Las quejas de pacientes contra médicos en Cataluña se han duplicado en diez años. Las reclamaciones contra facultativos han crecido de 131 en 2015 a 346 en 2025, un 141% más. El Colegio Oficial de Médicos de Barcelona (Comb) apunta al uso del castellano como una de las causas de este repunte.
Lo dice el último anuario del Colegio, el de 2025, publicado recientemente, que reconoce un crecimiento del 14% en las denuncias por agravios de galenos a enfermos de 2024 al año anterior. Eso sí, el órgano de control de facultativos del Comb ha archivado el 86,5% de estas mismas quejas.
Por contra, otros cuatro profesionales han encajado sanciones por su mejorable actitud con los pacientes. Los castigos son de 15 días sin trabajar a cinco años de inhabilitación profesional. La vulneración más grave es por quebrar el derecho a la intimidad de los enfermos.
¿El culpable? El idioma
En otras 34 ocasiones, el Colegio ha recomendado al médico cambiar su trato al paciente. Sobre todo, la "comunicación".
Precisamente, el organismo que preside Elvira Bisbe apunta a parte de esta comunicación, la lengua, como factor de crecimiento del descontento de pacientes. "Durante el año 2025 se ha producido, respecto a los años anteriores, un incremento de quejas relacionadas con la falta de respeto al idioma escogido por el paciente".
"Los médicos debemos tener presente --continúa el Comb-- que forma parte de nuestras competencias profesionales atender a nuestros pacientes y permitirles que se expresen en su lengua".
Sede del COMB en el paseo de La Bonanova de Barcelona
"Lengua propia"
De hecho, la junta de gobierno del Comb, que preside Bisbe, apela a los médicos a atender en catalán, que es la "lengua propia" de la región "y una de las dos oficiales".
Lo que es más, el uso del idioma "mejora la seguridad clínica" y "la relación médico-paciente". Asimismo, "los pacientes tienen derecho a ser atendidos en su lengua", apostilla el Colegio.
Hay más. En el mismo anuario, el propio Comb se jacta de usar solo el catalán como "lengua habitual" --y no las dos oficiales-- en sus comunicaciones y las de Grup Med, su conglomerado de empresas.
Juicios, estables
Por contra, las reclamaciones judiciales contra médicos se han estabilizado. En 2015 fueron solo 291, por 324 diez años antes, en 2015. En puridad, pues, el número de pacientes que acuden a los tribunales contra un médico, un hospital o un ambulatorio ha descendido.
Además, la inmensa mayoría de incidentes, un 75%, se resolvieron por la vía extrajudicial. El resto se encauzó por la jurisdicción civil o penal.
La mayoría, absueltos
Eso sí, los médicos condenados por mala praxis son una anécdota. Solo el 3% de los procesos judiciales contra facultativos terminaron en condena en 2025. A su vez, el 68% de los casos terminaron en sobreseimiento y el 18%, en absolución.
Por su parte, en el campo civil, las condenas fueron solo el 17% del total. El resto se repartió entre sobreseimientos, acuerdos pactados y carpetazos por falta de jurisdicción.
"Listas de espera"
Preguntado por la cuestión, José Pepe Aznar, uno de los abogados estrella en reclamaciones médicas en Cataluña y cofundador de la plataforma Que no pase más, ha recordado que "las listas de espera, tanto quirúrgicas como en las pruebas diagnósticas, explican el incremento de quejas deontológicas" que registra el Comb.
Según el letrado, que conduce buena parte de los casos judiciales contra galenos en Cataluña, la explicación a este repunte "no es la lengua, sino la saturación de los dispositivos". Ello frenaría el proceso asistencial y provocaría el malestar de los pacientes.
Dinero al catalán y extracomunitarios
Cabe recordar que la relación entre lengua catalana y sanidad copa parte del debate sobre el sistema asistencial en Cataluña. Además de las acciones impulsadas por el Colegio, el Govern cuenta con el llamado Plan de Actuación, que inyecta anualmente cerca de un millón de euros para fomentar la lengua entre los galenos que ejercen en la región.
Ello en un contexto de aumento de la presencia de médicos extracomunitarios en Cataluña. El 60% de los nuevos colegiados en la autonomía --un total de 43.096--, se licenciaron en universidades situadas fuera de España.
Por contra, los galenos del resto de España que se colegian en Cataluña por primera vez eran cerca del 20% en 2015, antes de la fase más dura del procés independentista. Ahora son, porcentualmente, la mitad, el 10%.
