Publicada

Un juzgado de Barcelona ha absuelto al presidente de la Federación Catalana de Fútbol (FCF), Joan Soteras, de la querella por calumnias e injurias continuadas que presentó contra él su ex secretario general, Oriol Camacho.

El querellante solicitaba una pena de un año y seis meses de prisión al considerar que el dirigente lo había vinculado falsamente con un robo en las oficinas de la entidad y con supuestas irregularidades económicas.

En la resolución a la que ha tenido acceso Efe, la plaza 7 de la Sección de lo Penal del Tribunal de Instancia de Barcelona exime de responsabilidad a Soteras al entender que sus declaraciones en prensa, vertidas en abril de 2024, respondían a una actividad pública "previa y sostenida" promovida por el propio denunciante.

Filtraciones comprometedoras

La magistrada sostiene que Camacho mantenía desde hacía años un enfrentamiento abierto con el presidente de la FCF, cuestionando de manera continuada la transparencia del proceso electoral.

Joan Soteras, actual presidente de la Federación Catalana de Fútbol (FCF) Cedida / EFE

En este contexto, la sentencia constata que el ex número dos de la federación llegó a contactar con Alejandro Talavera, candidato rival de Soteras en las elecciones de 2022, para facilitarle información económica confidencial con el objetivo de perjudicar la candidatura del actual presidente.

La resolución judicial destaca el testimonio de Talavera, de quien la jueza señala que "no existe elemento o circunstancia que permita dudar de su imparcialidad", tras confirmar que Camacho le ofreció dicho material reservado, en una actuación que la propia junta directiva calificó de irregular.

Cuestionamiento profesional

Asimismo, el texto judicial pone de relieve que la "propia profesionalidad" de Camacho durante su etapa como secretario general aparece en entredicho a tenor de los testimonios recogidos en las diligencias.

La jueza recuerda también sus "movimientos infructuosos" por mantener la condición de informante protegido ante la Oficina Antifraude de Cataluña (OAC), un estatus que le acabó siendo revocado.

La sentencia dictada por el tribunal barcelonés no es firme y contra ella cabe interponer un recurso de apelación ante la Audiencia de Barcelona.

Noticias relacionadas