó para repeler una agresión previa por parte de Lohtaksh y del joven que lo acompañaba.
Según esta versión, el acusado fue golpeado y acorralado hasta caer al suelo antes de utilizar un pequeño objeto punzante contra una de las piernas de la víctima.
Captura de un vídeo extraído de las cámaras de seguridad del autobus
“Esta prueba puede dar un giro al caso, ya que la presencia de material biológico avalaría la tesis de que existió una agresión física previa contra mi defendido”, sostiene el penalista.
La defensa mantendrá, por tanto, su petición de absolución por legítima defensa. Subsidiariamente, reclama la aplicación de la eximente de miedo insuperable o que los hechos sean considerados un delito de homicidio por imprudencia menos grave.
La acusación particular, en cambio, solicita ocho años de internamiento por asesinato, mientras que la Fiscalía reclama siete años por un delito de homicidio.
Pasará a libertad vigilada
El juicio queda ahora aplazado sin una nueva fecha concreta y a la espera de los resultados periciales.
Mientras tanto, D.C. pasará en las próximas semanas a una situación procesal de libertad vigilada, al cumplirse el plazo máximo de la medida cautelar de internamiento preventivo que pesa sobre él.
