El Hospital Vall d'Hebron presentará alegaciones contra el expediente sancionador por la concatenación de errores de distintos centros que dilataron la correcta atención del bebé presuntamente maltratado en Barcelona por sus padres.
El Departamento de Salud que comanda Olga Pané --de baja desde el pasado mes de abril por una fractura del peroné y del calcáneo, el hueso del talón-- ha sancionado con 6.000 euros al centro barcelonés, referencia en la detección de violencias físicas y sexuales.
También a los hospitales Sant Joan de Déu y Sant Pau, por los que el lactante pasó previamente.
Se defenderá
El equipo jurídico y legal del Vall d'Hebron se encuentra inmerso en el análisis de las conclusiones de la investigación, cuya extensión ha empujado a los abogados a pedir una ampliación del plazo para presentar alegaciones, explican fuentes del centro en conversación con este medio.
La conselleria ha atendido la petición, por lo que el mayor hospital de Cataluña tiene hasta el mes de julio para defenderse. Lo hará.
Sorprendidos y dolidos
El informe ha provocado un profundo malestar en los especialistas del sanatorio. Éstos están sorprendidos y molestos tras conocer que la Generalitat los señala pese a haber remediado la desatención del bebé, que previamente había pasado por los hospitales Sant Joan de Déu y Sant Pau.
Al recibirlo de Sant Pau el pasado 16 de marzo, dio la orden de ingreso y alertó al servicio de Infància Respon, del Departamento de Derechos Sociales, y atendió las lesiones del menor, que fue descubriendo en su totalidad a medida que asistía las heridas que amenazaban su vida.
De hecho, hasta que no se le inmovilizó la fractura del fémur --que suponía un riesgo vital para el lactante-- no se le pudo abrir las piernas y determinar la gravedad de la fisura anal que presentaba.
Fachada del Hospital Infantil y el de la Mujer de Vall d'Hebron de Barcelona
Extrema complejidad
Así, los sanitarios completaron y remitieron el informe en un día y medio al citado servicio de la Dirección General de Prevención y Protección a la Infancia y la Adolescencia (DGPPIA), una de las opciones contempladas en el protocolo contra el maltrato.
"Una vez has salvado la vida del bebé, puedes ver más cosas", resumen fuentes del hospital sobre un caso extremadamente complejo, con un bebé de apenas un mes y medio que presentaba fisuras anales, fracturas en ambas extremidades y múltiples hematomas.
Papel decisivo
Vall d'Hebron tuvo un papel decisivo en la detección de las lesiones. "Ingresamos al niño y le salvamos la vida con un equipo de profesionales multidisciplinar que es referencia en nuestro país", insisten.
De hecho, el lactante rotó por el CAP Roger de Flor y los hospitales Sant Joan de Déu y Sant Pau, sin que ninguno de estos centros detectara la gravedad del caso hasta que, en una segunda visita, el último de ellos alertara a los Mossos d'Esquadra y derivara al menor al Vall d'Hebron.
El Sant Pau primero y el Vall d'Hebron después atajaron esta concatenación de errores. ¿Qué falló, pues? La conselleria asume que los profesionales incurrieron en una suerte de discriminación positiva.
La madre, enfermera de traumatología, se sirvió de sus conocimientos sanitarios para disimular las lesiones, persuadiéndoles para que infravaloraran los hematomas y no detectaran, por ejemplo, huesos rotos.
Reparto de responsabilidades
"Es especialmente doloroso que se señale a Vall d'Hebron al mismo nivel que el resto de hospitales, cuando ha quedado demostrado que detectó las lesiones y seguimos el protocolo", explica Jesús Jiménez, responsable de Acción Sindical Sanidad CSIF Cataluña.
El representante sindical afea a la Generalitat que haya repartido responsabilidades por igual, en plena competencia, no siempre sana, entre el principal hospital de Barcelona y el de referencia en atención pediátrica, lo que genera sospechas de trato de favor en favor de Sant Joan de Déu, que también presentará alegaciones contra el expediente.
En este sentido, si bien tienden la mano para corregir posibles imprecisiones, tanto el Vall d'Hebron como sus profesionales recuerdan que el menor logró sobrevivir en el único centro 100% público e inciden en su amplio conocimiento en este ámbito.
Lesiones "nunca vistas"
Los médicos del Vall d'Hebron que atendieron al bebé de seis semanas aseguraron ante el juez de Violencia sobre la Infancia y la Adolescencia de Barcelona el jueves que "nunca en su carrera" habían visto unas lesiones como las que tenía en la zona anal.
Un cirujano y la responsable del equipo de maltrato infantil del área de pediatría afirmaron que es "imposible" que sean compatibles con la expulsión natural de las heces o con una estimulación anal para ayudar al bebé a defecar.
Tenía otras lesiones que los médicos consideran compatibles con un maltrato, que pudieron ser causadas por un gesto de "estirar y retorcer". En concreto, dos fracturas en ambos fémures y en las costillas, así como lesiones cerebrales, posible resultado de un zarandeo; también un hematoma en la mejilla, que no pueden proceder de "un pellizco".
Fachada de la Ciutat de la Justícia de Barcelona
La madre señala un zarandeo
A los padres se les investiga por lesiones graves y agresión sexual con penetración. La madre, en libertad provisional, ha explicado este viernes que le reprochó a él que, intentando hacerle una muestra de cariño, zarandeara al niño.
Las defensas pedirán que ambos investigados vuelvan a declarar y, en el caso de la abogada del padre --que continúa en prisión provisional sin fianza--, volverá a pedir su libertad. Considera que habiendo declarado ya los padres, hermanos, cuñados y un primo de los progenitores, ya no hay riesgo de que el investigado pueda influir en su relato.
