Agente de los Mossos d'Esquadra y de la Policía Nacional durante el macrodispositivo

Agente de los Mossos d'Esquadra y de la Policía Nacional durante el macrodispositivo Mossos d'Esquadra

Vida

Cooperación policial para expulsar a 35 multirreincidentes extranjeros que operaban en Barcelona

En un acto institucional de los Mossos d'Esquadra se ha reconocido a un inspector de la Policía Nacional por coordinar la expulsión de 35 ladrones que operaban en la capital catalana

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El inspector Álvaro de Arteaga Álvarez, de la Policía Nacional, ha sido distinguido por su papel en la lucha contra la multirreincidencia en Barcelona, en un reconocimiento que también ha puesto en valor la labor del inspector José Manuel Noriega Pina en el ámbito de la seguridad consular.

La distinción se ha entregado en el marco de la celebración del acto de Les Esquadres de la Región Policial Metropolitana de Barcelona, una jornada organizada por la policía catalana que reconoce la trayectoria profesional de agentes de los Mossos d'Esquadra y de otros cuerpos policiales y civiles.

En el caso de Arteaga, la condecoración pone el foco en un trabajo de coordinación policial que ha permitido revertir las cifras de la criminalidad multirreincidente en Barcelona y el resto del territorio.

Agente de la Policía Nacional durante el dispositivo 'Kanpai' en Montcada i Reixac

Agente de la Policía Nacional durante el dispositivo 'Kanpai' en Montcada i Reixac Luis Miguel Añón

Más de 35 expulsados

La coordinación entre ambos cuerpos policiales ha permitido expulsar de España en 2025 a más de 35 ladrones multirreincidentes —todos ellos detenidos en Barcelona— que acumulaban más de 300 antecedentes.

Todos estos expedientes de expulsión se han tramitado en el marco del ‘plan Kanpai’, el dispositivo 360º diseñado para frenar y combatir la multirreincidencia en todo el territorio catalán.

Detrás de estas expulsiones hay un dispositivo sostenido en el tiempo, en el que la Policía Nacional ha asumido un papel clave en la tramitación de los expedientes y la ejecución de las órdenes de expulsión, en coordinación con los Mossos d’Esquadra.

Motivos para expulsar a un extranjero

La multirreincidencia constituye, además, un claro motivo de expulsión, con independencia de que las detenciones se hayan producido en el marco del ‘plan Kanpai’ o en otros dispositivos policiales.

Así lo recoge el artículo 57 de la Ley de Extranjería, que considera infracción grave la participación de ciudadanos extranjeros en actividades contrarias al orden público, tal y como se definen en la Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana, entre las que se encuadra la reincidencia delictiva.

La expulsión, sin embargo, no es automática. En estos casos, es necesario recabar autorización judicial en todos los juzgados donde los delincuentes extranjeros tengan causas pendientes.

Para culminar el proceso, los jueces deben autorizar la medida y permitir que las penas de privación de libertad puedan ser sustituidas por la expulsión del territorio nacional, incluso en aquellos supuestos en los que el afectado se encuentre en situación administrativa regular.

Agentes de los Mossos d'Esquadra y de la Policía Nacional custodian a varios de los Trinitarios detenidos en L'Hospitalet de Llobregat

Agentes de los Mossos d'Esquadra y de la Policía Nacional custodian a varios de los Trinitarios detenidos en L'Hospitalet de Llobregat EFE/Toni Albir

La multirreincidencia cae un 40%

Más allá de las expulsiones, el impacto del ‘plan Kanpai’ se refleja también en la evolución de los indicadores delictivos. Según las últimas cifras facilitadas por la Conselleria de Interior, el dispositivo ha logrado reducir la actividad de los multirreincidentes en un 37% en su primer año de aplicación.

La tendencia se mantiene en este inicio de 2026. En los dos primeros meses del año, los delitos cometidos por estos multirreincidentes han descendido un 40% respecto al mismo periodo del ejercicio anterior, lo que se traduce en cerca de 9.000 infracciones penales menos.

El foco en los delincuentes persistentes —los denominados DARP (Delinqüents Actius amb Risc de Persistència delictiva)— está contribuyendo a reducir el impacto real de la criminalidad. Actualmente, se contabilizan unos 4.000 en toda Cataluña.