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Un juzgado de Igualada celebró este lunes una vista para revisar la situación de prisión provisional de Fernando U.P., el hombre de 58 años investigado como presunto autor de tres incendios forestales en la comarca de Anoia.

Entre ellos se encuentra el gran fuego declarado el pasado 6 de julio en el municipio de Carme (Barcelona), que arrasó más de 450 hectáreas, obligó a confinar a cerca de 33.000 vecinos y causó importantes daños en viviendas, explotaciones agrícolas y naves industriales.

La comparecencia fue solicitada por la defensa del investigado, que pidió su puesta en libertad provisional. Uno de los argumentos esgrimidos para sostener esta petición fue que "ya no es época de incendios", una afirmación que ha causado estupor entre las acusaciones personadas en el procedimiento.

Presunto autor de tres incendios

Los abogados que representan a parte de los cientos de afectados rechazan que el final del periodo estival permita descartar el riesgo de reiteración delictiva que motivó su ingreso en prisión.

Sobre todo, teniendo en cuenta que la investigación no atribuye a Fernando U. P. un único episodio aislado, sino tres incendios presuntamente intencionados cometidos en la misma zona y con una sistemática similar.

El incendio en la comarca de la Anoia Bombers de la Generalitat

El investigado permanece privado de libertad desde finales de julio. La titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Igualada, que se encontraba entonces en funciones de guardia, acordó su ingreso en prisión provisional por un presunto delito agravado de incendio forestal y atendiendo, precisamente, al riesgo de que pudiera reincidir.

La causa se tramita ahora en el Juzgado de Instrucción número 3 de Igualada, que investiga su posible responsabilidad en los incendios registrados en julio de 2024, el 29 de junio de 2026 y el 6 de julio de este mismo año.

Sin antecedentes penales

Pese al patrón de reiteración que describen los investigadores, a Fernando U. P. no le constan antecedentes penales ni detenciones anteriores. Esto no ha dificultado que los Mossos d’Esquadra y los Agents Rurals lo sitúen como principal sospechoso de los tres incendios.

La investigación conjunta comenzó a estrechar el cerco alrededor del hombre a partir de varios testimonios y de las imágenes obtenidas mediante cámaras de videovigilancia.

Todos los indicios apuntaban hacia un pequeño vehículo rojo, un microcoche de la marca Aixam con el techo negro, que el investigado utilizaba habitualmente para desplazarse por la zona.

Imagen del coche rojo con el que se movía el detenido Crónica Global

La reconstrucción de los hechos

Uno de los testimonios considerados clave corresponde a un conductor que circulaba por la carretera BV-2131 durante la tarde del 6 de julio.

Según declaró, vio el microcoche rojo detenido en el mismo arcén en el que, instantes después de que el vehículo se marchara, comenzaron a arder los matorrales.

La reconstrucción realizada mediante las cámaras de seguridad permitió a los agentes concluir que el coche del sospechoso fue el único vehículo que permaneció en aquel punto durante la franja horaria en la que se originó el incendio.

Incendio

Los Agents Rurals situaron el punto de inicio del fuego en el margen derecho de la BV-2131, a la altura del término municipal de Carme y junto a un campo de cereal seco.

Origen humano e intencionado

Su informe, al que ha tenido acceso Crónica Global, descarta que las llamas fueran provocadas por causas naturales, una línea eléctrica, maquinaria agrícola o una avería mecánica.

Por el contrario, la investigación técnica concluye que el incendio tuvo un origen humano e intencionado: una fuente externa de calor habría sido aplicada directamente sobre la vegetación herbácea del arcén.

En ese mismo punto se localizaron restos parcialmente quemados del cartón de un paquete de latas de cerveza Estrella Damm.

27 mecheros en el coche

Fernando U.P. fue detenido el 27 de julio en la misma carretera BV-2131, a la altura de Orpí. Durante el registro de su vehículo, los investigadores encontraron 22 mecheros en funcionamiento, otros cinco averiados, un cenicero lleno de ceniza y un espray fijador que contenía alcohol.

'Frame' de un video en el que se ven algunos de los mecheros en el interior del coche del detenido Cedida

Varios vecinos también explicaron a los investigadores que el sospechoso fumaba habitualmente mientras conducía y que acostumbraba a arrojar por la ventanilla colillas y latas de cerveza. Esta conducta habría generado anteriormente quejas ante el ayuntamiento.

Los investigadores sostienen que ese mismo patrón se habría repetido en los otros dos incendios que se le atribuyen. Uno se declaró el 29 de junio de este año y el otro en julio de 2024, también en las inmediaciones de la misma carretera.

Siete municipios afectados

El incendio más grave comenzó alrededor de las cuatro y media de la tarde del 6 de julio y terminó afectando a entre 454 y 458 hectáreas de terreno. La mayor parte de la superficie calcinada era forestal, aunque el fuego también alcanzó explotaciones agrícolas, suelo urbano y zonas industriales.

Las llamas afectaron a los municipios de Carme, La Pobla de Claramunt, Vilanova del Camí, Castellolí, Capellades, Santa Margarida de Montbui e Igualada. Las autoridades ordenaron el confinamiento de miles de vecinos y la evacuación preventiva de los barrios situados en las zonas de mayor riesgo.

Imagen de archivo de un incendio en Querol Bombers de la Generalitat de Catalunya

El incendio también obligó a cortar las carreteras C-15, C-244 y BV-2131 y a interrumpir temporalmente la circulación ferroviaria de las líneas R6 y R60 de Ferrocarrils de la Generalitat.

Cientos de afectados

Aunque no hubo víctimas mortales, varias personas tuvieron que ser atendidas por lesiones leves, inhalación de humo y episodios de ansiedad.

Las llamas destruyeron por completo una vivienda en La Pobla de Claramunt, arrasaron las instalaciones de una empresa de reciclaje y provocaron daños en numerosas casas, fincas, explotaciones agrícolas y naves industriales.

De hecho, al menos 130 propietarios constan como perjudicados en unas diligencias que deberán concretar ahora el alcance total de los daños y las posibles responsabilidades penales y civiles.

Por eso, las acusaciones consideran que la magnitud de las consecuencias y la existencia de otros dos incendios presuntamente relacionados con el investigado impiden dar por desaparecido el riesgo de reiteración únicamente porque haya terminado el verano.