Captura de un vídeo extraído de las cámaras de seguridad del autobus
Asesinato o legítima defensa: el crimen del NitBus llega a su primera vista con versiones irreconciliables
La muerte de Lohtaksh W. tras una pelea a la salida de un autobús nocturno enfrenta a acusación y defensa a pocos días de una audiencia de conciliación que se prevé saldar sin acuerdo
Contenido relacionado: Se entrega el menor acusado de matar a otro joven en un NitBus de Castelldefels
Casi un año después de la muerte de Lohtaksh W. a las puertas de un NitBus en Castelldefels, el caso afronta su primer gran examen judicial.
El próximo martes 30 de junio, las partes se sentarán en una vista de conciliación previa al juicio que, según admiten fuentes conocedoras del procedimiento, tiene pocas posibilidades de terminar con un acuerdo.
Captura de un vídeo extraído de las cámaras de seguridad del autobus
La razón es sencilla: las posiciones están completamente enfrentadas.
Versiones opuestas
Mientras la acusación particular solicita ocho años de internamiento para el menor acusado por un delito de asesinato, la Fiscalía rebaja la calificación a homicidio y reclama siete años.
Uno de los manifestantes pidiendo justicia para Lohtaksh, el joven hindú asesinado en un bus de Castelldefels
La defensa, por su parte, sostiene que el joven actuó en legítima defensa y reclama su absolución.
El procedimiento se sigue en la jurisdicción de menores, ya que D. C. --el presunto autor del crimen-- tenía 16 años cuando ocurrieron los hechos.
Una discusión en el NitBus
Los hechos se remontan a la madrugada del 18 de julio de 2025. Según la reconstrucción de los investigadores, una discusión iniciada durante un trayecto del NitBus N16, que cubre el recorrido entre Barcelona y Castelldefels, acabó desembocando en una agresión mortal una vez los implicados abandonaron el vehículo.
La víctima fue Lohtaksh W., un joven que viajaba acompañado de otro amigo. Tras descender del autobús en una parada de Castelldefels, se produjo un enfrentamiento entre los tres jóvenes que terminó con una puñalada en la pierna de Lohtaksh.
La herida resultó mortal al afectar a una importante estructura vascular situada en la zona posterior de la rodilla. Horas después, el joven falleció en el hospital como consecuencia de un shock hemorrágico.
Imagen de un vehículo del NitBus en Barcelona
Entrega voluntaria
Tras los hechos, D. C. abandonó España y se trasladó a Turquía, país del que es originaria su familia. Meses después regresó voluntariamente acompañado de su abogado, Daniel Salvador, del despacho Vosseler Abogados, y quedó a disposición judicial.
Desde enero permanece sometido a medidas cautelares de internamiento en un centro de menores.
¿Legítima defensa?
La principal novedad del procedimiento se encuentra en el escrito de defensa presentado por el acusado, y al que ha tenido acceso Crónica Global.
Según esta versión, los hechos ocurrieron de forma muy distinta a la descrita por las acusaciones.
La defensa sostiene que la discusión comenzó dentro del autobús y que, al llegar a Castelldefels, fueron la víctima y su acompañante quienes esperaron al menor para continuar el enfrentamiento una vez fuera del vehículo.
Imagen de un agente de los Mossos d'Esquadra ante la Ciudad de la Justicia de Barcelona Europa Press
Existen imágenes
Siempre según esta tesis, ambos jóvenes comenzaron a agredir físicamente a D. C. hasta hacerlo caer al suelo.
"Comenzaron a agredirlo físicamente, propinándole un golpe que lo hizo retroceder hasta apoyarse contra el vehículo. Lejos de cesar en su conducta, continuaron golpeándolo hasta hacerlo caer al suelo, momento en el que quedó completamente indefenso", recoge literalmente el escrito presentado ante el Tribunal de Menores de Barcelona.
La defensa asegura que esta secuencia aparece reflejada en las grabaciones de seguridad incorporadas a la causa.
La clave: una puñalada en la pierna
El núcleo de la estrategia jurídica pasa por cuestionar la existencia de una voluntad homicida.
Los abogados del menor sostienen que D. C. no utilizó el objeto punzante con intención de matar, sino para apartar a quienes presuntamente le estaban golpeando.
Según el escrito, el joven llevaba encima un pequeño sacacorchos procedente del restaurante familiar donde había estado previamente. La defensa rechaza así la tesis de que utilizara una navaja o un cuchillo convencional, tal y como sostienen las acusaciones.
Imagen de una pasajera bajando de un autobús del NitBus
Además, subraya que la lesión mortal se produjo en una extremidad inferior y no en una zona vital.
“Su única posibilidad de apartarlos consistió en dirigir el movimiento hacia una zona no vital del cuerpo, concretamente las extremidades inferiores”, sostiene la defensa.
Los abogados argumentan igualmente que resultaba imposible para un adolescente de 16 años prever que una lesión en esa zona pudiera acabar afectando a las arteria y vena poplíteas, provocando una hemorragia mortal.
Posturas muy alejadas
La distancia entre las partes resulta prácticamente insalvable.
La acusación particular considera que los hechos constituyen un delito de asesinato y reclama ocho años de internamiento para el menor.
La Fiscalía, según ha podido saber Crónica Global, mantiene una posición intermedia y solicita una pena de siete años por homicidio.
Imagen de archivo del exterior de la Ciudad de la Justicia
La defensa, en cambio, entiende que concurren los requisitos de la legítima defensa al existir una agresión ilegítima previa, necesidad racional del medio empleado y ausencia de provocación suficiente por parte del acusado.
De manera subsidiaria, también invoca la eximente de miedo insuperable y plantea que, en caso de no apreciarse la legítima defensa, los hechos deberían ser calificados como un homicidio por imprudencia menos grave.
Camino de juicio
Con posiciones tan alejadas, todo apunta a que la vista prevista para el próximo 30 de junio servirá únicamente para formalizar el desacuerdo entre las partes y encaminar definitivamente el procedimiento hacia juicio.
Será entonces cuando el tribunal de menores deba determinar si D. C. actuó con intención de matar a Lohtaksh W., si respondió a una agresión en una situación de legítima defensa o si, como sostiene la Fiscalía, los hechos encajan en un delito de homicidio.
Interpretaciones radicalmente distintas para una misma secuencia que quedó parcialmente grabada por las cámaras de seguridad del NitBus y cuyo desenlace judicial todavía está por escribirse.