Los Mossos d'Esquadra han desmantelado en Barcelona una extensa red dedicada a estafas financieras "masivas". La operación culminó el 8 de julio con la detención de cinco personas, con edades entre los 22 y 54 años, en Cerdanyola del Vallès, Mollet del Vallès, Ripollet y Montcada i Reixac. Se les vincula directamente con este grupo criminal organizado.
La investigación llevó a un registro en Cerdanyola, donde se incautaron 1.600 documentos de identidad de personas de todo el país. También se intervinieron grandes cantidades de documentación bancaria, teléfonos móviles, tarjetas SIM y 13.500 euros en efectivo, según un comunicado policial emitido este miércoles.
Las autoridades han confirmado que, en un periodo "de tan solo 12 días", la red logró un beneficio superior a los 131.000 euros. Este dinero fue obtenido mediante el vaciado de tarjetas de crédito contratadas fraudulentamente a nombre de las víctimas suplantadas.
Crimen organizado
Las pesquisas revelan la existencia de un grupo criminal altamente estructurado. Contaba con una clara distribución de roles: desde quienes obtenían la documentación robada hasta los ejecutores de las suplantaciones presenciales.
Otros miembros se dedicaban a la gestión de líneas telefónicas y terminales, al soporte logístico y de vigilancia, y a la retirada de dinero o adquisición de productos. Una compleja organización para maximizar sus beneficios ilícitos.
Reincidencia
Uno de los presuntos cabecillas de la red ya tenía antecedentes por hechos similares. En 2018, una operación conjunta de Mossos y Policía Nacional le intervino cerca de 1.400 documentos de identidad, lo que evidencia la reincidencia.
Los detenidos enfrentan cargos por estafa, usurpación del estado civil, falsificación de documento público y pertenencia a grupo criminal. La investigación permanece abierta y no se descartan nuevas víctimas, dada "la gran cantidad" de documentación aún pendiente de análisis.
