Una valla indica la prohibición del acceso al Parque Natural de Collserola, a 12 de marzo de 2026.jpg EuropaPress
Collserola pierde el 83% de sus visitantes por las restricciones de la peste porcina
Los vecinos de los municipios del entorno recogen más de 5.000 firmas para exigir la reapertura inmediata del espacio natural ante el veto indefinido de la Generalitat
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El Parc Natural de Collserola ha registrado una caída del 83% en su afluencia desde la activación de las restricciones de acceso por la peste porcina africana.
Los contadores oficiales instalados en los accesos del espacio metropolitano confirman el desplome, tomando como referencia los 5,2 millones de visitas que recibió el entorno natural durante 2025.
Comercios afectados
Raimon Roda, director gerente del Consorci del Parc Natural de Collserola, ha señalado que el descenso es menor en los accesos cercanos a los barrios de montaña de Barcelona, debido a que muchos de los dispositivos de control se ubican cerca de puntos de alta concurrencia local, como centros escolares.
El impacto del cierre perimetral ha golpeado a los comercios de la zona. Los principales afectados por la baja afluencia del parque son los bares y restaurantes, muchos de los cuales operan bajo el régimen de concesión pública.
Ante este escenario, el Consorci ha anunciado que revisará los cánones anuales de estos establecimientos cuando termine el ejercicio, con el objetivo de amortiguar las pérdidas declaradas.
Agujero de 100.000 euros
El propio parque sufre las consecuencias de las prohibiciones en el acceso. El director del consorcio cifra en unos 100.000 euros el impacto económico directo sobre las arcas del espacio natural debido a la suspensión de actividades al aire libre y de filmaciones audiovisuales, que han dejado a cero la recaudación por tasas reguladas.
"Si no hay actividades al aire libre o filmaciones, por ejemplo, no hay tasas, lo que tiene un impacto económico directo", ha advertido Raimon Roda.
Recogida de firmas de los vecinos
Los residentes de Collserola y de las poblaciones colindantes han mostrado su malestar a través de la plataforma Change.org, donde ya acumulan más de 5.000 firmas para exigir la reapertura inmediata del parque por motivos de salud mental y física.
Aunque el teniente de alcalde de Seguridad de Barcelona, Albert Batlle, auguró que el cierre se alargaría hasta después de verano