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Un juez ha ordenado libertad vigilada con tratamiento terapéutico para los dos menores detenidos ayer por su presunta relación con la muerte violenta de un hombre de 45 años en Manresa (Barcelona) la madrugada del pasado 1 de septiembre, hechos por los que otros dos menores permanecen internados desde hace una semana.

Según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), el magistrado ha ponderado los indicios sobre la participación de los hechos por parte de estos dos últimos menores detenidos, ambos de 16 años, y las "particulares circunstancias" para acordar estas medidas de control.

La Fiscalía había pedido para ambos menores la medida cautelar de internamiento en régimen cerrado, al igual que los otros dos detenidos horas después de los hechos.

De hecho, los dos primeros menores detenidos están cumpliendo desde su detención la semana pasada la medida de internamiento en régimen cerrado, uno de ellos con tratamiento terapéutico.

Investigación abierta

La División de Investigación Criminal (DIC) de los Mossos d'Esquadra mantiene una investigación abierta para aclarar las causas de los hechos, ocurridos de madrugada, en plena fiesta mayor en Manresa.

Horas después del crimen, los Mossos detuvieron a dos menores, de 15 y 16 años de edad, ambos catalanes y con familia residente en Cataluña, por su presunta vinculación con la muerte de Carles V., un hombre de 45 años y vecino de Castellnou de Bages (Barcelona), que fue apuñalado en la calle la madrugada del 1 de septiembre.

Tras estas dos primeras detenciones, los Mossos mantuvieron abierta una investigación, ante la sospecha de que podría haber más personas implicadas en el crimen, ya que los hechos ocurrieron hacia las 05:10 horas de la madrugada tras una pelea entre dos grupos de cuatro o cinco personas.

Uno de los dos menores detenidos la semana pasada tenía una orden de libertad vigilada vigente, mientras que el otro ya la había cumplido, en ambos casos por hechos que no están vinculados a este homicidio.

Los dos primeros menores detenidos, que habían tenido con anterioridad una actitud "reprobable" y con comportamientos "no adecuados", según el Govern, eran reincidentes, y uno de ellos había salido de un centro de internamiento poco más de un mes antes de los hechos.