La Rambla ha tenido muchas vidas: la de las floristas, la de los pájaros, la de los cafés y el Liceu, la inmortalizada por Josep Maria de Sagarra y Mercè Rodoreda. Más recientemente, sin embargo, también ha sido la del turismo desbordado, el atentado yihadista y una decadencia urbana que muchos temían irreversible.
Por eso, un grupo de empresarios, asociaciones y políticos se han reunido este jueves en el auditorio de la Residència d'Investigadors, convocados por Amics de La Rambla, para debatir sobre cómo tiene que ser el paseo que reaparecerá en exactamente 226 días, cuando llegue el ansiado fin de las obras.
El encuentro podía resumirse en una frase pronunciada por el regidor de Cultura i Indústries Creatives del Ayuntamiento, Xavier Marcè: “La Rambla o es cultural o nos aboca al desastre”
Tres bloques
El encuentro ha arrancado con un primer bloque dedicado al tejido cultural que ya late en el paseo. En esta primera mesa redonda han participado los directores y portavoces de las principales entidades actuales: Toni Albaladejo (Teatre Poliorama), Guillem Mundet (Palau Güell), Enric García (Museu Marítim), María Rosa Pérez (Tablao Flamenco Cordobés), Joan Mas (Jamboree), Marta Antuñano (Espai Moja) y Cristina Duran (FNAC).
A continuación, el debate se ha centrado en los grandes proyectos que transformarán la fisonomía de la nueva Rambla. La mesa ha reunido a Salvador Alemany (presidente del Teatre del Liceu) para detallar el futuro Liceu Mar, al promotor José María Trénor para explicar la recuperación del Teatre Principal, a Marisol López (Departament de Cultura de la Generalitat) en representación de la Foneria dels Canons, futuro Centre d'Art Digital de Catalunya.
El último bloque ha bajado al barro de la gestión comercial, la calidad urbana y la tecnología bajo la premisa de que "la Rambla es cultura, pero no solo es cultura". En este debate han intervenido Jordi Mas (presidente de los comerciantes de La Boqueria), el empresario hostelero Juanón Gaspart defendiendo el sector de las terrazas, Amit Sharma como portavoz de las tiendas de souvenirs, y Toni Mascaró (CEO de eMascaró).
Las Ramblas de Barcelona, atestadas de gente
"Resignificar La Rambla"
“Estaría bien que el día de la inauguración todo estuviera cubierto con una gasa y lo destapáramos”, ha bromeado Xavier Marcè, “sería una forma de resignificar La Rambla”.
“El timing no puede ser más perfecto, el viento sopla a favor de todos los que estamos aquí”, ha asegurado José María Trénor, a su vez.
Render de la futura fachada del Teatre Principal
El reto
El reto es mayúsculo: atraer a un público cada vez más local, lograr que el paseo sea más limpio, más vivo y más seguro, pero sin perder su "esencia canalla", como apuntaba el empresario hotelero Juanón Gaspart .
"Que La Rambla sea ambiciosa, que la gente la encuentre resplandeciente", ha concluido Àngel Díaz, vicepresidente de la asociación Amics de La Rambla.
Para conseguirlo, la mayoría lo tiene claro: la nueva Rambla, que ha tenido mil y una vidas, tiene que renacer volcada sobre todo en una: la cultural.
