Denuncian riesgo de electrocución por filtraciones de agua en las garitas de Adif en Tarragona

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Denuncian riesgo de electrocución por filtraciones de agua en las garitas de Adif en Tarragona

La plantilla da la voz de alarma tras registrar denuncias formales en junio y agosto sin recibir respuesta de la empresa

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Trabajar bajo la lluvia en la estación de Tarragona es hoy una actividad de riesgo para los vigilantes de Ilunion Seguridad. En las garitas exteriores de Adif, donde el personal se refugia, las goteras no son un simple problema estacional. El agua se filtra por el techo y cae sobre las conexiones eléctricas activas.

La gravedad de la situación queda patente en varios vídeos grabados por los propios empleados. En las imágenes, a las que ha tenido acceso Crónica Global, se observa cómo las gotas caen sobre el cableado que alimenta los equipos informáticos. Este escenario expone de forma directa a la plantilla a sufrir una descarga eléctrica grave o a que se origine un incendio.

Peligro inminente

El malestar en la plantilla no es nuevo, sino que forma parte de un conflicto laboral que viene de lejos. La primera señal de alarma formal se dio el 28 de junio de este año. El sindicato ADN Sindical registró una denuncia ante la Inspección de Trabajo debido al abandono de los vestuarios.

Esta organización ostenta una amplia mayoría en el comité de empresa con seis de los delegados asignados. Además del estado de las dependencias, la representación de los trabajadores denunciaba entonces anomalías en la gestión ordinaria de las nóminas y una ausencia de diálogo directo por parte de la dirección corporativa.

Tensión laboral

Sin embargo, las advertencias cayeron en saco roto y el deterioro de las infraestructuras continuó su curso. El pasado 26 de agosto, ante la llegada de nuevos temporales y el peligro inminente de cortocircuito, el sindicato interpuso una segunda queja de urgencia. El expediente administrativo acumula deficiencias que siguen sin resolverse de inmediato.

Las garitas afectadas se encuentran ubicadas en el recinto ferroviario de la plaza de la Pedrera, en el centro urbano. Los representantes sindicales aclaran que las incidencias se concentran en esta estación convencional, que gestiona los servicios de Renfe y Rodalies, y no en la terminal de alta velocidad de Camp de Tarragona.

Instalaciones precarias

Frente a la gravedad del escenario descrito por los vigilantes, los responsables del servicio evitan asumir compromisos claros de reparación. ADN Sindical acusa a la dirección de Ilunion Seguridad de ignorar las demandas del comité de salud laboral. Asimismo, lamentan que ADIF no intervenga para sanear unas estructuras bajo su tutela.

Un vigilante de seguridad de Ilunion de espaldas

Un vigilante de seguridad de Ilunion de espaldas Ilunion Seguridad

Este medio se ha puesto en contacto con la compañía de seguridad privada para recabar su versión sobre el estado de las instalaciones tarraconenses: "La seguridad y el bienestar de las personas que prestan servicio en estas instalaciones son nuestra máxima prioridad. Como consecuencia de las lluvias registradas el pasado sábado, nuestras instalaciones se han visto afectadas. Desde el momento en que tuvimos conocimiento de la incidencia activamos las comprobaciones oportunas para evaluar la situación. Nuestra prioridad es trabajar para recuperar cuanto antes la normalidad".

Silencio corporativo

La inacción empresarial coincide con el bloqueo que sufre el expediente en el ámbito de la administración pública. A pesar de transcurrir casi tres meses desde la primera queja formal presentada a principios de verano, la Inspección de Trabajo no ha realizado ninguna visita técnica ni ha dictado medidas cautelares protectoras.

La gran preocupación entre los profesionales de la seguridad privada es que se tenga que llegar a lamentar un accidente grave para que las autoridades reaccionen. Los delegados insisten en que la combinación de humedad y electricidad en un habitáculo metálico tan reducido representa una amenaza física diaria e intolerable.

Parálisis inspectora

Ante la falta de avances por las vías ordinarias, los representantes de la plantilla no descartan emprender nuevas acciones de presión.

La parálisis inspectora empuja al colectivo a buscar el amparo de los tribunales o a elevar el conflicto ante instancias superiores de la Generalitat para forzar una adecuación de las dependencias.