Roger Español considera que el disparo de una pelota de goma que le hizo perder la visión de un ojo durante el referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017 fue una "represalia" por los incidentes que había protagonizado apenas unos minutos antes.
En concreto, por haber lanzado varias vallas a la calzada para obstaculizar el avance de los furgones de la Unidad de Intervención Policial (UIP) y por haber impedido que un agente recuperara una defensa extensible.
Así lo ha sostenido este miércoles ante un tribunal de la Audiencia Provincial de Barcelona, durante la primera sesión del juicio contra los cuatro agentes de la Policía Nacional acusados de las lesiones que sufrió aquel día en la calle Sardenya.
Una sentada en la calzada
A preguntas de su defensa, ejercida por el abogado Benet Salellas, Español ha reconocido que participó activamente en los intentos de impedir el avance del convoy policial, aunque ha negado que su intención fuera atacar a los agentes.
Una imagen de un agente de la UIP de la Policía Nacional
Los hechos se remontan a la actuación policial en los alrededores del Instituto Ramon Llull, el 1 de octubre de 2017, cuando los agentes de la UIP se llevaron las urnas.
Tras ello, Español ha recordado que siguió el recorrido de los furgones de la UIP por la calle Sardenya hasta que se encontró con una sentada en medio de la calzada, que bloqueaba el avance de los vehículos policiales.
Su intención, según ha explicado, era impedir que el convoy llegara hasta otro colegio situado a pocas calles y que se requisaran más urnas.
Español ha defendido que la protesta fue inicialmente pacífica y ha asegurado que no recuerda que los agentes realizaran ningún aviso por megafonía para que despejaran la calzada.
Una mediación que no prosperó
A preguntas de la Fiscalía, ha reconocido que sí hubo un intento de mediación.
Un bombero habló tanto con los policías como con los manifestantes para tratar de desbloquear la situación, pero las personas que permanecían sentadas se negaron a levantarse y permitir el paso de los furgones.
Después, según su relato, un agente comenzó a utilizar la defensa extensible y los concentrados salieron corriendo hacia los laterales de la calle.
Imagen de un agente de la UIP de la Policía Nacional en una imagen de archivo
Fue entonces cuando Español empezó a escuchar los "tiros", en referencia al sonido de las bocachas utilizadas para disparar tanto las salvas como las pelotas de goma.
En medio de aquella situación, Español también ha admitido uno de los episodios sobre los que han incidido las defensas de los agentes: el lanzamiento de vallas.
"Mi fijación eran las furgonetas"
El manifestante ha negado haber lanzado deliberadamente una valla contra los policías, pero sí ha reconocido que arrojó varias a la calzada con el objetivo de obstaculizar el avance de los vehículos de la UIP.
También ha admitido que, fruto de la "frustración" del momento, propinó una patada a una de esas vallas y que esta acabó impactando contra uno de los policías que trataban de avanzar por Sardenya.
Español ha insistido, no obstante, en que su objetivo no era golpear al agente: "Mi fijación eran las furgonetas", ha venido a sostener durante el interrogatorio.
Agentes antidisturbios de la UIP durante el referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017
Asimismo, ha reconocido que trató de evitar que uno de los policías recuperara una defensa extensible con la que previamente había sido golpeado.
El impacto de la pelota de goma
Desde esos incidentes hasta el disparo que le hizo perder el ojo transcurrieron, según sus cálculos, aproximadamente cinco minutos.
Español continuó siguiendo la retirada del convoy por la calle Sardenya en dirección a Gran Vía, cuando recibió el impacto de una pelota de goma.
Ante el tribunal, ha asegurado que en aquel momento se encontraba junto a varios periodistas identificados, una posición que había escogido precisamente porque consideraba que era "más segura".
Entidades presentan una campaña en apoyo a Roger Español
Según su relato, en ese instante no se estaba produciendo ninguna situación de riesgo que justificara el uso de las pelotas de goma y tampoco recuerda que los policías estuvieran siendo atacados.
Por este motivo, ha defendido reiteradamente ante el tribunal que aquel disparo respondió a una "represalia" por lo ocurrido minutos antes con las vallas y la defensa policial, y no a una actuación destinada a mantener alejada a una masa de manifestantes que estuviera aproximándose a los agentes, como defiende el Ministerio Fiscal.
Nueve días ingresado
Tras recibir el impacto, Español fue atendido y evacuado por personal del Sistema de Emergencias Médicas (SEM). Y, además de perder definitivamente la visión del ojo afectado, ha relatado que sufrió fracturas en varios huesos de la cara y lesiones musculares y nerviosas que le provocaron, entre otras secuelas, una pérdida temporal de sensibilidad en la zona de la boca y los dientes.
Permaneció nueve días ingresado y necesitó varios meses para recuperarse. Posteriormente, también le fue diagnosticado un cuadro de ansiedad.
La Fiscalía pide la absolución de los agentes
Con todo, cabe recordar que este juicio sienta en el banquillo a cuatro miembros de la Policía Nacional —el agente que efectuó el disparo y tres responsables de la cadena de mando— y es el único procedimiento por las actuaciones policiales del 1-O que ha llegado a juicio contra agentes.
Las acusaciones, tanto la particular como la popular, ejercidas por Iridia, Òmnium Cultural y la Assemblea Nacional Catalana, solicitan penas de hasta 13 años de prisión, mientras que la Fiscalía interesa la absolución.
Roger Español y la directora de Irídia, Anaïs Franquesa, en una atención a medios antes del juicio contra cuatro policías nacionales en la Audiencia de Barcelona
Al inicio del juicio, la directora de Irídia, Anaïs Franquesa, ha tildado de histórico el juicio contra 4 policías nacionales acusados y espera que sirva para hacer justicia y para que se pongan "límites de lo que puede hacer o no la policía en un contexto de protesta".
