Entraban por La Jonquera (Girona) bajo la apariencia de un camión de mercancías más. Aprovechaban las ventajas del espacio Schengen para cruzar la frontera sin apenas controles y acceder a Cataluña sin levantar sospechas.
Sin embargo, según los investigadores, bajo la carga aparentemente inocua se ocultaba la materia prima necesaria para abastecer un sofisticado laboratorio clandestino instalado en Lleida, donde la metanfetamina era sometida a un proceso químico para transformarla en cristales de alta pureza. Una droga conocida en el mercado ilícito como ice (hielo, en inglés).
Detención de la Policía Nacional, en una imagen de archivo
Un engranaje criminal que abarcaba desde la llegada de la droga hasta su transformación y posterior distribución por Europa, liderado por un grupo presuntamente vinculado al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), una de las organizaciones criminales más poderosas y violentas de México, con origen en la ciudad de Guadalajara.
Meses de vigilancia
La investigación se prolongó durante meses. Vigilancias discretas en la frontera, seguimientos por la AP-7, reuniones bajo observación y una cadena logística cuidadosamente documentada acabaron desembocando en una macrooperación de la Policía Nacional que se saldó con 12 detenidos.
El dispositivo, dirigido por la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (UDYCO) en colaboración con las autoridades francesas, culminó con registros simultáneos en distintos puntos de Cataluña y la localización de un laboratorio clandestino instalado en una finca de Almenar (Lleida).
La "cocina" que encontraron los agentes estaba perfectamente equipada para obtener cristales de metanfetamina de alta pureza, una droga que en el mercado negro puede alcanzar los 45.000 euros por kilogramo.
Un cargamento de "vainilla"
La investigación arrancó después de detectar la llegada a Cataluña de un envío aparentemente legal procedente del puerto francés de Le Havre.
Oficialmente transportaba "aroma de vainilla", pero, según la investigación a la que ha tenido acceso este medio, el cargamento ocultaba metanfetamina procedente de Guadalajara (México).
Los investigadores decidieron no intervenir la mercancía de inmediato. En su lugar, autorizaron una entrega vigilada para identificar a todos los integrantes de la organización y conocer con precisión cómo funcionaba la red.
Un agente de la Policía Nacional en una imagen de archivo
Durante semanas siguieron cada uno de sus movimientos, desde su paso por La Jonquera hasta su almacenamiento temporal en Barcelona y su posterior traslado a una finca de la provincia de Lleida.
El laboratorio de Almenar
Cuando los agentes accedieron a la finca de Almenar, localizaron un laboratorio completamente equipado para la transformación de metanfetamina.
La vivienda había sido adaptada para funcionar como una auténtica planta de producción clandestina.
En su interior encontraron reactores químicos, quemadores industriales, extractores, recipientes de gran capacidad, acetona y abundante material utilizado para el procesado de sustancias estupefacientes, además de producto cristalizado compatible con metanfetamina tipo ice.
Los registros practicados en distintos inmuebles permitieron además intervenir dinero en efectivo, teléfonos móviles, documentación y diverso material relacionado con la actividad investigada.
Los investigadores consideran que existen indicios suficientes para atribuir a los arrestados su presunta integración en una organización criminal dedicada al tráfico internacional de drogas y a la producción de metanfetamina destinada al mercado europeo.
La defensa niega cualquier vinculación
Sin embargo, la versión de la defensa de uno de los investigados difiere radicalmente de la tesis policial.
El despacho Vosseler Abogados, que representa a uno de los detenidos, identificado con las iniciales A. C. L., sostiene que su cliente no forma parte de la organización investigada ni mantiene relación alguna con el presunto entramado presuntamente vinculado al cártel de Jalisco.
Un agente de la Policía Nacional ante la Audiencia Nacional
Su abogado, el penalista Álvaro Machado, asegura que ha solicitado la libre absolución de su representado y su inmediata puesta en libertad al considerar que no existen elementos que acrediten su integración en la estructura criminal.
"Mi representado no forma parte de ningún cártel, ni pertenece a la organización criminal investigada", sostiene el letrado, que recuerda que debe prevalecer el principio de presunción de inocencia mientras continúe la instrucción judicial.
Tras pasar a disposición judicial, diez de los doce arrestados ingresaron en prisión provisional en el centro penitenciario de Soto del Real, mientras la investigación continúa abierta para determinar el alcance internacional de la organización, reconstruir todas las rutas utilizadas para introducir la droga en Europa y esclarecer si la red contaba con otros puntos de producción.
La sombra del CJNG en Europa
La investigación sitúa el origen de la mercancía en Guadalajara (México), uno de los principales bastiones del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Considerado por las agencias internacionales como una de las organizaciones criminales más peligrosas del mundo, el grupo ha experimentado una fuerte expansión durante la última década y ha diversificado sus actividades más allá del continente americano.
Fuentes policiales explican que, desde hace años, los grandes cárteles mexicanos buscan consolidar rutas estables hacia Europa aprovechando redes logísticas ya asentadas.
Aunque tradicionalmente la cocaína ha concentrado buena parte de esas operaciones, las autoridades detectan un creciente interés por introducir drogas sintéticas como la metanfetamina, cuyo elevado valor económico y creciente demanda convierten el mercado europeo en un destino especialmente atractivo.
