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Cada 31 de mayo, el Día Mundial Sin Tabaco recuerda la urgencia de reducir el impacto del tabaquismo en la salud pública. Una cuestión que da pie a reabrir el debate sobre el enfoque de la legislación comunitaria sobre esta cuestión.

La Comisión Europea ha abierto una consulta pública para evaluar la futura actualización de la Directiva de Productos del Tabaco. Y, en este contexto, la Asociación Española de Consumidores (Asescon) ha hecho un llamamiento a la ciudadanía a participar para tener en cuenta "la realidad del consumo de estos productos y la innovación para mejorar la salud".

Productos alternativos

El objetivo de la nueva legislación es avanzar hacia una mayor armonización en la UE y adaptar el marco normativo a la evolución del mercado. Sin embargo, a juicio de Asescon, plantea medidas que "podrían limitar las opciones y la capacidad de elección informada de los consumidores, y frenar la innovación".

La Asociación Española de Consumidores asegura haber recibido consultas relacionadas con los consumidores de productos alternativos como los vapeadores. Y cree que una regulación excesivamente restrictiva —como la limitación de ciertos productos o sabores— podría tener un efecto contrario al buscado: que muchos consumidores adultos que han dejado de fumar gracias a estas alternativas vuelvan al cigarrillo, el producto más perjudicial.

La entidad también alerta sobre el riesgo de que una legislación restrictiva pueda desplazar a los consumidores hacia canales ilegales, fomentando un mercado ilícito, sin garantías sanitarias, ni control sobre menores.

"Esta situación se ve agravada por la falta de énfasis en la persecución de los canales irregulares de venta. Esto es de máxima preocupación para los consumidores españoles y para nuestra organización", señala Asescon.

Cómo participar

Por todo ello, desde la entidad animan a los ciudadanos a participar en el debate. Algo que puede hacerse accediendo al portal oficial de la Comisión Europea —Productos del tabaco y publicidad del tabaco: revisión de las normas de la UE—, registrándose para expresarse, pulsar en "enviar comentarios", y aportando la opinión.

El presidente de la Asociación Española de Consumidores, Miguel Ángel Ruiz, registrará las valoraciones en nombre de la organización en la consulta. Y anima a los consumidores a expresar sus puntos de vista sobre las legislaciones española y europea que, en su opinión, "han ido a lo simple, a las limitaciones, sin tener en cuenta los retos y los auténticos problemas que plantea el consumo de tabaco, como lo sería el empaquetado genérico, el contrabando de tabaco o la venta irregular”.

Directiva de Productos de Tabaco

En este sentido, la revisión de la Directiva de Productos del Tabaco (TPD) volverá a marcar el camino regulatorio. Según Asescon, el análisis de la Comisión Europea deja un dato significativo: que las pequeñas y medianas empresas apenas son mencionadas una vez en todo el documento, pese a ser la base del sector.

En España, añade la entidad, las pymes representan el 99,8% del tejido empresarial y generan el 72% del empleo y el 65% del PIB empresarial. Y, en el ámbito específico del tabaco y la nicotina, los establecimientos regulados que cumplen la normativa son miles, con más de 13.000 estancos en España y 600 tiendas especializadas de vapeo que dependen directamente de este ecosistema.

En este contexto, la Asociación Española de Consumidores, que representa a más de 90.000 asociados, también alerta de que la futura regulación europea "puede volver a dejar fuera del debate a los ciudadanos que han encontrado en los productos alternativos una vía para abandonar el cigarrillo".

Además, advierte de otro riesgo: que las "restricciones mal calibradas" empujen a parte de la demanda hacia canales ilegales, sin control sanitario ni garantías. "Este riesgo no es teórico. En España, el canal ilegal en algunas categorías como los vapeadores ya supera el 40%, mientras que a nivel europeo se sitúa en torno al 50%. Diversos análisis apuntan a que una regulación excesivamente restrictiva podría agravar aún más esta situación, desplazando el consumo hacia circuitos fuera del control sanitario y fiscal".

Regulación

El debate de fondo, según la entidad, es claro: "el problema no es solo la nicotina, sino la combustión, responsable de la mayoría de enfermedades asociadas al tabaquismo".

Frente a ello, alternativas como el tabaco calentado, los vapeadores o las bolsas de nicotina han abierto, a juicio de Asescon, "una vía para reducir ese riesgo en fumadores adultos".

En España, estudios como el elaborado por el Colegio de Economistas de Cataluña apuntan además que un cambio hacia estos productos podría suponer un impacto positivo de hasta el 2,3% del PIB, con beneficios de decenas de miles de millones de euros. A nivel internacional, los sistemas sanitarios también reflejan este potencial, con ahorros relevantes cuando los fumadores cambian a alternativas sin combustión.

A juicio de la Asociación Española de Consumidores, Europa necesita una regulación que tenga en cuenta a las pymes; que escuche a los consumidores, especialmente a quienes han logrado dejar de fumar; y también a "la evidencia científica, diferenciando claramente entre combustión y alternativas".