Policía Marítima de los Mossos d'Esquadra en una imagen de archivo

Policía Marítima de los Mossos d'Esquadra en una imagen de archivo Lorena Sopêna / Europa Press

Vida

Aparecen nuevos fardos en la costa catalana: el misterio de la droga marcada con un Jesucristo

La cocaína, de gran pureza, lleva semanas llegando a distintos puntos del litoral mientras los investigadores tratan de determinar su procedencia

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Fue este domingo, 30 de agosto, cuando apareció un nuevo paquete de cocaína marcado con una imagen bíblica en su envoltorio.

Como en los hallazgos de las últimas semanas, junto a la estampa podía leerse el mismo mensaje: "Siempre vivirás en el recuerdo de todos tus amigos, compadre".

Una imagen que empieza a resultar familiar para los investigadores de los Mossos d'Esquadra, pues no es el primer fardo cargado de droga que aparece flotando frente a la costa catalana y, a tenor de los hallazgos registrados durante el último mes, nada permite asegurar que vaya a ser el último.

Imagen del fardo localizado este domingo, 30 de agosto, en el puerto del Garraf

Imagen del fardo localizado este domingo, 30 de agosto, en el puerto del Garraf

Ahora, en Port Ginesta

Esta vez, el paquete apareció en el muelle de Levante de Port Ginesta, el exclusivo puerto deportivo situado en el litoral del Garraf, al sur de Barcelona.

En total, se intervino poco más de un kilo de cocaína de gran pureza, una cantidad que se suma a los 30 paquetes localizados recientemente en Malgrat de Mar y a los otros fardos que, desde julio, han ido apareciendo en puntos tan alejados entre sí como Castellón, Badalona, Tarragona y Sitges.

Embarcaciones en el puerto de Port Ginesta, en una imagen de archivo

Embarcaciones en el puerto de Port Ginesta, en una imagen de archivo Port Ginesta

Primer hallazgo en julio

El primer paquete de esta particular serie fue localizado el pasado 10 de julio por un turista que practicaba surf en la playa del Moro de Alcossebre, en Castellón.

El bulto presentaba las mismas características que los que aparecerían después: cocaína protegida por varias capas de envoltorio y, en el exterior, una imagen de Jesucristo con la Biblia acompañada de la misma frase.

La Guardia Civil de Castellón asumió entonces la investigación. Tras el hallazgo, los agentes inspeccionaron la zona e intentaron determinar el posible origen del paquete, aunque la búsqueda se cerró sin localizar más mercancía ni ninguna embarcación relacionada con la droga.

Servicio Marítimo de la Guardia Civil, en una imagen de archivo

Servicio Marítimo de la Guardia Civil, en una imagen de archivo Jorge Gil - Europa Press

Otros bultos en Cataluña

Exactamente un mes después, el 10 de agosto, y como adelantó La Vanguardia, el mar volvió a 'escupir' otro bulto en Badalona. Contenía también cocaína de gran pureza y presentaba los mismos elementos identificativos.

Solo tres días después apareció otro paquete prácticamente idéntico, esta vez a bastantes kilómetros de distancia, en Tarragona.

La sucesión de hallazgos no terminó ahí. El lunes 17 de agosto apareció otro fardo en una playa de Sitges y, apenas dos días después, el litoral de Malgrat de Mar amaneció con el hallazgo más llamativo hasta la fecha: otros 30 paquetes de droga.

Ante esta sucesión de episodios, los Mossos activaron dispositivos de rastreo en el litoral con el helicóptero policial y una embarcación de la Policía Marítima para tratar de localizar más mercancía o cualquier elemento que pudiera conducir hasta su origen.

Hasta ahora, sin embargo, las búsquedas han resultado negativas.

Las mismas características

Todos los paquetes recuperados en el litoral catalán presentan unas características prácticamente idénticas: contienen cocaína de elevada pureza, llevan la misma imagen religiosa y están acompañados por la misma frase.

Y la estampa no está ahí por casualidad. Según explican fuentes policiales consultadas, este tipo de imágenes, logotipos, símbolos o inscripciones funcionan como una especie de marca identificativa de la mercancía.

