Ferran López Navarro (Madrid, 1966) vuelve a situarse en la primera línea de los Mossos d’Esquadra. El histórico comisario asumirá la Dirección General de la Policía tras la salida de Josep Lluís Trapero, a quien sustituirá por segunda vez al frente de la policía de la Generalitat, en una remodelación de la cúpula de Interior que también sitúa a Sílvia Catà como nueva comisaria jefa del cuerpo.
El nombramiento supone el regreso de López a uno de los puestos de mayor responsabilidad de la policía catalana. No es, sin embargo, un territorio desconocido para él: ingresó en los Mossos en 1989 y ha ocupado durante décadas distintos cargos de mando, tanto en estructuras territoriales como en la Prefectura.
Un histórico del cuerpo
López comenzó su trayectoria en los Mossos hace más de 35 años. Entre sus destinos figura el Grupo Especial de Intervención (GEI), además de la comisaría de L’Hospitalet de Llobregat y la Región Policial Metropolitana Sud.
También ha desempeñado distintas responsabilidades de coordinación territorial y central, hasta convertirse en uno de los mandos más reconocibles de la organización. Su carrera quedó especialmente marcada por uno de los episodios más convulsos de la historia reciente de Cataluña.
Ferran López, comisario de los Mossos d'Esquadra
En octubre de 2017, en el punto álgido del procés y tras la aplicación del artículo 155 de la Constitución que derivó en el cese de Trapero, López asumió la jefatura de los Mossos. Permaneció como comisario jefe entre 2017 y 2018, durante una etapa de enorme presión política e institucional sobre la policía catalana.
El relevo de Trapero
La relación profesional entre López y Trapero ha sido estrecha durante años. Ambos compartieron responsabilidades en la cúpula policial y López continuó posteriormente vinculado a la Prefectura, incluso después de abandonar temporalmente el cuerpo.
Entre 2021 y 2022 dio el salto al sector privado como director de Seguridad y Operaciones del FC Barcelona. Después regresó a los Mossos y, desde 2023, estaba al frente de la delegación de la policía catalana en Madrid, además de formar parte de la Prefectura.
La 'consellera' Núria Parlon, y el ya ex director general de Mossos Josep Lluís Trapero, en la Junta de Seguridad de Barcelona
Ahora vuelve a asumir una posición de máxima responsabilidad, aunque desde un ámbito diferente. López deja atrás la estructura estrictamente operativa para convertirse en director general de la Policía, el mismo cargo que Trapero ha ocupado durante los dos últimos años.
De nuevo en primera línea
Su nuevo cometido le sitúa ante una policía que afronta una etapa de transformación. Interior tiene previsto ampliar la plantilla hasta los 25.000 agentes en 2030, en paralelo a un gran relevo generacional por las jubilaciones de agentes y mandos de las primeras promociones.
A ello se suman retos como la lucha contra la multirreincidencia, el crimen organizado y la adaptación de los Mossos al uso de nuevas tecnologías aplicadas a la seguridad. López conoce desde dentro la estructura que deberá acompañar estos cambios.
Su regreso a la primera línea coincide con otro nombramiento histórico. Sílvia Catà Culubret se convertirá en la primera mujer en ocupar la jefatura de los Mossos d’Esquadra, sustituyendo a Miquel Esquius tras su jubilación.
Sílvia Catà, nueva comisaria jefa de Mossos d'Esquadra
Una cúpula renovada
Catà, nacida en Arenys de Munt en 1973, ingresó en el cuerpo en 1998 y hasta ahora dirigía la Región Policial de Girona. Su trayectoria ha estado especialmente vinculada a la seguridad ciudadana y al mando territorial.
La nueva fotografía de Interior queda así marcada por dos perfiles policiales de larga trayectoria: López al frente de la Dirección General y Catà en la Prefectura. Dos veteranos de los Mossos para pilotar una nueva etapa de la policía catalana.
