Publicada
Actualizada

La Policía Nacional, en colaboración con las policías locales de Palafrugell y Sant Feliu de Guíxols (Girona), ha intensificado los controles contra el tráfico de drogas en el Baix Empordà y ha desmantelado dos puntos de venta vinculados a distribuidores que utilizaban patinetes eléctricos para moverse y repartir sustancias estupefacientes.

En menos de un mes se han llevado a cabo cuatro operativos conjuntos que han permitido desmantelar dos puntos de venta de droga y detener a dos personas por tráfico de sustancias estupefacientes.

En total, los agentes han intervenido más de 4,5 kilos de hachís, más de 100 gramos de cocaína y cerca de 500 gramos de cogollos de marihuana.

Venta a domicilio

Uno de los dispositivos se desarrolló en un barrio de Palafrugell señalado por las fuerzas de seguridad por la presencia de ocupaciones ilegales y por la reiteración de intervenciones policiales.

Allí fue detenido un hombre al que los investigadores atribuyen la gestión de un punto de venta de droga. Durante la actuación, los agentes localizaron 4,5 kilos de hachís, 82 gramos de cocaína, 455 gramos de marihuana en cogollos y 295 euros en efectivo.

Un agente de la Policía Nacional EUROPA PRESS

También intervinieron envoltorios preparados para distribuir la droga y un patinete eléctrico que utilizaba para desplazarse y realizar ventas por la ciudad.

Tras pasar a disposición judicial, el detenido ingresó en prisión provisional.

Segundo caso

La segunda detención tuvo lugar en Sant Feliu de Guíxols. Según la Policía Nacional, el arrestado utilizaba un método similar, desplazándose también en patinete eléctrico para distribuir droga.

En el momento del arresto llevaba 98 dosis de cocaína preparadas para su venta y 350 euros en efectivo. El peso total de la sustancia intervenida ascendía a 70 gramos.

La policía añade que el detenido se encontraba en situación administrativa irregular en España.

Inspección en infraviviendas

En otro de los dispositivos, realizado días después en Sant Feliu de Guíxols y con participación del Seprona de la Guardia Civil, los agentes inspeccionaron unos terrenos donde varias personas vivían en construcciones precarias junto a menores de edad.

Según la nota policial, las infraviviendas carecían de permisos y presentaban condiciones de insalubridad. En la zona también convivían distintos animales, entre ellos gallinas, cabras, pavos reales y tortugas de Florida.

La actuación permitió levantar diversas actas administrativas relacionadas con la tenencia de animales, explotaciones ganaderas y posesión de sustancias estupefacientes.

Noticias relacionadas