El conflicto interno que desde hace meses sacude al SPL-CME (Sindicat de Policies Locals i Cos de Mossos d'Esquadra) suma un nuevo capítulo.
Tras las tensiones registradas en las secciones de Sabadell y Terrassa, la crisis ha llegado ahora a Cerdanyola del Vallès, donde la dirección autonómica del sindicato ha abierto un expediente disciplinario contra quien era el presidente de la sección en el Ayuntamiento de dicha localidad.
Según la documentación a la que ha tenido acceso Crónica Global, la ejecutiva del sindicato ha acordado formular una propuesta de expulsión contra el ya expresidente sindical y suspenderlo cautelarmente de todas sus funciones de representación mientras se tramita el procedimiento.
La resolución, firmada el pasado 5 de junio por la presidenta general del SPL-CME, María Baena López, se sustenta en una denuncia presentada semanas antes por otros integrantes de la propia sección sindical de Cerdanyola.
Imagen de archivo de la Policía Municipal de Terrassa
Ocho supuestos incumplimientos
En el escrito, la dirección autonómica aprecia indicios de diversas presuntas infracciones de los estatutos y del reglamento interno de la organización.
Entre otras cuestiones, se le acusa de haber mantenido reuniones y negociaciones con mandos de la Policía Local y responsables municipales sin informar al resto de la dirección local.
Asimismo, también está señalado de actuar como interlocutor del sindicato sin autorización; firmar comunicaciones en nombre de la sección sin el conocimiento de sus compañeros; convocar una asamblea al margen de los cauces estatutarios y paralizar procedimientos impulsados por la organización.
La dirección le atribuye, además, la supuesta filtración de información relacionada con una futura demanda por vulneración de derechos fundamentales, una actuación que, según el sindicato, habría comprometido la estrategia jurídica diseñada por sus servicios legales.
Reconocimiento parcial
La documentación interna también recoge que parte de estos hechos habrían sido reconocidos por el propio exdelegado sindical durante una reunión telemática celebrada con representantes de la sección de Cerdanyola, la presidenta del sindicato y la directora jurídica de la organización.
Según consta en el expediente, el responsable sindical admitió haberse apartado de la actividad ordinaria de la sección y haber desarrollado determinadas actuaciones sin coordinación con el resto de sus compañeros.
A partir de estos elementos, la dirección acordó admitir a trámite la denuncia, proponer su expulsión como afiliado, suspender cautelarmente sus funciones como presidente de la sección sindical y prohibirle temporalmente utilizar la representación, las siglas y los canales oficiales del sindicato.
La antigua sede del SPL-CME en Cerdanyola del Vallès
Asimismo, la dirección de Cataluña asumirá provisionalmente la coordinación de la sección de Cerdanyola que, además, ha puesto en venta la antigua sede.
"Una guerra interna"
Sin embargo, fuentes consultadas por este medio rechazan frontalmente la versión contenida en la resolución interna y aseguran que las acusaciones son "completamente falsas".
Las mismas voces enmarcan el expediente en una disputa abierta entre la dirección nacional del SPL-CME y varias secciones territoriales críticas con la actual ejecutiva: una confrontación que, aseguran, se arrastra desde hace meses y que ya provocó episodios de tensión en otras agrupaciones locales del sindicato.
Insisten, además, en que la noticia de la suspensión cautelar llegó de forma sorpresiva, sin dar explicaciones al resto de afiliados, al igual que el anuncio de venta de la sede, que se lo vieron cuando patrullaban por la citada localidad vallesana.
El capítulo de Sabadell y Terrassa
Desde la llegada de la actual presidenta general, María Baena, el 27 de octubre de 2023, la relación con una parte de los representantes territoriales ha sido, cuando menos, convulsa. Una realidad que reconocen desde ambas partes.
Antes del capítulo de Cerdanyola, en octubre de 2025, ya hubo dos expulsiones muy sonadas: las de los presidentes de las secciones de Sabadell y Terrassa, dos de las más numerosas e influyentes de toda Cataluña.
Dos agentes de la Policía Municipal de Sabadell en una imagen de archivo
Las desavenencias comenzaron prácticamente desde el minuto cero. Los dos expresidentes aseguraron a este medio que, de la noche a la mañana, el compromiso con la transparencia interna y el buen funcionamiento del sindicato “empezó a brillar por su ausencia”.
De hecho, poco después de asumir el cargo, Baena destituyó a toda la cúpula anterior y la sustituyó por personas de su máxima confianza. Según las voces más críticas: "Sustituyó a la directiva por una nueva, con ninguna experiencia sindical y con el único mérito de ser gente cercana a ella".
Supuesta campaña de desprestigio
Al otro lado de la ecuación, y preguntada anteriormente por Crónica Global sobre las discrepancias internas que atraviesa la organización, la presidenta del SPL-CME aseguró ser víctima de una campaña de desprestigio impulsada por distintos sectores sindicales.
La dirigente defendió que todas las decisiones adoptadas durante su mandato se encuentran amparadas por los estatutos de la organización y recordó que dichas normas fueron aprobadas en congreso mucho antes de su elección como presidenta, en octubre de 2023.
Mientras el expediente sigue su curso, el expresidente sindical en Cerdanyola dispone ahora de un plazo de diez días hábiles para presentar alegaciones y aportar la documentación que considere oportuna para su defensa.
El desenlace del procedimiento amenaza con abrir un nuevo episodio en la crisis interna que atraviesa el sindicato policial.
