Un socorrista en una imagen de archivo

Un socorrista en una imagen de archivo Crónica Global

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Una playa de la Costa Brava se queda sin socorristas: las empresas huyen por el requisito del catalán

El Ayuntamiento de Palafrugell se ve obligado a tramitar por vía de urgencia el servicio de vigilancia tras la retirada de las empresas, que alegan la imposibilidad de encontrar personal que acredite el nivel de lengua exigido

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La temporada de baño en la Costa Brava arranca oficialmente el próximo 15 de junio, pero en Palafrugell —un municipio que gestiona 12 kilómetros de litoral gerundense— la seguridad de sus playas pende de un hilo administrativo.

El concurso para adjudicar el servicio de salvamento y socorrismo, valorado en más de un millón de euros para las temporadas 2026 y 2027, ha quedado desierto.

Cláusula lingüística en el contrato

Ninguna de las tres empresas que habían mostrado interés inicial —Aquasos, Esproade y Pro-activa— ha presentado finalmente una oferta formal.

Las operadoras han comunicado al ayuntamiento la "dificultad" de encontrar socorristas que puedan acreditar el nivel de catalán oral y escrito exigido en la cláusula 5.3 del pliego de condiciones técnicas, tal y como recoge el propio consistorio en un certificado de la Junta de Gobierno Local del pasado 23 de abril.

Una cabina en la playa de la Barceloneta, en Barcelona

Una cabina en la playa de la Barceloneta, en Barcelona DAVID ZORRAKINO - EUROPA PRESS Europa Press

En concreto, el texto técnico estipula que el servicio debe disponer de, como mínimo, un trabajador con conocimientos equivalentes al nivel C1 de catalán y castellano y fluidez en un tercer idioma, ya sea inglés o francés.

Esta exigencia, sumada a la obligación de subrogar a la plantilla actual, ha generado una parálisis técnica que deja al municipio en una carrera contrarreloj para evitar que sus playas urbanas queden desatendidas en pleno mes de junio.

Déficit de personal

La ausencia de ofertas en Palafrugell se enmarca en una creciente crisis estructural del sector del salvamento acuático.

Según datos de la Associació d’Empreses Catalanes de Salvament Aquàtic (AECSA), Cataluña sufre cada verano un déficit de unos 4.000 socorristas titulados.

Esta escasez de profesionales locales ha obligado a las empresas a recurrir masivamente a trabajadores extranjeros, especialmente de origen argentino, quienes representan ya más del 50% del contingente en ciudades como Barcelona.

El flujo de trabajadores responde a la estacionalidad del oficio: muchos profesionales viven a caballo entre sus ciudades natales y la costa catalana para seguir trabajando cuando el termómetro sube a un lado u otro del mundo.

Para un socorrista que llega a la región al inicio de la temporada, obtener una acreditación oficial de catalán escrito en apenas unas semanas resulta, en la práctica, imposible.

Un socorrista en la orilla de una playa catalana

Un socorrista en la orilla de una playa catalana Archivo

En Cataluña, además, la normativa determina ciclos formativos de uno o dos cursos académicos para trabajar en playas, un factor que ya limitaba la entrada rápida de nuevo personal cualificado al sistema.

Calendario asfixiante

En el caso de las playas de Palafrugell, de hecho, la cronología del proceso ha sido uno de los factores determinantes del bloqueo.

La licitación se publicó oficialmente el 17 de marzo de 2026 y el plazo para presentar proposiciones finalizaba el 13 de abril.

Esto significa que las empresas tuvieron menos de cuatro semanas para localizar, seleccionar y contratar a profesionales que, además de contar con la titulación técnica de salvamento necesaria, pudieran acreditar formalmente su competencia en lengua catalana antes de empezar el servicio.

Aunque el pliego exige el nivel C1 para "como mínimo un trabajador", la realidad operativa convierte este requisito en una barrera logística.

Dado que el servicio debe prestarse "de sol a sol", la normativa laboral impide que una sola persona cubra toda la jornada, lo que obliga a las empresas a contratar a varios profesionales con el nivel de catalán acreditado para asegurar los turnos y relevos.

En un sector con una alta rotación estacional, encontrar perfiles que reúnan ambos requisitos —el técnico y el lingüístico acreditado— en apenas 27 días se ha revelado como un obstáculo insalvable para el sector privado.

Urgencia ante el inicio de la temporada

El calendario comercial y turístico de Palafrugell establece la temporada alta del 1 de junio al 30 de septiembre.

Con el concurso principal fracasado, el ayuntamiento ha activado el artículo 119 de la Ley de Contratos del Sector Público (LCSP) para tramitar un nuevo expediente por la vía de urgencia.

El objetivo es adjudicar el servicio antes de que la llegada de bañistas sea masiva, ya que el propio consistorio remarca que el socorrismo es una competencia municipal de "prestación obligatoria y un servicio "necesario e imprescindible" para garantizar la vida humana en el mar.

Precedentes judiciales

Un precedente reciente es la sentencia del Juzgado de lo Contencioso número 15 de Barcelona, que en octubre de 2025 obligó al Ayuntamiento de Vic a rebajar el nivel de catalán exigido para los operarios del cementerio municipal.

El tribunal consideró que el nivel B2 era excesivo para funciones de carácter "eminentemente manual" y lo situó en un A2, argumentando que la exigencia lingüística debe mantener una "proporcionalidad en función del tipo y nivel de la función a desempeñar" para no vulnerar el derecho de igualdad en el acceso a la función pública.