La Policía Marítima de los Mossos d'Esquadra

La Policía Marítima de los Mossos d'Esquadra Cedida

Las organizaciones criminales las utilizan para distinguir cargamentos, proveedores o destinatarios cuando grandes cantidades de droga viajan juntas o pasan por las manos de diferentes intermediarios.

De esta forma, la imagen de Jesús podría servir para identificar a la organización criminal a la que iba dirigida la cocaína, una especie de sello que permite reconocer rápidamente la mercancía dentro de la compleja cadena logística del narcotráfico.

Investigación en marcha

La gran incógnita sigue siendo, precisamente, cómo han terminado todos esos paquetes desperdigados por el Mediterráneo.

Los investigadores trabajan con la hipótesis de que la droga se perdió durante algún transporte marítimo, posiblemente en una ruta entre Baleares y la costa catalana. Por ahora, ninguna posibilidad se da completamente por descartada.

Las fuentes consultadas consideran, sin embargo, poco probable que los narcotraficantes decidieran arrojar deliberadamente la cocaína por la borda ante una eventual persecución de Vigilancia Aduanera o de cualquier otra autoridad.

También genera dudas la posibilidad de que los fardos cayeran accidentalmente al agua durante un trasvase entre embarcaciones.

Rotura de una red en el fondo marino

Una de las hipótesis que cobra fuerza entre las fuentes consultadas apunta, en cambio, a la rotura de alguna red utilizada para almacenar o transportar los paquetes en el mar, provocando que la mercancía quedara a merced de las corrientes.

La embarcación semirrígida detectada en el Cap de Creus

La embarcación semirrígida detectada en el Cap de Creus MOSSOS D'ESQUADRA

Según explican estas fuentes, determinadas organizaciones criminales utilizan sistemas mediante los cuales decenas de paquetes son agrupados y lanzados al mar de forma controlada, quedando posteriormente a disposición de otros miembros de la organización que conocen las coordenadas exactas en las que deben recuperar el cargamento.

La rotura de uno de estos sistemas podría haber liberado los fardos y explicar que las corrientes hayan ido arrastrándolos progresivamente hasta distintos puntos del litoral.

También se habla de un submarino

Otras fuentes plantean incluso la posibilidad de que la mercancía estuviese relacionada con un 'narcosubmarino', embarcación semisumergible utilizada por grandes organizaciones para transportar toneladas de cocaína a través del Atlántico y que ya ha sido detectada en varias ocasiones cerca de las costas españolas, especialmente en Galicia.

No obstante, las fuentes policiales consultadas rebajan esta última posibilidad e insisten en que, por el momento, no existe ningún indicio que permita vincular los paquetes con una embarcación de estas características.

Un agente de los Mossos d'Esquadra en una imagen de archivo

Un agente de los Mossos d'Esquadra en una imagen de archivo Archivo Europa Press Barcelona

Pese a la espectacularidad de los hallazgos y a su repetición durante las últimas semanas, los investigadores recalcan además que se trata de un fenómeno muy poco habitual y excepcional.

En el 'top 3' del narcotráfico

Los misteriosos fardos aparecen, además, en un momento en el que Cataluña continúa siendo uno de los principales puntos calientes del narcotráfico en España.

Según los últimos datos publicados en el Informe Anual sobre Drogas del CITCO —Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado—, Cataluña volvió a situarse en 2025 entre las comunidades con mayor volumen de decomisos de determinadas sustancias.

Aunque la comunidad se mantiene en el 'top 3' en las intervenciones de marihuana y hachís, las cifras dibujan una evolución completamente distinta en el caso de la cocaína.

La cocaína decomisada

La cocaína decomisada

Las aprehensiones realizadas por la Policía Nacional, la Guardia Civil y la Vigilancia Aduanera han experimentado un importante desplome durante los últimos años. De los 19.180 kilos intervenidos en 2023 se pasó a 10.879 kilos en 2024 y a apenas 1.765 kilos durante 2025.

Solo entre 2024 y 2025, por tanto, las incautaciones de cocaína en Cataluña se redujeron aproximadamente un 83,78%.

Los decomisos realizados en territorio catalán representan actualmente apenas el 2,58% de los 68.303 kilos intervenidos en toda España, dejando a Cataluña fuera de los tres primeros puestos del país y muy lejos del peso que llegó a tener apenas dos años atrás.