La resaca de La Mercè más convulsa que se recuerda en Barcelona continúa viva.
Casi cinco años después de los disturbios que arrasaron la avenida de la Reina Maria Cristina y dejaron decenas de heridos y medio centenar de detenidos, uno de los supuestos alborotadores se sentará este lunes, 8 de junio, en el banquillo de los acusados de la Audiencia de Barcelona.
Tres años de prisión
Se trata de uno de los participantes en los graves altercados que se registraron durante las fiestas de La Mercè de 2021, a quien la Fiscalía le atribuye los presuntos delitos de desórdenes públicos y resistencia.
En total, el Ministerio Público solicita para él una pena de tres años de prisión y una multa de diez meses, además del pago de una indemnización a un agente de los Mossos d'Esquadra que resultó herido durante su detención.
Una ambulancia del SEM durante una de las noches de botellón durante La Mercè de 2021
Lanzó una botella
Según el escrito de acusación al que ha tenido acceso Crónica Global, los hechos ocurrieron sobre las 06:45 horas del 25 de septiembre de 2021 en la Plaza España de Barcelona, en plena recta final de una noche marcada por graves altercados en el entorno de la avenida de la Reina Maria Cristina.
La Fiscalía sostiene que el acusado, aprovechando la situación de caos existente en la zona, cogió una botella de cristal y la lanzó contra un vehículo policial que escoltaba a un camión de Bomberos.
Alterar la paz
El objetivo de esta acción, según el relato acusatorio, era "alterar la paz pública y dificultar la actuación de los cuerpos de seguridad" desplegados en el lugar.
Los agentes de los Mossos d'Esquadra que presenciaron los hechos procedieron a interceptarlo para detenerlo.
Fue entonces cuando, siempre según la versión de la Fiscalía, el acusado comenzó a forcejear y realizó movimientos con las piernas para evitar ser reducido.
Agente de la ARRO de los Mossos d'Esquadra durante un operativo en Barcelona
Un mosso herido
Durante el forcejeo, uno de los agentes cayó al suelo y sufrió diversas erosiones en la rodilla derecha. Las lesiones requirieron asistencia médica y tardaron varios días en curar.
Por estos hechos, el Ministerio Público acusa al procesado de un delito de desórdenes públicos agravados, al haberse producido en el contexto de una concentración multitudinaria, y de un delito de resistencia.
La petición de pena asciende a tres años de prisión por los desórdenes y a una multa de diez meses, con una cuota diaria de diez euros, por la resistencia.
Además, reclama una indemnización de 245 euros para el agente lesionado y el pago de las costas procesales.
Piden revocar una causa anterior
El escrito de acusación incorpora, además, varias peticiones adicionales de cara al juicio oral.
Entre ellas, que, en caso de condena, se remita testimonio al Juzgado de lo Penal número 2 de Mataró (Barcelona) para estudiar la revocación de una suspensión de condena de la que el acusado se estaría beneficiando por una causa anterior.
Asimismo, solicita que preste una fianza suficiente para garantizar el eventual pago de las responsabilidades civiles derivadas del procedimiento.
Juzgados de Mataró (Barcelona)
La peor Mercè de la historia
Los hechos se produjeron durante una de las ediciones más polémicas de las fiestas de La Mercè.
Tras el levantamiento de las restricciones derivadas de la pandemia, miles de personas se concentraron en distintos puntos de Barcelona, especialmente en el entorno de la avenida de la Reina Maria Cristina y Plaza España, para hacer botellón.
Aquellas noches derivaron en escenas inéditas para la ciudad. Los disturbios dejaron medio centenar de detenidos y 83 heridos, además de importantes daños materiales.
Solo durante la primera jornada festiva se contabilizaron 43 personas heridas —17 leves, 23 menos graves y tres graves—, entre ellas 13 víctimas de apuñalamientos.
Imagen de La Mercè de 2021
Caos sin precedentes
En paralelo, dos vehículos policiales fueron completamente calcinados, numerosos contenedores ardieron y parte del mobiliario urbano quedó destrozado.
También resultaron afectados varios equipamientos del recinto ferial de Montjuïc.
Los sindicatos policiales llegaron a calificar la situación como "absolutamente descontrolada y sin precedentes", mientras que la avenida de la Reina Maria Cristina amaneció convertida en un escenario de destrucción tras horas de enfrentamientos entre grupos violentos y las fuerzas de seguridad.
