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El sindicato Ustec ha puesto precio al levantamiento de la huelga educativa en Cataluña. Exige que el incremento salarial conseguido para los 120.000 profesores de los centros educativos de Cataluña se sitúe en una horquilla entre los 400 y los 500 euros mensuales.

“Solo entonces podríamos hablar”, afirmó ayer la portavoz de Ustec, Iolanda Segura, atrincherada en un conflicto que ha derivado en la convocatoria de 17 jornadas de huelga en apenas seis semanas hasta final de curso; la de este martes ha movilizado al 34% de la plantilla convocada, es decir, uno de cada tres profesores.

Tanto como Vall d'Hebron

La organización sindical mayoritaria en la educación pública catalana exige ir más allá de la subida salarial pactada por el Govern con UGT y CCOO. Este moviliza 2.000 millones de euros, de los que buena parte harán incrementar el complemento específico docente en un 30%, para inyectar unos 200 euros al mes en las nóminas.

Si bien los de Segura batallaron para que el aumento fuera del 100% --lo que situaría la subida salarial en torno a los 700 euros-- ahora ha rebajado sus pretensiones, conocedores, no obstante, de que siguen siendo inasumibles para las arcas catalanas.

Dar respuesta a la última exigencia de Ustec supondría un impacto de 1.000 millones de euros para el erario público. Para ponerlo en contexto, esta cantidad equivale al presupuesto anual del Hospital Vall d’Hebron de Barcelona, uno de los mayores centros hospitalarios en España a nivel de recursos.

Agravio entre sectores

Donde unos ven poco, otros ven mucho. El acuerdo alcanzado por los sindicatos UGT y CCOO con el Govern, insuficiente a ojos de Ustec, también multiplica por seis la cantidad movilizada por el III Acuerdo del Institut Català de la Salut (ICS) para beneficiar a más de 55.000 trabajadores estatutarios.

El pacto educativo activa 2.000 millones de euros en cuatro años, mientras que el pacto sanitario firmado en 2023 fija una partida de 320 millones, de los que no todos se han ejecutado aún, explica Jesús Jiménez, responsable de Acción Sindical de CSIF Sanidad en Cataluña, quien lamenta la brecha entre ambos sectores.

Enroque

Las nuevas exigencias de Ustec han valido un reproche por parte de la consellera Esther Niubó, a falta de dos días para la nueva convocatoria de la mesa sectorial, en la que insistirá en las bondades del acuerdo.

En dos entrevistas en Catalunya Ràdio y RAC1, la titular de Educación y Formación Profesional afeó ayer a Iolanda Segura que se enroque con “planteamientos de máximos”, ya que, en su opinión, “estas posiciones no ayudan a acercar posturas”.

Niubó aseguró que conocen las reivindicaciones de los sindicatos, y consideró que la negociación encalla en el aspecto salarial. Sin embargo, ha sostenido que hay avances importantes en otros ámbitos, como la reducción de ratios y el refuerzo de la escuela inclusiva.

Además, subrayó que “los docentes de Cataluña estarán entre los mejor pagados del país” una vez se desplieguen las mejoras.

Principio de realidad

Sin embargo, por el momento, la huelga se mantiene en pie, a la espera de la mesa sectorial prevista para este jueves, donde el Govern descarta reabrir el debate presupuestario: "Hay que explorar otras vías". La consellera y portavoz del Ejecutivo, Sílvia Paneque, también valoró ayer el ciclo de protestas liderado por Ustec, a la que le pidió que fuera realista.

"Pido principio de realidad presupuestaria. ¿La educación es un servicio público que queremos reforzar? Por supuesto, queremos avanzar hacia la excelencia, pero la situación de hoy es resultado de una década de desinversión, y esto se debe ir revirtiendo con el tiempo", dijo la socialista después de la rueda de prensa del Consell Executiu.

Un cartel de la manifestación docente del 12 de mayo Òscar Gil Coy Barcelona

Seguimiento de la huelga

La primera jornada de huelga general en la enseñanza pública catalana ha tenido este martes un seguimiento del 31,9%, según datos de la Consejería de Educación y Formación Profesional de la Generalitat, en una jornada con protestas, accesos cortados y colapso en las vías.

La huelga de febrero, previa a la firma del acuerdo, movilizó al 54,73% de la plantilla convocada, es decir, a más de la mitad. Esta vez, solo uno de cada tres docentes han cerrado sus libros de texto para protestar contra el pacto, que les aumentará la nómina de este mismo mes de mayo.

Por su parte, Ustec ha elevado las cifras de seguimiento del paro educativo al 70%. Las próximas grandes citas del nuevo ciclo de protestas están fijadas para el 27 de mayo y el 5 de junio.