Mientras España descubría esta semana a Joaquín Ganga gracias al tatuaje que realizó a Marc Cucurella tras la conquista del Mundial, en Los Ángeles su nombre lleva años formando parte de un exclusivo club reservado para muy pocos.
Natural de El Palmar (Murcia) y afincado en California, Ganga ha conseguido algo al alcance de muy pocos profesionales españoles: competir en la Champions League mundial del tatuaje, un reducido grupo de artistas que concentra la confianza de las mayores estrellas del deporte, la música y Hollywood.
Ese selecto grupo lo completan Keith “Bang Bang” McCurdy, Dr. Woo, JonBoy y Mark Mahoney, referentes internacionales que, junto al artista español, representan la élite del tatuaje de celebridades.
Un club donde la confianza vale más que la fama
A diferencia de otras disciplinas artísticas, un tatuaje es una decisión permanente. Por eso, el activo más valioso de estos artistas no es únicamente su técnica, sino la confianza que generan.
En el caso de Joaquín Ganga, esa confianza se refleja en una cartera de clientes que reúne a LeBron James, Anthony Davis, Kevin Durant, Carlos Alcaraz, Vinicius Júnior, Marc Cucurella, Ilia Topuria, Saúl ‘Canelo’ Álvarez, Drake, Post Malone, Chris Brown, Jason Derulo, Nicky Jam, Anuel AA, Arcángel, Travis Barker y también Georgina Rodríguez, una de las personalidades españolas con mayor proyección internacional.
Su agenda suele completarse con semanas e incluso meses de antelación. Deportistas, músicos y celebridades adaptan sus calendarios para conseguir una cita y, en determinadas ocasiones, algunos clientes llegan incluso a desplazar un avión privado para que sea él quien viaje y realice la sesión allí donde se encuentran.
Los cinco grandes nombres
Cada uno ha construido una identidad propia.
Bang Bang convirtió Nueva York en la gran referencia del tatuaje de celebridades con clientes como Rihanna, Justin Bieber, LeBron James, Selena Gomez o Katy Perry.
Dr. Woo revolucionó Hollywood con su estilo minimalista y ha tatuado a Drake, Justin Bieber, Bella Hadid, Hailey Bieber o Zoë Kravitz.
JonBoy hizo del microtatuaje un fenómeno global entre modelos, músicos y el universo Kardashian-Jenner.
Mark Mahoney elevó el estilo black & grey a categoría artística y ha trabajado para Johnny Depp, David Beckham, Angelina Jolie o Lana Del Rey.
Y junto a ellos aparece Joaquín Ganga, el único español de este grupo de referencia internacional, con una cartera de clientes que une a campeones de la NBA, estrellas del fútbol, del tenis, del boxeo, de la música y del entretenimiento.
De Murcia a Los Ángeles
El éxito de Ganga no llegó por casualidad. Tras consolidarse en España decidió trasladarse a Los Ángeles, el mayor mercado mundial del entretenimiento, donde entendió que el talento artístico debía ir acompañado de una estrategia basada en la excelencia, la exclusividad, la experiencia del cliente y la construcción de una marca personal.
Con el tiempo, ese modelo terminó situándole entre los nombres más solicitados del sector.
Mucho más que el tatuador de Cucurella
El retrato hiperrealista de Luis de la Fuente que luce ahora Marc Cucurella ha servido para presentar Joaquín Ganga al gran público español.
Sin embargo, su verdadera historia comenzó mucho antes. Es la de un emprendedor que salió de Murcia para competir en el mercado más exigente del mundo y que hoy comparte cartel con los grandes referentes internacionales de una industria donde el prestigio se gana tatuaje a tatuaje.
