Publicada

A raíz de las repetidas alertas por lluvias torrenciales, el Servei Català de la Salut ha constituido órganos de seguimiento operativo. Estos se ubican en sus servicios centrales y en las regiones sanitarias afectadas. El objetivo es coordinar la respuesta asistencial y garantizar la atención de emergencias vitales. Al mismo tiempo, se busca reducir al mínimo la movilidad de pacientes y trabajadores.

Mediante una instrucción interna, el organismo público encomienda a los centros hospitalarios y de atención primaria la activación de sus planes de contingencia.

Reorganización asistencial

Para evitar desplazamientos innecesarios y proteger a la ciudadanía, la red sanitaria suspenderá y reprogramará pruebas diagnósticas, intervenciones quirúrgicas y consultas externas no urgentes.

Las visitas ordinarias que lo permitan se realizarán de forma telemática o telefónica. Se hará especial seguimiento a personas con dolencias crónicas y colectivos frágiles.

En contraste, los servicios esenciales funcionarán a pleno rendimiento. La atención urgente, unidades de cuidados intensivos, tratamientos oncológicos, hemodiálisis y partos mantendrán sus coberturas. Incluso se prevén refuerzos de personal si las circunstancias climáticas lo exigen.

Cobertura de plantillas

La instrucción fija criterios para cubrir guardias y puestos críticos. Se priorizará la asignación de profesionales con mayor facilidad de acceso al puesto de trabajo.

Asimismo, se contemplan turnos de hasta 12 horas o prolongaciones de jornada. El objetivo es evitar desplazamientos de profesionales durante el pico del temporal.

Para tareas sanitarias y administrativas que lo permitan, se implantará el trabajo a distancia mediante canales corporativos.

Notificación y balance

Los centros sanitarios avisarán individualmente a los usuarios. Confirmarán el aplazamiento de citas o traslados programados. Se priorizará el contacto con pacientes frágiles que reciben tratamientos domiciliarios o requieren transporte sanitario adaptado.

Una vez finalizado el episodio adverso, la red sanitaria ejecutará un plan de recuperación. Reordenará la actividad no realizada en un plazo máximo de un mes. Además, cada centro deberá reportar un balance de impacto asistencial e incidencias a su Región Sanitaria.