Una joven vapeando. Los cigarrillos electrónicos con nicotina son más eficaces para dejar de fumar que los parches o los chicles, según Cochrane
Un mascroestudio revela que los vapeadores con nicotina son un método eficaz para dejar de fumar
El análisis, basado en decenas de estudios y cerca de 29.000 participantes, refuerza una conclusión que ya venía apuntando la evidencia disponible. Los cigarrillo electrónicos ofrecen más posibilidades de dejar de fumar que los parches o los chicles, según la última actualización de una revisión de la red científica Cochrane
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Dejar de fumar sigue siendo difícil, pero una nueva revisión científica apunta a una herramienta que puede aumentar las posibilidades de conseguirlo: los cigarrillos electrónicos con nicotina. El análisis reúne los resultados de decenas de ensayos clínicos y concluye que funcionan mejor que algunas de las terapias sustitutivas de nicotina más habituales.
Los resultados aportan nuevos datos a un debate que lleva años abierto. Al mismo tiempo, los investigadores recuerdan que vapear no está libre de riesgos y que todavía existen dudas sobre sus efectos a largo plazo. La evidencia analizada se refiere, además, a productos regulados y sometidos a controles de calidad.
Más posibilidades de abandonar el tabaco
La revisión de Cochrane analiza más de un centenar de ensayos y reúne datos de más de 30.000 fumadores. En conjunto, los participantes que utilizaron cigarrillos electrónicos con nicotina tuvieron alrededor de un 55% más de probabilidades de dejar de fumar de forma mantenida que quienes recurrieron a terapias sustitutivas tradicionales.
Traducido a cifras más sencillas, los investigadores estiman que entre 8 y 11 de cada 100 personas pueden dejar de fumar durante al menos seis meses utilizando vapeadores con nicotina. Con parches o chicles, la cifra se sitúa en torno a 6 de cada 100.
Los cigarrillos electrónicos con nicotina también mostraron mejores resultados que los dispositivos sin nicotina. Aun así, los autores señalan que sustituir posteriormente el vapeo con nicotina por productos sin nicotina podría ser una vía para quienes quieran abandonar también la dependencia de esta sustancia.
Los riesgos siguen siendo una cuestión abierta
Una de las conclusiones relevantes de la revisión es que no se encontró un aumento de efectos adversos graves entre las personas que utilizaron cigarrillos electrónicos para dejar de fumar. Los problemas comunicados con más frecuencia, como irritación de boca, tos o dolor de cabeza, fueron generalmente leves.
Eso no significa que vapear sea inocuo. La principal incertidumbre está en los efectos que pueda tener su consumo durante muchos años, ya que todavía no existe suficiente perspectiva para conocerlos con precisión. Por eso, los expertos insisten en que los cigarrillos electrónicos deben entenderse como una posible herramienta para quienes ya fuman, no como un producto destinado a personas que nunca han consumido tabaco.
La revisión, además, se refiere a dispositivos regulados, sometidos a controles de calidad y a las normas de seguridad correspondientes. Los productos de origen dudoso o no regulados quedan fuera de estas conclusiones y pueden plantear riesgos adicionales.
Un problema de percepción
Los resultados llegan en un contexto en el que la percepción pública sobre el vapeo no siempre coincide con lo que muestran los estudios. Una parte de los fumadores sigue considerando que los cigarrillos electrónicos tienen un riesgo similar al de los cigarrillos convencionales.
La diferencia es importante. El principal daño asociado al tabaco procede de la combustión y de las numerosas sustancias tóxicas que genera el humo. Por eso, dejar de fumar por completo sigue siendo la opción más saludable, mientras que para una persona que ya fuma el cambio a una alternativa menos dañina puede formar parte de una estrategia de abandono.
Dejar el tabaco sigue siendo lo importante
La cuestión cobra especial relevancia porque fumar continúa siendo una de las principales causas evitables de enfermedad y muerte. El consumo habitual de tabaco aumenta el riesgo de problemas cardiovasculares, cáncer de pulmón, accidentes cerebrovasculares y otras enfermedades graves.
La evidencia de Cochrane no plantea que los cigarrillos electrónicos sean una solución perfecta ni que deban utilizarlos quienes no fuman. Lo que señala es algo más concreto: para los fumadores que intentan dejar el tabaco, los dispositivos con nicotina pueden ofrecer una ayuda más eficaz que algunas alternativas tradicionales.
La clave, por tanto, está en el contexto. Para alguien que no fuma, empezar a vapear no aporta un beneficio. Para un fumador que no consigue abandonar el hábito con otros métodos, en cambio, los cigarrillos electrónicos con nicotina pueden ser una herramienta útil para dar el primer paso hacia dejar el tabaco.