La tensión por la exhibición de símbolos independentistas en los estadios de fútbol ha vuelto a irrumpir en la actualidad catalana a escasos días de la Diada.
El Club Esportiu Europa ha denunciado este domingo una "desproporcionada actuación" de la Policía Nacional contra uno de sus aficionados durante el encuentro disputado en Alcorcón.
Según el comunicado oficial emitido por el club, basado en el relato de varios testigos, los agentes intervinieron al inicio del partido por la presencia de una estelada en la grada.
COMUNICAT OFICIAL
— Club Esportiu Europa (@CEEuropa) September 6, 2026
Des del Club Esportiu Europa volem denunciar públicament la lamentable situació que ha patit un aficionat del nostre club durant el partit que estem disputant contra l’Alcorcón.
A l’inici del partit i segons expliquen diversos testimonis, un aficionat… pic.twitter.com/kSOiM1OEpr
La versión de la entidad sostiene que, a pesar de que el aficionado se identificó y siguió las indicaciones en todo momento, los policías "lo agarraron por el cuello, lo tiraron al suelo y lo golpearon".
Asimismo, el Europa denuncia que los cuerpos de seguridad requisaron la bandera, amenazaron al seguidor con la aplicación de la Ley del Deporte y, según afirman, "le quisieron obligar a decir que era español".
Por el momento no ha trascendido una versión de la Policía Nacional sobre lo ocurrido ni las circunstancias concretas de la intervención.
Gradas vacías
Como medida de protesta ante la situación, el resto de la afición visitante optó por abandonar la grada en solidaridad.
Banderas del Club Esportiu Europa.
El club ha condenado "firmemente" la actuación que atribuye a la Policía Nacional y ha calificado de "inadmisible" cualquier intervención que, a su juicio, pueda vulnerar los derechos fundamentales y la libertad de expresión.
La entidad ha expresado además su solidaridad con el joven y con el resto de aficionados desplazados.
El reciente precedente del Barça
El altercado en Alcorcón no es un hecho aislado este inicio de temporada. Hace exactamente dos semanas, el pasado 23 de agosto, el debut liguero del FC Barcelona en Elche dejó titulares similares.
Varios agentes redujeron por la fuerza a un aficionado culé que portaba otra estelada y que acabó siendo esposado tras un aparatoso forcejeo.
Aquel episodio provocó una rápida reacción institucional. El presidente azulgrana, Joan Laporta, exigió públicamente que la estelada "dejara de estar estigmatizada".
La directiva del Barça llegó a tomar la drástica decisión de cancelar el homenaje previsto en el Camp Nou a los exjugadores del club que se proclamaron campeones del mundo con la selección española.
Ante el 11 de septiembre
La repetición de estos episodios ha devuelto además a la actualidad un debate que durante los últimos años había perdido buena parte de la intensidad que alcanzó durante el procés.
La estelada vuelve a ser protagonista en los campos de fútbol, precisamente cuando se acerca el 11 de septiembre.
Como era previsible, la clase política no ha tardado en reaccionar al incidente del Europa, trasladando de nuevo la polémica del césped a las instituciones.
Elisenda Alamany, líder de ERC en el Ayuntamiento de Barcelona, ha tachado de "inadmisible" la actuación policial y ha anunciado que su grupo presentará una declaración institucional para condenar los hechos en el consistorio barcelonés, instando al gobierno municipal a tomar partido.
