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La Divisió d'Investigació Criminal (DIC) de los Mossos d'Esquadra han desarticulado un grupo criminal dedicado al tráfico de hachís que operaba desde varios puntos del territorio catalán y mantenía conexiones activas con organizaciones criminales de Andalucía.

El operativo, desarrollado en tres fases entre noviembre de 2025 y mayo de 2026, ha permitido detener un total de 10 personas —nueve hombres y una mujer— de entre 24 y 52 años.

El transcurso de la investigación, tutelada por el Juzgado Plaza número 1 de Amposta, permitió identificar un entramado criminal especializado en la gestión, el almacenamiento y la distribución de grandes cantidades de hachís.

El grupo gestionaba un centro logístico oculto en el interior de una nave industrial, donde se encontraron más de 9.000 kg de hachís distribuidos en cajas metálicas.

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Accidente de tráfico

La investigación se inició en noviembre de 2025, a raíz de un aviso recibido por una dotación de tráfico sobre un vehículo accidentado en circunstancias sospechosas en una zona de Ulldecona.

Al llegar al lugar de los hechos, los agentes localizaron en el vehículo daños compatibles con una colisión y varios impactos de bala. En el interior, encontraron un arma de fuego y varias balas sin detonar, entre otros objetos.

Un agente de la ARRO de los Mossos d'Esquadra

Hallazgo

Paralelamente, los agentes desplazados hasta la zona detectaron una nave industrial con la puerta abierta, en el interior de la cual hallaron una gran cantidad de cajas metálicas que escondían hachís.

Más tarde, pudieron conocer que esta se utilizaba como centro logístico, desde donde operaba el entramado criminal, y que se trata del más grande localizado hasta ahora en Cataluña.

Posible narcoasalto

Ante estos hechos, se activó un dispositivo policial de cierre e investigación en la zona, puesto que se sospechaba que podía haber personas escondidas.

Los agentes localizaron una furgoneta accidentada y abandonada en un camino rural próximo y detuvieron cuatro personas relacionadas con lo ocurrido.

Con este contexto, los investigadores de la DIC iniciaron la investigación con la hipótesis de que detrás de los vehículos accidentados y de los impactos de bala había un narcoasalto perpetrado por un grupo que pretendía sustraer la droga almacenada en el centro logístico.

Método de ocultación

Este método de ocultación, inédito hasta el momento, consistía en la utilización de cajas de hierro soldadas a medida para contener las tabletas de hachís, con el fin de pasar desapercibidas en posibles controles policiales.

Para poder extraer la droga, los investigadores requirieron la intervención de los Bombers de la Generalitat, que, con herramientas especializadas, cortaron y abrieron las cajas.

12 toneladas

Los agentes también acreditaron que 3.000 kg adicionales ya habían sido trasladados previamente, hecho que confirmaba la gran capacidad operativa del grupo y el volumen del negocio.

En total, se calcula que en el centro logístico se habrían almacenado al menos doce toneladas de hachís.

4 ciudades

En una segunda fase de la investigación, se detuvieron dos investigados más y se efectuaron registros en otra nave de Ulldecona y en un domicilio de la Ràpita.

La última fase, impulsada el mayo de 2026, comportó un dispositivo simultáneo en Fuengirola, Sabadell y Ulldecona, con la participación coordinada de la Policía Nacional en Andalucía. Esta actuación permitió identificar nuevos miembros del grupo.

Nuevas detenciones

Concretamente, se llevó a cabo una entrada en un domicilio del municipo malagueño, donde se detuvo uno de los investigados.

Posteriormente, se practicó una segunda entrada en una nave industrial de Sabadell, con la detención de otro miembro del grupo. Además, se detuvieron dos personas más en Ulldecona.

Durante las entradas y registros de esta última fase, se intervino material electrónico, teléfonos y otros elementos de interés para la investigación policial.