Los doctores Miquel Pons y Joan Comella, en SJD; y el doctor Albert Salazar, en VH

Los doctores Miquel Pons y Joan Comella, en SJD; y el doctor Albert Salazar, en VH

Vida

La marcha del hombre fuerte de la sanidad catalana deja una guerra SJD-Vall d'Hebron

Manel del Castillo cede hoy la gerencia del mejor hospital infantil de España

Sus sustitutos deberán reparar relaciones con el gigante del ICS

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Sant Joan de Déu y Vall d'Hebron, ambos en Barcelona y cercanías, son los dos mejores hospitales pediátricos de España. Pero la relación entre ambas instituciones se ha deteriorado en los últimos años hasta el nivel de guerra abierta.

Esa relación se pondrá de nuevo a prueba a partir de hoy con la marcha del gerente de SJD, el doctor Manel del Castillo, salida que avanzó este medio.

Lo detallan varias fuentes del sector ante la despedida del laureado alto cargo, que se marcha a dirigir a tiempo completo Hospitality Europe, el nuevo proyecto paneuropeo de la Orden Hospitalaria San Juan de Dios.

Sus sustitutos son Miquel Pons, hasta ahora subgerente, y Joan Comella, responsable de Investigación e Innovación. Los dos directivos, tan excelentes como el doctor Del Castillo, heredan sin embargo una dura guerra soterrada con Vall d'Hebron.

Paciente pediátrico

La rivalidad entre la ciudad sanitaria concertada (SJD) y Vall d'Hebron es, en cierto punto, natural. Ambos dispositivos trabajan con el paciente pediátrico y son referencia absoluta para este segmento, casi única, en España.

Además, pertenecen a redes distintas: uno se adscribe a la concertada y el otro, al Instituto Catalán de Salud (ICS), la mayor empresa pública de la Generalitat de Cataluña.

En los últimos años, el pulso entre ambas instituciones ha sido casi por el paciente, sí, pero también más macro, por los servicios.

Miquel Pons (i), el nuevo hombre fuerte de SJD

Miquel Pons (i), el nuevo hombre fuerte de SJD Cedida

Desconfianza

En un extremo y otro de la Ronda de Dalt, los dos equipamientos se han mirado con gélida desconfianza desde la distancia. Cada innovación, cada nueva área que se instalaba o desmontaba, se leía como una machada sobre el competidor.

El proceso, paulatino, se ha leído de formas distintas en uno y otro hospital.

El concertado se ha defendido alegando que apuesta por la excelencia, y que la ha logrado gracias a su flexibilidad en la gestión y forma de atraer talento.

El que dirige Albert Salazar, a su vez, ha querido resaltar su carácter 100% público y su preponderancia absoluta dentro del sistema amén de, también, su eficiencia en el acto médico debido a las economías de escala.

Lo factual es que la atención pediátrica compleja se ha derivado progresivamente del centro de Barcelona --Hospital Clínic-- a Sant Joan de Déu, que gracias a esa confianza ha logrado cuotas de excelencia sin apenas par.

Turismo médico

Y para más abundamiento, la desconfianza entre uno y otro centro se ha agudizado por los actos médicos privados que --además de los públicos y cubiertos por mutuas-- se llevan a cabo en SJD.

No en vano, el concertado tiene una Unidad de Medicina Privada e Internacional y es miembro de Barcelona Medical Destination, la agencia pública que busca dinamizar el turismo médico en la Ciudad Condal. Vall d'Hebron, por su titularidad, no.

En el pasado, hubo polémica porque desde su rival se denunció que algunos pacientes de esta unidad terminaban siendo trasladados en Vall d'Hebron. Fuentes del sector confirman que esa práctica "es un hecho del pasado, ya no ocurre".

Pacientes pediátricos de Latam

Eso sí, ese debate se ha reproducido recientemente por varias informaciones periodísticas en las que se alertaba de la llegada de pacientes oncológicos menores de edad de Latinoamérica a la sanidad catalana para ser tratados con una tarjeta sanitaria conseguida al momento.

Lo explicaron El País y Ara, y la Consejería de Salud anunció a este último medio que buscaba ordenar la práctica. En total, el flujo de menores a la sanidad catalana por este motivo totalizaba 200 en los últimos cuatro años.

El asunto no se ha encauzado porque el vicio es en origen: los enfermos caen víctimas de redes que se aprovechan de ellos.

Unicas

En cualquier caso, este debate ha tenido lugar en el trasfondo de cisma entre los dos centros sanitarios. Las más que palabras entre SJD y Vall d'Hebron alcanzan al proyecto icónico Unicas, que busca tratar enfermedades raras en niños.

El proyecto se pilotará desde Sant Joan de Déu, en un centro cuya primera piedra se puso en 2024. El dispositivo excelente, que arrancará este año, será único en España, pero ha levantado resquemor porque según fuentes del sector, "Vall d'Hebron estaba llamado a participar, pero fue excluido por la mala relación que existe".

"A Sant Joan de Déu, ni agua"

Algo similar ocurre con el talento, los profesionales. Este medio informó de un comentado fichaje de ida entre VH y SJD, pero lo cierto es que uno y otro hospital se han cruzado altos profesionales en los últimos años. Y no siempre de forma amigable.

Lo detalla un médico que hizo el viaje inverso: de Esplugues de Llobregat a la zona alta de Barcelona. "Al llegar y comentar un proyecto, se recordó que a Sant Joan de Déu ni agua".

El tuercebrazos, pues, se ha librado también en el campo de la captación de talento.

La visita de la ministra

Y en el de la reputación, cabe recordar que fue muy comentada la visita que hizo la ministra de Sanidad, Mónica García, al hospital monográfico de Esplugues el 28 de febrero de 2025. La titular de Sumar se interesó, por otros, por la red Únicas, que se teje desde SJD.

La aún ministra de Sanidad, Mónica García, en Sant Joan de Déu en febrero de 2025

La aún ministra de Sanidad, Mónica García, en Sant Joan de Déu en febrero de 2025 Cedida

En noviembre del mismo año, la ya anunciada candidata a presidenta de la Comunidad de Madrid corrigió su agenda y visitó el Vall d'Hebron Institut d'Oncologia (VHIO) en el equipamiento rival.

Más de un directivo en el sector sanitario consideró que se compensaba el tour anterior de febrero.

Dos modelos

Negro sobre blanco, el nuevo equipo al frente de Sant Joan de Déu --y el existente en Vall d'Hebron-- hereda una mejorable relación que tiene la oportunidad de mejorar.

Desde los centros se hace hincapié en la cordialidad y en la buena relación con el Departamento de Salud. Es así, aunque desde el sector recuerdan que la competencia entre ambos es feroz y, en ocasiones, desleal.

Y no solo en la operativa, sino en la propia concepción de la organización del sistema asistencial. SJD epitomiza la variedad de proveedores en el seno de un sistema sanitario, el modelo catalán que desafió, precisamente, la ministra García.

Vall d'Hebron se adscribe al ICS, proveedor mayoritario imbricado en la administración pública. Una titularidad paraestatal que la izquierda enconada --como la CUP o los comunes-- quiere agigantar en detrimento de la pluralidad.

Eso sí, la división podría desdibujarse porque no son pocas las voces que apuestan por integrar al ICS en el Siscat, la red sanitaria concertada, lo que conllevaría que los dos gigantes de la medicina pediátrica compartirían posición. Por el momento, ese anhelo no se ha sustanciado, por lo que la discordia sigue.